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Johnny Pacheco

Pacheco Y Su Charanga

$1.29

Johnny Pacheco

Pacheco Y Su Charanga

$9.99 Album
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La Melodia
Soy De Batabano
Se Fue Para La Luna
Oyeme Mulata
El Agua Del Clavelito
El Chivo
La Malanga
Sabrosa Como El Guarapo
El Guiro De Macorina
Que Le Pasa A Mi Mama?
Tema De Pacheco
If anything, the historic recording that you hold in your hands is a tribute to Johnny Pacheco's childhood-- and to the sweet Cuban songs that ignited his imagination while the future bandleader was growing up in the Dominican Republic. Released in 1961 on Al Santiago's Alegre label, "Pacheco Y Su Charanga" is seeped in the classy charanga aesthetic of acrobatic flute melodies and lively layers of violins pioneered by legendary Cuban outfits such as Orquesta Aragón and Arcaño y sus Maravillas. These are two of the orchestras that a young Johnny Pacheco would listen to on Cuban radio during his formative years before he moved to New York. My dad was a bandleader, says Pacheco from his home in New York. He had five children but always said that it was me who would follow his steps. "Los demás son sordos," he'd say. "The other ones are deaf." My dad played the saxophone, the clarinet and the violin. He'd give me lessons in the afternoon, when I came home from school. Pacheco, who began as a percussionist and later switched to flute, took his first artistic steps in the late '50s as a member of Charanga Duboney, the orchestra he founded with virtuoso keyboardist Charlie Palmieri. The two men were good friends but had their share of musical disagreements. Eventually, Pacheco decided to leave La Duboney and form his own charanga. I recorded a demo album with my group Pacheco y su Charanga but nobody paid attention to me, he recalls. It was the saddest moment of my life. Fortunately, Pacheco had a good friend in radio DJ Ralph Font. It also helped that the musician had a potential smash single in his hands-- the demo was none other that the irresistible El Güiro de Macorina, with its unabashedly frank double entendre lyrics ("dile a Macorina que me toque el güiro/sí, que me toque el güiro") and a peerless arrangement by Pacheco's friend Louie Ramírez. Font played the record during a Friday night broadcast. The following morning, people were all over town looking for 'the Macorina song’. And how could they not? As performed by Pacheco and his spirited charanga, El Güiro de Macorina is the kind of songs that makes you smile no matter how many times you listen to it. The hypnotic violin patterns, the tireless flute melodies, the buoyant vocal chorus-- every single element conspires for the creation of a timeless slice of pure tropical perfection. There are many pleasures to be found on this album. The opening “La Melodía”, which Pacheco recorded after meeting its Cuban composer in New York, as well as the session's other big hit, El Agua del Clavelito, which includes one of Pacheco's cousins playing the first violin. Listening to "Pacheco Y Su Charanga" so many years after its original release is a particularly moving experience considering the illustrious career that Pacheco would enjoy for decades to come. After recording a number of exquisite sessions with his charanga, he would switch to the conjunto format in the early '60s, create the Fania label and become a key figure in the New York salsa explosion of the '70s-- as a commercially viable songwriter, talented producer and musical director with the mega-orchestra Fania All Stars. All thanks to that clever DJ who fell in love with 'the Macorina song’. I always say that artists should never give up on their dreams, says a smiling Pacheco. My career has been 50% talent and 50% luck. Sometimes, there's a guardian angel who's there to help you. Credits: Johnny Pacheco – Leader, Flute Carlos Piantini - Violin José “Chombo” Silva - Violin Daniel González - Violin Hector Pellot – Piano Victor David Perez – Bass Manny Oquendo – Percussion John Palomo – Percussion Julian Cabrera – Percussion Lead Vocal – Elliot Romero Chorus – Pedro Manuel