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Tito Puente

The King

$1.50

Tito Puente

The King

$9.99 Album
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Fiesta Con Puente
TP's Shing-A-Ling
Guaguanco Margarito
It Was Love (Fue Amor)
Safari
TP Treat
Pata Pata
Erasmo El Loco
Shing-A Tin Tin
Ta Contento El Pueblo
With this 1968 album, Tito Puente was proclaimed “The King” of Latin music and with it, he made an important contribution to the era of boogaloo. Boogaloo was a genre of Latin music that was born in New York City in the late 1960’s. It was a fusion of Afro-Cuban rhythms, with soul, R & B, and rock that originated out of the long-standing musical ties, and interaction between, African Americans and Latinos in New York. In the history of Latin music, boogaloo played an important role in the transition between the mambo era and the salsa boom of the 1970’s. Musician Bobby Sanabria, a recent inductee into the Bronx hall of fame, remembers: At this time, Tito was an artist in transition. The Palladium ballroom had closed two years earlier (1966) and the audiences who had flocked there were making way for a new generation of dancer/listeners represented by their sons and daughters (like myself) who had grown up to doo-wop, rock & roll, and the British invasion of The Beatles—as well as the Afro-Cuban based music they heard their parents play. Thus the development of what became known as Latin boogaloo was no surprise, and Tito was trying to keep up with the trend. Most of the originators and performers of boogaloo were young. Some of the elder, established bandleaders, including Puente, initially resisted the trend but ended up recording albums that became classics of the genre. Sanabria explains Tito’s attitude: Tito (as well as Machito) made no bones about the fact he/they didn't dig Latin boogaloo. It obviously wasn't as sophisticated as the music he was a master at. In much the same way, jazz musicians came to have a distaste for rock & roll, so too did the older, mature bandleaders, like Tito, have a distaste for Latin boogaloo. But Tito wasn't stupid. This album proves that he could deal with passing, current popular trends, while still maintaining his musical integrity. There are several features of “The King” that stand out from other recordings of the boogaloo era. The most obvious feature is the instrumentation and size of the band. Most boogaloo bands were considerably smaller than the big bands used in the mambo era, and many boogaloo bands followed the trombone frontline already established by Palmieri in Latin music. Fortunately, Puente never abandoned his preferences for a large ensemble. With four saxophones, four trumpets, and a full Latin rhythm section, Puente delivered a big band sound that gave the funk parts more punch and the Latin side a purer edge. Santos Colón and Rudy Calzado were two formidable and versatile singers that had sung for Puente in previous albums. Within “The King”, the songs “TP Treat”, “Pata Pata”, “TP’s Shing-A-Ling”, and “Shing A Tin-Tin” are definitive boogaloo. Boogaloo songs featured wacky English-language party lyrics and some terms like “Shing-A-Ling” stuck because of their similarity with the rhythm of the music. “Pata Pata” is Miriam Makeba's signature tune originally recorded in South Africa in 1956 before becoming a major hit in the U.S. in 1967 and a standard in the boogaloo era. “Pata Pata” means touch, touch and it is simply about dancing, singing and having a great time. The simple theme of “Pata Pata”, and the fact that it was an African song that availed itself of an infectious rhythm, made it a perfect vehicle for Latin Funk. “Fue Amor” is a composition by Bobby Marín, a Latino who was making a name for himself as a Doo Wopper. Other tracks on this album, specifically “Erasmo El Loco” and “Ta Contento El Pueblo” are more straightforward Afro-Cuban. “Safari” is an instrumental cut that sounds like a psychedelic mambo. Although the popular success of boogaloo was shortlived, it was the roots of all contemporary attempts to fuse Latin music with soul music. Puente’s “The King” is an important, if not classic, album of this musical fusion. Credits: Pete Fanelli - Alto Saxophones Stanley Bronstein – Alto Saxophones Dick Meza – Tenor Saxophones Mario Rivera – Baritone Saxophones Victor Paz – Trumpet Pedro Puchi Boulong – Trumpet and Bass Trumpet Jimmy Frisaura – Trumpet and Bass Trumpet Andy Gump Senatore – Trumpet and Bass Trumpet Gilbert López – Piano Bobby Rodriguez - Bass Angel Allende - Conga Drums Jimmy Centeno - Bongo Drums and Bell Tito Puente - Timbales and Percussion Lead Vocals - Santos Colon, Rudy Calzado, and Andy "Gump" Senatore Chorus - Willie Torres, Rudy Calzado, Jimmy Sabater, Santos Colón,Tito Puente, La Lupe, Bobby Marin, Margie Puente, Willie Garcia Producer - Pancho Cristal Engineer - Fred Weinberg Arrangements -Tito Puente except for “Safari (aka "Whatchamacallit" )Nick