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Cheo Feliciano

La Herencia

$1.29

Cheo Feliciano

La Herencia

$9.99 Album
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Pa Que Afinquen
Bailadores
Busca Lo Tuyo
Cobarde
Por Mas Que Viva
El Raton
Juguete
Anacaona
Esto Es El Guaguanco
Soy Tu Ley
Trizas
Los Entierros
Juan Albanil
Felicitaciones
Nina
Amada Mia
Every single encounter with José “Cheo” Feliciano is an opportunity to remember that it is always possible to transform the world into a place where we can all live in peace and harmony. Cheo, no matter who you are, will shake your hand, look at you in the eyes with a smile in his face, listen to you respectfully, and talk truthfully, having honesty as his outmost priority. That's the kind of guy Cheo is, both with people known and unknown. A gentleman in the widest sense of the word. A quixotic person on the salsa scene and the stage of life. He doesn't mind talking about the abject poverty that marked his childhood days on Calle Guadalupe in Ponce's Barrio Segundo, where he spent many evenings chasing mice with homemade slings in the company of his friends. Those years provided inspiration for the song "El Ratón." With equal honesty, he recalls the horrors of drug addiction. Just like many other singers and musicians from the Caribbean who arrived in New York during the '50s and '60s, he found that the nightclub lifestyle of the time was a door to experimenting with drugs. Before crawling, literally, on the sidewalks of the Latin barrio, Cheo tasted fame and fortune with Joe Cuba's sextet. Recommended by Tito Rodríguez, Cheo made history with the sextet since his debut on the night of October 5, 1957, at the Chandelier Room. No other sextet of the time, including Gilberto's and the Sexteto La Playa, was able to match the stunning output of Joe Cuba working with Cheo, Jimmy Sabater, Nick Jiménez, Tommy Berríos and the many musicians who performed with his orchestra. Of the many hits included in the dozen records that Joe Cuba recorded with Cheo's participation, we've decided to include the tasty guaguancó “Bailadores,” by the late pianist Héctor Rivera. Here, you can hear a young sonero who was soon destined to become one of the most versatile and expressive montuno singers. And yet, Cheo's career crumbled down because of his drug addiction. He hit bottom. Reached the deepest end of the abyss and almost lost his life in the process. He called heroin "mama." Cheo was its slave, and when he could not have it, he lost his mind and suffered the horrible effects - the vomiting, tremors, headaches and hallucinations. Then, a miracle happened. Against all odds, Cheo stood up again. Meeting Tite Following his exit from the Joe Cuba sextet, and in the midst of his sorrow, Eddie Palmieri gave him a chance on the Champagne album, and Monguito Santamaría invited him to participate on Hey Sister. With them, Cheo recorded “Busca Lo Tuyo” and the bolero “Soy Tu Ley,” an unforgettable chapter of his legacy. His wife Socorro Feliciano never abandoned him, and with the help of angels such as Catalino Curet Alonso and Tommy Olivencia, he was admitted at Hogar Crea, an addiction center. Clean and sober, the singer emerged from treament to find the "Cheo Feliciano Project” waiting for him - a series of recordings that Tite Curet would produce for Vaya, a division of Fania Records. The first album was Cheo, containing the hits “Anacaona,” “Pa’ Que Afinquen,” and “Esto Es El Guaguancó.” Since then, Tite Curet became his "musical tailor." Everything that he wrote for Cheo was made to measure. In the hands of Tite Curet, Cheo became Puerto Rico's favorite child. A Sensuous Voice Few singers have shone as brightly as soneros and bolero interpreters. On the same level as Beny Moré and Tito Rodríguez, "our" Cheo Feliciano is also recognized as a romantic bolero performer - expressive and temperamental. When he says mami, the women melt. This is why his sensuous voice, influenced by crooners such as Tito Rodríguez and Cuba's Fernando Alvarez, is a Latin American treasure, particularly now that legends like Rodríguez, Vitín Avilés, Santitos Colón and Chivirico Dávila are no longer with us. You can listen to Cheo at his best on the boleros “Juguete,” “Soy Tu Ley,” and “Amada Mía.” Dance to these songs at home, with the lights dimmed and after drinking a few cups of red wine. His Musical Legacy On his first albums for the Vaya label, Cheo evoked the soundscapes of the Joe Cuba sextet thanks to the arrangements of Bobby Valentín and the superlative support of the Fania musical stars. His reputation grew considerably, recording the bolero classics “La Voz Sensual” and “Looking For Love,” produced by none other than Argentine maestro Jorge Calandrelli. The late pianist Jorge Millet and the multifaceted Luis García also worked on the production of his albums. “Estampas” and “Sentimiento Tú” are among the highest points of his discography, both in terms of musical quality and lyrical depth. Tite Curet contributed a slice of salsa narrative with “Los Entierros” and “Juan Albañil,” two eloquent and revealing vignettes of pure urban poetry. Pa’ Que Afinquen Today, Cheo Feliciano, humble son of Chenchita and Prudencio, born in Ponce, Puerto Rico in 1935, is blessed by the grace of God and singing better than ever. Cheo is celebrating his 50th anniversary as a professional singer with a series of concerts in Puerto Rico, Venezuela, New York and other cities. He is enthused about