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Ismael Miranda

La Herencia

$1.50

Ismael Miranda

La Herencia

$9.99 Album
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Que Rico Suena Mi Tambor
Borinquen Tiene Montuno
Se Casa La Rumba
Ahora Si
La Contraria
No Me Llores
Galera Tres
Mayoral
Mi Madre
Las Cuarentas
La Cama Vacia
Ten Fe
Union De Dos
Rumba A La Vida
Mulence
Recordando
Ismael Miranda is undoubtedly one of the most important figures in the salsa idiom. Considered a hero in his hometown of Aguada, Puerto Rico, Ismael has – in less than four decades – solidified his position as one of the best composers, soneros and singers of Afro-Antillean music. He first recorded with timbalero Joey Pastrana’s orchestra and that year (1967) he also joined Orchestra Harlow, launching a brilliant career that made the singer a favorite of salsa fans in Puerto Rico, New York and elsewhere around the world. As a solo artist, Miranda’s career has been equally stellar. He is still remembered as Niño Bonito de la Salsa ¬¬(the Handsome Salsa Singer) and has recorded more than 50 albums. In the 90s, he was a pivotal force in revitalizing the antillano bolero style. Today, he is considered one of the luminaries of salsa music on a global level. Beginnings Music ran strong in the in Miranda’s veins since a young age. When he was 4, his parents immigrated to New York, and in his teens, Miranda began to realize his biggest dream – to become a famous singer. During his childhood in the barrio of Monopo in Aguada, Puerto Rico, he entertained himself with found trinkets, tin-can toy cars, and makeshift airplanes. When he arrived in New York, he immediately immersed himself in the music scene. At Jefferson Theater, the young Miranda sold peanuts, popcorn, sweet rolls, and refreshments. There, he saw many of his heroes, such as Pellín Rodríguez, Cortijo and the comedian Machuchal. After breaking into the music industry Miranda had his first hit with Rumbón Melón from Joey Pastrana’s Lets Ball LP on Cotique Records. Ismael sang with Andy Harlow’s band and later moved onto Pastrana’s. “I had a great time with Joey,” the singer recalls during a recent interview. “I spent six great months with his group; we were like brothers. It was difficult to break away from Joey, but with Larry’s group, I saw the opportunity to explore soneo and typical Cuban music. That’s where I really wanted to be.” Meeting Larry Harlow The young Miranda attended an audition for Larry Harlow wherein the sonero mayor Ismael Rivera, was also present; he suggested Harlow hire the “rookie” because he’d have less problems that way. Miranda formally joined Orchestra Harlow, becoming the fourth singer in the group, after Felo Brito, Monguito El Unico, Vickie y and Harlow himself. This was the vocal group featured in the releases Heavy Smokin and Bajándote. The Miranda-enhanced Orchestra Harlow began taking top billing spots alongside popular orchestras of the time, led by Pete “King of Boogaloo” Rodríguez, Richie Ray & Bobby Cruz, Joe Cuba, Ray Barretto, and Willie Colón featuring Héctor Lavoe. With Harlow, Miranda recorded El Exigente, Presenta a Ismael Miranda, Me And My Monkey, Electric Harlow, Abran Paso, Tributo a Arsenio Rodriguez, Oportunidad and later – in 1976 – Con Mi Viejo Amigo. Miranda perfected his delivery and style over the course of these releases and eventually became highly regarded as one of the great voices of salsa. Fania All Star and Salsa Icon Miranda recorded with Tito Puente, Impacto Crea, Willie Colón, Sonora Matancera, Descarga Boricua, Latin Legends, and Sonora Ponceña, as well as with other singers including José Nogueras, Nano Cabrera, Junior González y Andy Montañez. By virtue of his talents, he also became a member of the Fania All Stars, performing with the group in high-profile concerts at the Red Garter, The Cheetah and Yankee Stadium. Miranda will always be remembered as a stylish ambassador of salsa. He always wore the latest fashions, and stayed true to his nickname – Niño Bonito – with his great taste, tidy professional image and impeccable attire. The Singer/Songwriter Miranda also established himself as a great composer, by contributing songs to Orchestra Harlow. His songwriting became more prominent with the launch of his own Orchestra Revelación (established in 1973) and on contributions to other artists’ albums where he was a featured singer. His most well-known song is Pa’ Bravo Yo, made popular by sonero matancero Justo Betancourt. The song was also recorded by Bobby Rodriguez’s group, among other notable bands of the time. Miranda has excelled in traditional Cuban, as well as Puerto Rican, song structure. He is considered one of the great Puerto Rican interpreters of the son montuno and guajira music of Cuba and is one of the most well-versed and revered salsa singers. This collection is a great example of the undeniable mark that Miranda has left on the genre and certainly does great justice to him as a songwriter, with his songs “Que Rico Suena Mi Tambor,” recorded with the Fania All Stars at Yankee Stadium, as well as “Borinquen Tiene Montuno”, “Ahora Sí”, “Ten Fe” and “Recordando”, wherein