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Willie Colon

Willie Colon - Greatest Hits

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Willie Colon

Willie Colon - Greatest Hits

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Che Che Cole
Calle Luna Calle Sol
El Dia De Suerte
La Murga
Ah-Ah/O-No
Aguanile
El Malo
Juanito Alimana
Pablo Pueblo
Amor Verdadero
Sin Poderte Hablar
Pena De Amor
Ojos
Oh Que Sera
Tiempo Pa Matar
El Gran Varon
On April 28 of 1950, one of salsa's greatest geniuses was born in the Bronx: William Anthony Colón Román, established during the second half of the '60s as El Malote, Willie Colón. Willie was raised in the barrio by his grandmother Antonia Román Pintor, the endearing Doña Toña. “She would talk to me in Spanish," Willie told me during an interview for the book Cada Cabeza es un Mundo: La Historia de Héctor Lavoe. During my childhood, I listened to the danzas of Rafael Alers and Juan Morel Campos on the radio.” The only other musician in the family was his uncle Gilberto Román, who died from meningitis as a child. He played the sax. Soon enough, Doña Toña noticed Willie’s musical interest and gave him a trumpet, which he learned how to play together with the tutelage of Tijoe an African American trumpetist who lived in his building. In 1964, when he was only 14 years old, he formed the band The Latin Jazz All-Stars. The group would be renamed La Dinámica when Willie decided to change the instrumentation to two valve trombones. They recorded a demo that included the tracks “Mama Güela,” “Dolores la Pachanguera” and “Fuego en el Barrio,” with Tony Vázquez, his first singer. Futura Records released “Fuego en el Barrio,” motivating the Fania label to sign him. Jerry Masucci and Johnny Pacheco convinced him to put Héctor Lavoe on lead vocals in 1966 on the El Malo LP giving birth to the most notorious duo in the history of salsa. Few could have imagined that the young man who played third trombone with the Fania All Stars next to Barry Rogers and Reynaldo Jorge would become salsa's most successful and influential producer. Like King Midas, everything that Willie touched turned promptly into gold. His albums with Héctor Lavoe broke sales records. The recordings he produced with Mon Rivera, Rubén Blades, Sophy, Celia Cruz, Soledad Bravo and Ismael Miranda stand out as some of salsa's best. The influence of Lavoe can be heard on his albums as a solo singer. “Héctor taught me how to sing with good rhymes and a sense of humor - that which salseros call malicia," explains Willie. "A combination of cadence, clave, and lyrics that are inventive, streetwise and funny.” This compilation brings together the greatest hits that Willie recorded for Fania. His contribution to urban salsa is apparent on narratives like “Calle Luna, Calle Sol” and “Juanito Alimaña.” He pioneered of symphonic salsa, as evidenced by “Sin Poderte Hablar” from the album Solo, and is responsible for underscoring the African side of Puerto Rican folklore on tracks like “Pena de Amor,” recorded with Mon Rivera, and “El Día De Mi Suerte.” An arranger blessed with a vision that is both pan-American and cosmopolitan is revealed on “La Murga” and “Amor Verdadero.” His communion with the religious devotion of the Latin barrios, a product of the Caribbean diaspora which migrated to New York during the '50s, '60s and '70s, can be heard on “Aguanile.” Willie Colón will always be remembered as a salsa genius. His contribution to the genre will never be equaled. Enjoy his greatest Fania hits. Written by Jaime Torres Torres El 28 de abril de 1950 nació en el Bronx uno de los grandes genios de la salsa: William Anthony Colón Román, consagrado desde el segundo lustro de la década del '60 como El Malote, Willie Colón. Willie creció en el Barrio al lado de su abuela Antonia Román Pintor, la entrañable Doña Toña. “Ella me hablaba en español. Y durante mi niñez, a su lado, yo escuchaba por radio las danzas de Rafael Alers y Juan Morel Campos”, nos dijo Willie en una entrevista para el libro “Cada Cabeza es un Mundo: La Historia de Héctor Lavoe”. El único otro músico en su familia era su tío Gilberto Román, que tocaba el saxo y murió de meningitis cuando era niño. Pronto, doña Toña identificó su gusto por la música y le regaló una trompeta, que aprendió a tocar gracias a las enseñanzas de Tijoe, un trompetista afroamericano que vivía en su edificio. En 1964, con sólo 14 años, formó su banda The Latin Jazz All-Stars. El grupo sería bautizado como La Dinámica cuando Willie decidió cambiar la instrumentación a dos trombones de válvula. Grabaron un demo con los cortes “Mama Güela”, “Dolores la Pachanguera” y “Fuego en el Barrio”, con Tony Vázquez, su primer cantante. Futura Records editó un sencillo con “Fuego en el Barrio” que propició la contratación de Fania Records. Jerry Masucci y Johnny Pacheco lo convencieron que incluyera a Héctor Lavoe como cantante principal en el disco El Malo, creando así el binomio más sensacional de la salsa. Pocos imaginaron, sin embargo, que el jovencito que tocaba el tercer trombón en las Estrellas de Fania, al lado de Barry Rogers y Reynaldo Jorge, se convertiría en pocos años en el productor más exitoso e influyente de la salsa. Como el Rey Midas, todo lo que Willie tocaba se convertía en oro. Sus discos con Héctor Lavoe han batido récords de ventas. Las grabaciones que le produjo a Mon Rivera, Rubén Blades, Sophy, Celia Cruz, Soledad Bravo e Ismael Miranda sobresalen entre lo mejor de la salsa. En sus discos como cantante solista se puede apreciar las influencias de Héctor Lavoe. “Con Héctor aprendí a cantar con rima y a manejar el sentido del humor. Lo que nosotros los salseros llamamos “malicia”. Combinación de cadencia, clave, versos imaginativos, callejeros e inteligentes y con gracia”. Esta recopilación es la síntesis de los grandes éxitos de Willie Colón con Fania. Su aportación como artífice del cimiento musical de la salsa urbana se aprecia en las historias de los ladrones de “Calle Luna, Calle Sol” y del maleante “Juanito Alimaña”. Su gesta como precursor del concepto de salsa sinfónica es evidente en su interpretación de “Sin poderte hablar” del disco Solo. Sus contribuciones como creador de una propuesta salsera matizada por la herencia afroboricua son obvias en “Pena de amor”, con Mon Rivera y en “El Día de mi suerte”. El arreglista, de una visión panamericana y cosmopolita, se revela en “La Murga” y “Amor verdadero”. Y su comunión con el sincretismo de la devoción religiosa de los barrios latinos, producto del mestizaje de la diáspora caribeña que emigró a Nueva York en los años 50, 60 y 70, es clara en “Aguanile”. Willie Colón será siempre recordado como un genio de la salsa. Su contribución al género jamás será igualada. Disfruta de sus grandes éxitos con la Fania. Escrito por Jaime Torres Torres