Jimenez Written by Gregory Pappas En este álbum del 1968 Tito Puente se proclama “The King” (El Rey) de la música latina, y a la vez hace una importantísima aportación a la era del boogaloo. El boogaloo fue un género de música latina que nació en la Ciudad de Nueva York durante los últimos años de la década de los 60. Era una fusión de ritmos afro-cubanos, con soul, R & B, y rock, basada en los lazos musicales y la interacción que existía entre los afro-americanos y los latinos en Nueva York. En la historia de la música latina, el boogaloo fue un paso esencial en la transición de la era del mambo a la explosión de la salsa en los 1970’s. Bobby Sanabria, quién recientemente fue ingresado al Salón de la Fama del Bronx, recuerda: En esos momentos, Tito era un artista en transición. El Palladium había cerrado dos años antes (1966) y ese público que solía abarrotar el salón le abría paso a una nueva generación de bailadores y oyentes, representados por sus hijos e hijas (como yo) que habían crecido con doo-wop, rock & roll, y la invasión de los Beatles- pero también con la música afro-cubana que escuchaban sus padres. Por eso el desarrollo de lo que se llegó a conocer como boogaloo latino, no fue gran sorpresa, y Tito intentaba mantenerse a la par con esta nueva moda. La mayoría de los interpretes y creadores del boogaloo eran jóvenes. Algunos de los veteranos, como Puente, directores de orquestas ya establecidas, inicialmente resistieron el cambio, pero finalmente grabaron discos que se convirtieron en clásicos del género. Sanabria explica la actitud de Tito: Tito (al igual que Machito) no tenía pelos en la lengua en cuanto a su disgusto con el boogaloo. Obviamente no era tan sofisticada como la música que él dominaba. De la misma manera en que los músicos de jazz tenían sus reservas en cuanto al rock & roll, así también los viejos líderes de orquestas, como Tito, se sentían en cuanto al boogaloo. Pero Tito no era un bobo. Este álbum es prueba de que podía bregar con los estilos populares del momento, y la vez mantener su integridad musical. Hay varios aspectos de “The King” que lo hacen sobresalir entre las otras grabaciones de la era del boogaloo. El más obvio es la instrumentación y el tamaño de la orquesta. La mayoría de los conjuntos de boogaloo eran bastante pequeños, comparados con las grandes orquestas de la era del mambo, y muchas de las orquestas de boogaloo se basaban en los trombones, siguiendo la línea que había establecido Palmieri. Afortunadamente, Puente nunca abandonó su preferencia por las grandes orquestas. Con cuatro saxofones, cuatro trompetas, y una sección rítmica completa, Puente descarga un sonido de orquesta de verdad, que le brindó a las partes de funk más fuerza y una autenticidad a las partes latinas. Santos Colón y Rudy Calzado eran dos tremendos cantantes que habían cantado para Puente en discos anteriores. En “The King”, las canciones “TP Treat”, “Pata Pata”, “TP’s Shing-A-Ling” y “Shing A Tin-Tin” son definitivamente boogaloo. Las líricas en inglés de estas canciones son estrictamente para fiestar y algunas frases como “Shing-A-Ling” pegaron porque su sonido imitaba los ritmos de la música. “Pata Pata” es la famosa canción de Miriam Makeba, originalmente grabada en Sur Africa en 1956 antes de convertirse en un éxito en Estados Unidos en 1967, y uno de los mayores ejemplares del boogaloo. “Pata Pata” significa toca, toca y se trata simplemente de bailar, cantar y pasarla bien. El tema sencillo de “Pata Pata,” y el hecho de que era una canción africana con un ritmo pegajoso, la hacían el vehículo perfecto para el funk latino. “Fue Amor” es una composición de Bobby Marín, un reconocido doo wopper latino de la época. Las demás canciones en este álbum, especialmente “Erasmo El Loco” y “Ta Contento El Pueblo” son más cercanas a lo puramente afro-cubano. “Safari” es una pista instrumental que suena a mambo psicodélico. Aunque el afán popular por el boogaloo no duró tanto tiempo, es la base en la que se remontan todos los intentos contemporáneos de unir la música latina con el soul. “The King” de Tito Puente es un álbum importante… no, un clásico de esta fusión musical! Créditos: Pete Fanelli - Saxofón Alto Stanley Bronstein - Saxofón Alto Dick Meza - Saxofón Tenor Mario Rivera - Saxofón Barítono Víctor Paz - Trompeta Pedro “Puchi” Boulong - Trompeta y Trompeta Baja Jimmy Frisaura - Trompeta y Trompeta Baja Andy “Gump” Senatore - Trompeta y Trompeta Baja Gilbert López - Piano Bobby Rodríguez - Bajo Ángel Allende - Conga Jimmy Centeno - Bongó y Campana Tito Puente - Timbales y Percusión Cantantes - Santos Colón, Rudy Calzado y Andy "Gump" Senatore Coros - Willie Torres, Rudy Calzado, Jimmy Sabater, Santos Colón, Tito Puente, La Lupe, Bobby Marin, Margie Puente, Willie Garcia Productor - Pancho Cristal Ingeniero - Fred Weinberg Arreglos - Tito Puente, excepto en Safari ("Whatchamacallit") Nick Jiménez Escrito por Gregory Pappas