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Johnny Pacheco

Tres De Café Y Dos De Azucar

$1.50

Johnny Pacheco

Tres De Café Y Dos De Azucar

$9.99 Album
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$9.99 Album
Primoroso Cantar
Cositas Buenas
Ponle Punto
La Gloria Eres Tu
Los Diablitos
El Piro De Farra
Son Labori (Caminante Y Labore)
Harina Con Boniato
Bajo El Viejo Cristal
Viralo Al Reves

There is a general consensus among Johnny Pacheco about the fact that of all the albums that the Dominican bandleader and flutist recorded together with his favorite compadre, the late sonero Pete El Conde Rodríguez, "Tres De Café Y Dos De Azúcar" is the very best one. Listening to the remastered edition of this 1973 session, it's hard to disagree.

Recorded just before El Conde embarked on a solo career with Pacheco's blessing, this session encapsulates the very essence of the bandleader's artistry: his undying love for vintage Cuban music, the utter simplicity and devastating swing of his arrangements, and the placement of his orchestra at the service of El Conde's chocolaty vocals.

From the sinuous trumpet riffs of “El Piro de Farra” and the nasal harmonies of “Harina Con Boniato” to the infectious joy in Pacheco's self-penned merengue “Los Diablitos” (a tribute to the maestro's Dominican heritage) and the deep guaguancó vibe of the opener “Primoroso Cantar”, "Tres De Café Y Dos De Azúcar" is a self-contained masterpiece of undiluted Afro-Cuban flavor. Its title is not coincidental-- the collection's ten songs are as sweet and potent as a cup of strong coffee with lots of sugar.

Growing up in the Dominican Republic, Pacheco was mesmerized by the songs that he would hear on Cuban radio, the gems from the golden era of the island's music as performed by Orquesta Aragón, Arcaño y sus Maravillas and Arsenio Rodríguez.

Understandably, Pacheco decided to cover many of these classic Cuban tunes when he began his own musical career. After a stint with Charlie Palmieri's seminal Duboney charanga, the flutist launched a solo career with his own band on the Alegre label. In 1964, he founded Fania together with attorney Jerry Masucci.

As co-founder of the company, stellar solo artist and musical director with the Fania All Stars, Pacheco had a huge influence on much of the music that was recorded in New York during the '60s, '70s and '80s. A composer blessed with a strong melodic instinct and an irresistible sense of humor, he wrote instant hits for Héctor Lavoé, Celia Cruz and, of, course, El Conde himself.

When it came time to adapt the old Cuban nuggets, Pacheco's treatment was subtle and reverential. Consider his version of the timeless bolero “La Gloria Eres Tú”, included on this collection. The vocals by Pete El Conde are wonderfully solemn, whereas the interplay between brass instruments is expertly calibrated. Velvety touches of piano add a touch of melodrama to the procedures.

In effect, Pacheco acted both as a tradionalist and an innovator. When he switched from the charanga to the more dynamic conjunto format, he baptized his new group Pacheco y su Nuevo Tumbao. At the same time, he made the venerable pages of the old Cuban songbook known to a new generation of young listeners who were attuned to the urban salsa revolution of the '70s. In the hands of Pacheco, the old became cool again.

Some of Pacheco's fellow artists of the salsa era followed a wildly experimental approach. Rubén Blades added social themes to a music that was originally meant strictly for dancing. Eddie Palmieri brought dissonance and electronics to the table. Roberto Roena flirted with funk and American r&b. Larry Harlow composed a salsa opera.

Pacheco's albums, on the other hand, were never as openly innovative. Interestingly, they have survived the test of time better than some of the more daring experiments of other artists. Pacheco knew how to lock his orchestra in a tight groove. He knew that El Conde's syrupy voice would never fail him. And he knew that the Cuban inspired music that he grew up loving was as flavorful and addictive as a cup of coffee made with "tres de café y dos de azúcar."

Credits:
Johnny Pacheco - Leader, Percussion, Flute
Pete "El Conde" Rodriguez - Percussion
Hector "Bomberito" Zarzuela - Lead Trumpet
Victor Venegas - Bass
Charlie Rodriguez "Tribilin" - Tres
Luis Mangual - Bongos
Ray Castro - Congas
Ray Maldonado - Trumpet

Lead Singer – Pete “El Conde” Rodríguez, except (“Los Diablitos”) Johnny Pacheco
Chorus – Ray Castro, Johnny Pacheco

Producer, Director – Johnny Pacheco
Recorded at – Good Vibrations Sound Studios
Engineer – Jon Fausty
Original Album Design – We-2 Graphic Designs, Inc
Original Cover Photography – Walter Velez
Original Art Director – Izzy Sanabria
Written by Ernesto Lechner

Hay un consenso general entre los fanáticos de Johnny Pacheco, de acuerdo al cual "Tres De Café Y Dos De Azúcar" es el mejor de todos los discos que grabaron juntos el flautista dominicano y su compadre favorito, el fallecido sonero Pete 'El Conde' Rodríguez. Al escuchar la versión remasterizada de esta sesión de 1973, es imposible disentir.