Calzado Producer – Al Santiago Original Album Design – Israel Sanabria Written by Ernesto Lechner La histórica grabación que usted tiene en sus manos es, se podría decir, un tributo implícito a la infancia de Johnny Pacheco-- y a las dulces canciones cubanas que estimularon su imaginación cuando el futuro director de orquesta vivía en la República Dominicana. Lanzado al mercado en 1961 a través de la compañía discográfica Alegre de Al Santiago, "Pacheco y su Charanga" es un disco empapado en la elegante estética de la charanga, rica en melodías de flauta y capas de violines, desarrollada por legendarios grupos cubanos como la Orquesta Aragón y Arcaño y sus Maravillas. Estas son dos de las orquestas que el joven Pacheco escuchaba en las emisoras de la radio cubana durante sus años de formación, antes de trasladarse junto a su familia a Nueva York. Mi papá tenía su propia orquesta, recuerda Pacheco. Tenía cinco hijos, pero siempre dijo que yo era el que le seguiría los pasos. 'Los demás son sordos', decía. Mi papá tocaba el saxofón, el clarinete y el violín. Me daba clases en la tarde, cuando yo volvía de la escuela. Pacheco, que comenzó como percusionista y después se convirtió en flautista, irrumpió en la escena musical a fines de los '50 como miembro de la Charanga Duboney, la orquesta que fundó junto al virtuoso tecladista Charlie Palmieri. Los dos eran buenos amigos, pero tuvieron diferencias musicales. Eventualmente, Pacheco decidió dejar a La Duboney para formar su propia charanga. Grabé un demo con mi grupo Pacheco y su Charanga, pero nadie nos prestó atención. Fue uno de los momentos más tristes de mi vida. Afortunadamente, Pacheco tenía un buen amigo en el locutor radial Ralph Font. Además, tenía un tremendo éxito en sus manos-- el demo no era nada más y nada menos que el irresistible “El Güiro de Macorina”, con sus letras de desfachatado doble sentido ("dile a Macorina que me toque el güiro/sí, que me toque el güiro") y un arreglo cristalino de Louie Ramírez, un gran amigo de Pacheco. Font tocó el disco durante la transmisión de un viernes por la noche. A la mañana siguiente, las disquerías de la ciudad se llenaron de personas buscando 'la canción ésa de la Macorina'. No es nada sorprendente esta reacción popular. “El Güiro de Macorina” es el tipo de canción que hace sonreir a la gente, no importa cuántas veces la escuche. Los compases hipnóticos de los violines, las incansables melodías de la flauta, los contagiosos coros-- cada uno de sus elementos conspiró para la creación de un tema que es simplemente perfecto. Hay muchos momentos inolvidables en este disco. El tema de apertura “La Melodía”, que Pacheco grabó después de conocer a su compositor cuando éste llegó a Nueva York desde Cuba, además del otro gran éxito de la colección, “El Agua del Clavelito”, que incluye la participación de un primo de Pacheco en el primer violín. Escuchar "Pacheco y su Charanga" tantos años después de su lanzamiento original es una experiencia emotiva, considerando la ilustre carrera que el maestro Pacheco viviría en las siguientes décadas. Después de grabar un número de exquisitas sesiones con su charanga, se trasladó al formato de conjunto a principios de los '60, fundó la compañía Fania y se convirtió en una de las figuras clave de la explosión salsera de los '70 en Nueva York-- como un compositor comercial, talentoso productor y director musical con la super-orquesta Fania All Stars. Todo esto gracias a un astuto locutor radial que se enamoró de 'la canción ésa de la Macorina'. Siempre digo que los artistas nunca deberían abandonar sus sueños, dice Pacheco. Mi carrera fue un 50% de talento y un 50% de suerte. A veces, hay un ángel guardián que lo protege a uno. Creditos: Johnny Pacheco – Lider, Flauta Carlos Piantini - Violín José “Chombo” Silva - Violín Daniel González - Violín Hector Pellot – Piano Victor David Perez – Bajo Manny Oquendo – Percusión John Palomo – Percusión Julian Cabrera – Percusión Cantante Principal – Elliot Romero Coro – Pedro Manuel Calzado Productor – Al Santiago Diseño Del Album Original – Israel Sanabria Escrito por Ernesto Lechner