a plena and guaguanco rhythm invites the listener, three decades later, to unite with his fellow man and save the world from violence with love and solidarity. Written by Jaime Torres Torres Ismael Miranda es uno de los artistas más representativos de la salsa. Orgullo de Aguada, Ismael se ha destacado durante poco más de cuatro décadas de trayectoria como uno de los mejores compositores, soneros y cantantes de la música afroantillana. Su primera grabación la realizó con la orquesta del timbalero Joey Pastrana y ese mismo año, en 1967, se integró a la Orchestra Harlow, comenzando inmediatamente a brillar como uno de los cantantes favoritos de la grey salsera de Puerto Rico, Nueva York y el mundo. Como solista, su carrera ha sido igual de exitosa. Aún se le recuerda como el Niño Bonito de la Salsa y ha grabado más de 50 álbumes. En la década del 90 contribuyó a revitalizar el bolero antillano. Y como si reverdeciera laureles, hoy por hoy, es cotizado entre los máximos exponentes de la salsa a nivel mundial. Antecedentes Desde pequeño la música corría por las venas de Ismael Miranda. A los 4 años sus padres emigraron a Nueva Cork, y en su adolescencia, Ismael se lanzó a realizar su más añorado sueño: convertirse en un cantante famoso. Mucho antes, durante su niñez en el barrio Monopó, de Aguada, se entretuvo jugando con chiringas, aviones de guajana y carritos hechos con latas de salchichas. A su llegada a Nueva York, se vinculó indirectamente al ambiente de la música. En el Teatro Jefferson vendió maní, palomitas de maíz, jugo de china y mantecado. Así vio pasar por su lado a estrellas como Pellín Rodríguez, Cortijo y el comediante Machuchal. Su primer éxito, que necesariamente no es la mejor de sus canciones, fue Rumbón Melón, contenida en el álbum Let’s Vía de Joey Pastrana, durante su tiempo con Cotique Records. Ismael había cantado con la banda de Andy Harlow y de ahí pasó a la orquesta de Pastrana. “La pasé muy bien con Joey. Fueron seis meses agradables. Éramos como hermanos. Sentí mucho salir de su orquesta, pero yo veía en la orquesta de Larry la oportunidad de estar en la onda del soneo y de la música típica cubana. Eso era lo que yo quería hacer”, dijo Ismael en una entrevista con el autor. Su encuentro con Larry Harlow Ismael Miranda asistió a una audición con Larry Harlow en la que también estuvo presente el sonero mayor, Ismael Rivera, quien le recomendó a Harlow que contratara al “chamaquito” porque, de lo contrario, con él tendría muchos problemas. Ismael entró a la Orchestra Harlow, convirtiéndose en el cuarto cantante de la agrupación, después de Felo Brito, Monguito ‘El Unico’, Vickie y del propio Harlow, voces de los discos Heavy Smokin y Bajándote. Pronto disputaron el top billing con orquestas de la época, como la de Pete ‘Rey del Bugalú’ Rodríguez, Richie Ray y Bobby Cruz, Joe Cuba, Ray Barretto y Willie Colón con Héctor Lavoe. Con Larry, Ismael participó en las producciones El Exigente, Presenta a Ismael Miranda, Me And My Monkey, Electric Harlow, Abran Paso, Tributo a Arsenio Rodríguez, Oportunidad y más adelante, en 1976, Con Mi Viejo Amigo. La dicción de sus primeras grabaciones no es la mejor, pero pronto el artista depuró su estilo, técnica y habilidades, estableciéndose como una de las grandes voces de la salsa. Estrella de Fania y Mamito de la Salsa Ismael Miranda grabó con Tito Puente, Impacto Crea, Willie Colón, Sonora Matancera, Descarga Boricua, Leyendas Latinas, Sonora Ponceña y con cantantes como José Nogueras, Nano Cabrera, Junior González y Andy Montañez. Por derecho propio, Ismael Miranda se convirtió en una de las Estrellas de Fania, destacándose tanto en las incursiones de la constelación en el Red Garter, el Cheetah y el Yankee Stadium. Ismael Miranda también será recordado como el primer caballero de la salsa. Siempre al último grito de la moda, Ismael honró su apelativo de Niño Bonito y Mamito de la Salsa por su gentileza, buen gusto, imagen nítida y sus gustos impecables al vestir. El compositor que canta Tanto en los discos grabados con la Orchestra Harlow como con su propia Orquesta Revelación, fundada en 1973, y en otros álbumes como solista, Ismael Miranda dejó establecido que era un gran compositor. Su canción más conocida es Pa’ Bravo Yo, popularizada por el sonero matancero Justo Betancourt. También le grabaron La Compañía de Bobby Rodríguez, entre otras orquestas. Ismael Miranda ha sobresalido en la composición tradicional cubana como en temas cónsonos con la cultura e idiosincrasia puertorriqueña. Es uno de los grandes intérpretes puertorriqueños del son montuno y la guajira de Cuba. Y es uno de los cronistas más versados de la urbanidad salsera. Esta colección es un ejemplo de las imborrables huellas que ha dejado en el género y le hace justicia a su ingenio como autor, con sus creaciones ‘Que Rico Suena Mi Tambor’, grabada con el grupo Fania All Stars en el Yankee Stadium, ‘Borinquen Tiene Montuno’, ‘Ahora Sí’, ‘Ten Fe’ y ‘Recordando’, en que a ritmo de plena y guaguancó aún invita, tres décadas después, a que nos unamos como hermanos y salvemos al mundo de la violencia con amor y solidaridad. Escrito por Jaime Torres Torres