Grabado justo antes de que El Conde lanzara su carrera como solista con el auspicio del mismo Pacheco, este disco destila la esencia misma de la sensibilidad musical del flautista: su entusiasmo inagotable por la música cubana, la simplicidad y el swing devastador de sus arreglos y el empleo de la orquesta al servicio de la voz pastosa del Conde.

Desde los sinuosos riffs de trompeta del tema El Piro de Farra y los coros nasales de Harina Con Boniato, pasando por el merengue Los Diablitos (un tributo de Pacheco a sus raíces dominicanas) y las texturas de guaguancó de Primoroso Cantar, "Tres De Café Y Dos De Azúcar" es una obra maestra de sabor afrocubano. El título no es coincidencia-- son diez canciones tan dulces y sabrosas como una taza de café con mucho azúcar.

Cuando era un niño en la República Dominicana, Pacheco creció hechizado por las canciones que escuchaba en las emisoras de la radio cubana, los éxitos de Orquesta Aragón, Arcaño y sus Maravillas y Arsenio Rodríguez.

Naturalmente, Pacheco quiso interpretar sus propias versiones de estas canciones cuando comenzó su carrera musical. Luego de una inolvidable etapa con la charanga Duboney del pianista Charlie Palmieri, lanzó su carrera como solista con su propia banda para la disquera Alegre. En 1964, fundó la Fania junto al abogado Jerry Masucci.

Como el co-fundador de la compañía, exitoso intérprete solista y director musical de la Fania All Stars, Pacheco tuvo una influencia incalculable en mucha de la música que surgió de Nueva York durante los años '60, '70 y '80. Un compositor dotado de un notable instinto melódico y un irresistible sentido del humor, escribió éxitos inolvidables para Héctor Lavoé, Celia Cruz y, claro está, el mismo Conde.

Cuando llegó el momento de adaptar las viejas tonadas cubanas, la propuesta de Pacheco fue sutil y reverente. Un claro ejemplo es la versión del bolero “La Gloria Eres Tú” que aparece en este disco. La voz de Pete El Conde suena solemne, mientras que el diálogo entre los instrumentos de viento está expertamente calibrado. Un piano aterciopelado le agrega un toque de melodrama a la interpretación.

Pacheco actuó como tradicionalista e innovador a la vez. Cuando se trasladó de la charanga al formato más dinámico de conjunto, le dio a su nueva agrupación el nombre de Pacheco y su Nuevo Tumbao. Al mismo tiempo, logró que las venerables páginas del cancionero cubano fueran aceptadas por una generación de jóvenes conectados con la explosión salsera de los '70. En las manos de Pacheco, lo viejo estaba de moda.

Algunos de los colegas de Pacheco eligieron caminos abiertamente experimentales. Rubén Blades le agregó temática social a un género que nació para hacer bailar a la gente. Eddie Palmieri puso disonancia y teclados electrónicos sobre la mesa. Roberto Roena coqueteó con el funk y el rhythm and blues estadounidense. Larry Harlow compuso una ópera salsera.

Los discos de Pacheco nunca buscaron la innovación por sobre todas las cosas. Es interesante que han sobrevivido el paso del tiempo, más aún que muchos de los experimentos de otros artistas. Pacheco sabía crear ritmos implacables. Sabía que la voz acaramelada del Conde no le fallaría jamás. Y sabía que la música de inspiración cubana con la que había crecido es tan adictiva como una taza con tres de café y dos de azúcar.

Creditos:
Johnny Pacheco – Lider, Percusión, Flauta
Pete "El Conde" Rodriguez – Percusión
Hector "Bomberito" Zarzuela – Trompeta Principal
Victor Venegas - Bajo
Charlie Rodriguez "Tribilin" - Tres
Luis Mangual - Bongó
Ray Castro - Congas
Ray Maldonado - Trompeta

Cantante Principal – Pete “El Conde” Rodríguez, excepto (“Los Diablitos”) Johnny Pacheco
Coros – Ray Castro, Johnny Pacheco

Productor, Director – Johnny Pacheco

Grabación– Good Vibrations Sound Studios
Ingeniero – Jon Fausty
Diseño Del Album Original – We-2 Graphic Designs, Inc
Fotografia De La Caratula Original – Walter Velez
Director Del Arte Original – Izzy Sanabria

Escrito por Ernesto Lechner