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Hector Lavoe

Recordando A Felipe Pirela

$1.29

Hector Lavoe

Recordando A Felipe Pirela

$9.99 Album
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Sombras Nada Mas
Vieja Carta
El Infierno
La Retirada
Pobre Del Pobre
El Retrato De Mama
Sin Explicaciones
Castigo

The transcendence of “Recordando a Felipe Pirela” (“Remembering Felipe Pirela”) made it one of Héctor Lavoe’s most successful albums with Fania Records. The production serves as a dedication and tribute to the late Felipe Pirela, a talented Venezuelan bolero singer possessed of a spectacular voice and brilliant writer of romantic Latin American songs. His voice seduced hundreds of thousands of fans who identified with him, christening him “The Bolero Star of the Americas.” Héctor Lavoe was a great admirer of Pirela as both a person and an artist. Ever since Pirela’s death, Lavoe had had the desire to express his admiration and respect for the artist – and what better way to do that than to sing his songs? The idea took shape and found support in Willie Colón, who produced several of Héctor Lavoe’s most successful solo albums. Fully aware of Lavoe’s trajectory, talent, and potential, Colón agreed immediately to work on the project, which required immense responsibility. He was also able to visualize the impact such an album would have among bolero lovers and fans of Felipe Pirela and Héctor Lavoe alike. Felipe Pirela’s discography boasts more than 30 albums, from which Héctor Lavoe selected some of his most representative numbers, including “Vieja carta,” written by Salvador Flores; “El infierno,” written by Mario de Jesús; “La retirada,” penned by José Alfredo Jiménez; “Pobre del pobre,” written by Adolfo Salas; “El retrato de mamá,” written by M. Falero and C. Russo; “Sin explicaciones,” penned by DR; “Castigo,” written by Edmundo Arias; and “Sombras nada más,” written by Franciso Lomuto and José M. Cortusi. This last number is a classic of the genre, and is considered one of the most successful songs in Pirela's repertoire. All of these songs appear on the album “Recordando a Felipe Pirela.” Héctor Lavoe’s vocals take them to a whole new level, ensuring their continued success among fans. For Héctor Lavoe, with his popular, streetwise, defiant style, taking on the bolero genre was an enormous challenge in his professional career. Even more challenging was taking on such important songs by Felipe Pirela; however, he rose to the challenge. In 1979, the album’s release was a real achievement. The media gave Héctor Lavoe's impeccable renditions high praise. In producing the album, no expense was spared. Offering their participations were consecrated musicians such as Carlos Francetti, Jorge Calandrelli, and Loui Cruz, who were responsible for the musical arrangements. Careful consideration went into the cover art as well: a drawing of Héctor Lavoe in a romantic, enigmatic pose, very appropriate considering the album’s contents. The production caused a flurry of excitement in the music world; nobody could have anticipated the public’s reaction to it, or the extraordinary sales it boasted starting the day of its release. This success prompted Fania Records to re-release the album, not only due to its enormous appeal, but as a way to satisfy the demands of collectors of these two great artists. With this production, Héctor Lavoe put his multiple talents to the test. He is a well-loved artist with more than 200 songs recorded on 11 albums with the Willie Colón Orchestra, and nine albums as a soloist, not counting his participation with Tito Puente and the Fania All Stars. His steps in a musical direction that was entirely new to him resulted in a professional success that left him completely satisfied. His dream had become a reality: he had paid a well deserved tribute to one of his colleagues, his friend with whom he had so much in common. Fans were undoubtedly influenced by both Héctor Lavoe and Felipe Pirela’s controversial personalities. These two great artists never truly achieved emotional stability. Ironically, both were marked by a dramatic destiny with a fatal result. After short, but brilliant and successful musical careers, they both died young. Felipe Pirela died on July 2, 1972 at the age of 31; Héctor Lavoe, on June 29, 1993 at the age of 47. Written by Angel Iturralde Valdes “Recordando a Felipe Pirela”, por su trascendencia, fue una de las producciones más exitosas de Héctor Lavoe para el sello Fania, que dedicara en memoria y a modo de homenaje póstumo a este talentoso cantante venezolano poseedor de una espectacular voz como intérprete del bolero, que escribiera brillantes páginas en el cancionero romántico latinoamericano. Su voz sedujo a cientos de miles de fanáticos que se identificaron con él, bautizándolo como “El Bolerista de América” Un gran admirador suyo como persona y artista fue Héctor Lavoe, quien desde la muerte de Felipe, tuvo la inquietud de poder manifestarle su admiración y respeto, y cómo expresarlo mejor que cantando sus temas. La idea tomó forma y encontró apoyo en Willie Colón, quien fuera productor de varios de los álbumes más exitosos en la carrera como solista de Héctor Lavoe. Conocedor de su trayectoria, talento y potencial, aceptó de inmediato involucrarse en un proyecto de esta magnitud que exigía una gran responsabilidad, y al mismo tiempo, visualizó la repercusión que tendría entre los amantes del bolero, los fanáticos de Felipe Pirela y de Héctor Lavoe. La discografía de Felipe Pirela avalan más de treinta producciones, entre las que Héctor Lavoe, hizo una selección de algunos de sus temas más representativos, entre ellos: “Vieja carta”, autor Salvador Flores; “El infierno”, Mario de Jesús: “La retirada”, José Alfredo Jiménez; “Pobre del pobre”, Adolfo Salas; “El retrato de mamá”, M Falero/C.Russo; “Sin explicaciones”, DR; “Castigo”, Edmundo Arias; y “Sombras nada más”, Franciso Lomuto /José M. Cortusi, un clásico en el género, y considerada una de las canciones más exitosas en su discografía. Todas ellas han sido recopiladas en esta producción “Recordando a Felipe Pirela” que en la voz de Héctor Lavoe, adquieren otra trascendencia para continuar perpetuándose en el favor y la preferencia del público. Para Héctor Lavoe, con un estilo popular, callejero y desafiante, incursionar en el género del bolero le imponía todo un reto y un gran desafío en su carrera profesional, y mucho más el retomar temas tan significativos del cancionero de Felipe Pirela, sin embargo, los pronósticos estuvieron a la altura de su cometido. Corría el año 1979, la presentación y lanzamiento del disco “Recordando a Felipe Pirelña” constituyó todo un acontecimiento. La prensa especializada le dedicó los mejores elogios por su contenido y la impecable interpretación de Héctor Lavoe. Para esta producción no se escatimó ni el más mínimo detalle, contando con consagrados profesionales entre ellos: Carlos Francetti, Jorge Calandrelli y Loui Cruz, que tuvieron a su cargo los arreglos musicales. También se tomó muy en cuenta el concepto gráfico de la portada. Un dibujo reproduciendo la imagen de Héctor Lavoe en una pose enigmática y romántica de acuerdo al contenido del disco. Gran expectación causó en los medios discográficos esta producción y no se hizo esperar la reacción que tuvo el disco a nivel popular, y las extraordinarias ventas que alcanzó desde el primer día de su lanzamiento, lo que ha motivado al sello Fania, lanzar al mercado una reedición de éste álbum, no sólo por su gran demanda, si no también como un modo de satisfacer las exigencias de un público coleccionista de estas dos grandes figuras de la canción. Con esta producción, Héctor Lavoe puso a prueba la versatilidad de sus múltiples talentos. Un consagrado en el género popular con más de doscientas canciones grabadas en sus once discos de larga duración con la Orquesta de Willie Colón, y nueve como solista sin contar su participación con el Maestro Tito Puente y Fania All Stars. Su incursión en una expresión musical hasta ese momento inexplorada por él, redundó en un logro profesional del que quedó plenamente satisfecho como hubo de expresarlo, sobre todo, por haber logrado cumplir uno de sus más anhelados sueños, rendirle un merecido homenaje a un colega artista, a un amigo con el que tuvo mucho en común. Un factor que sin lugar a dudas influyó decisivamente entre sus fanáticos, fue la controvertida personalidad y el carácter tanto de Felipe Pirela como de Héctor Lavoe. Dos grandes talentos que a su paso por la vida, no lograron estabilidad emocional en el plano personal. Irónicamente, los dos estuvieron marcados por un dramático destino con un desenlace fatal. Con una corta pero brillante y exitosa vida artística murieron jóvenes. Felipe Pirela el 2 de julio de 1972 a los treinta y un años y Héctor Lavoe el 29 de junio de 1993, a los cuarenta y siete. Escrito por Ángel Iturralde Valdez