an upcoming collaboration with Rubén Blades that will find them singing duets and performing each other's hits. This entry in the La Herencia series recognizes the remarkable career of Cheo Feliciano. Enjoy it. Concept, compilation and liner notes by Jaime Torres Torres Cada encuentro con José “Cheo” Feliciano es una pausa para recordar que es posible transformar el mundo en un lugar donde todos podamos convivir en paz y alegría. Cheo, sin importar quien sea usted, le estrecha las manos, lo mira a los ojos con una sonrisa a flor de labios, lo escucha con respeto y le habla con la verdad como máxima insobornable de su verbo. Así es Cheo con sus amigos, conocidos y desconocidos. Un caballero en el sentido más amplio del término. Un quijote de los escenarios de la salsa y de las tarimas de la vida. Sin reparos, habla de la pobreza que marcó los días de su infancia en la Calle Guadalupe del Barrio Segundo en Ponce, donde muchas noches se entretuvo con sus amigos cazando ratones con hondas caseras. Desde esos años surge la inspiración de la composición “El Ratón”. Y con igual transparencia también conversa de su esclavitud en el infierno de las drogas. Como otros cantantes y músicos de la diáspora caribeña que arribó a Nueva York en las décadas del 50 y el 60, el estilo de vida de los clubes nocturnos fue la puerta a la experimentación con las sustancias controladas. Antes de literalmente arrastrarse por las aceras del Barrio Latino, Cheo saboreó la fama y la fortuna con el Sexteto de Joe Cuba. Recomendado por Tito Rodríguez, desde su inolvidable debut con Joe la noche del 5 de octubre de 1957 en el Chandelier Room del Barrio, su cosecha con el Sexteto fue insuperable. Ninguno de los sextetos de la época, incluidos el de Gilberto y La Playa pudo igualar la gesta discográfica de Joe Cuba junto a Cheo, Jimmy Sabater, Nick Jiménez, Tommy Berríos y los otros músicos que desfilaron por la agrupación. De tantos éxitos contenidos en la docena de discos de Joe Cuba en que Cheo participó durante casi una década de trabajo, incluimos el sabroso guaguancó “Bailadores” del fenecido pianista Héctor Rivera, interpretación en que un juvenil sonero ya brillaba destinado a convertirse en pocos años en uno de los más versados y expresivos juglares del montuno. Sin embargo, la carrera de Cheo se derrumbó por su adicción a las drogas. Tocó fondo. Llegó a lo más profundo del abismo. Estuvo muerto en vida. Deambuló por las calles de la vida. A la heroína le decían “mama”. Cheo era su esclavo y cuando no la podía abrazar, se desquiciaba y sufría los terribles efectos de los vómitos, escalofríos, dolores de cabeza y alucinaciones. Pero ocurrió un milagro: Cheo se levantó. Su encuentro con Tite A su salida del Sexteto de Joe Cuba, justo en el ínterin de su calvario, Eddie Palmieri le brindó una oportunidad en la grabación del disco Champagne y Monguito Santamaría lo invitó al elepé Hey Sister. Con ellos Cheo grabó “Busca Lo Tuyo” y el bolero “Soy Tu Ley”, parte indispensable de su herencia. Su esposa Socorro Feliciano nunca lo abandonó y con la ayuda de ángeles, como su amigo Catalino Curet Alonso y Tommy Olivencia, lo ingresaron al Hogar Crea, centro de ayuda a adictos a las sustancias. Limpio y rehabilitado, a Cheo le aguardaba el “Proyecto Cheo Feliciano”, una serie de grabaciones que Tite Curet le produciría para la división Vaya, de Fania Records. El primer disco fue “Cheo”, el que contiene “Anacaona”, “Pa’ Que Afinquen” y “Esto Es El Guaguancó”. Desde entonces, Tite Curet se convirtió en su sastre musical. Todo lo que compuso para Cheo fue a su medida. Así, de la mano de Tite Curet, Cheo se convirtió en el Niño Mimado de Puerto Rico. La Voz Sensual Pocos cantantes han brillado en la música como soneros y boleristas. Al nivel de Beny Moré y Tito Rodríguez, nuestro Cheo Feliciano es reconocido también como un bolerista romántico, temperamental y muy expresivo. Cuando dice mami, las damas se derriten. Por eso su voz sensual, muy influenciada por intérpretes como Tito Rodríguez y el filinista cubano Fernando Alvarez, es un tesoro del pentagrama latinoamericano, máxime en tiempos en que ases del bolero salsero, como Tito, Vitín Avilés, Santitos Colón y Chivirico, se han marchado. En la presente colección la puede apreciar a plenitud cuando escuche los boleros “Juguete”, “Soy Tu Ley” y “Amada Mía”. Baílelos en la terraza de su casa, a media luz y tras unas copas de su tinto favorito. ¿Se atreve? Su legado musical En sus primeros discos con Vaya, Cheo evocó la sonoridad del Sexteto de Joe Cuba gracias a los arreglos de Bobby Valentín y al aplastante respaldo de músicos de las Estrellas de Fania. Pronto la cotización del querendón de Borinquen creció considerablemente, grabando los clásicos del bolero “La Voz Sensual” y “Looking For Love”, producidos nada más y nada menos que por el maestro argentino Jorge Calandrelli. El fenecido pianista Jorge Millet y el polifacético Luis García también trabajaron en la producción de sus álbumes. Hoy por hoy, “Estampas” y “Sentimiento Tú” despuntan entre lo mejor de su discografía tanto por su excelencia musical como por el contenido de sus letras. Y Tite Curet aportó a la narrativa salsera con las historias de “Los Entierros” y “Juan Albañil”, dos elocuentes y reveladoras estampas de pueblo consideradas pura poesía urbana. Pa’ que afinquen Hoy Cheo Feliciano, el humilde hijo de Chenchita y Prudencio, nacido en Ponce, Puerto Rico en 1935, es iluminado por la gracia de Dios y como todo lo que Dios toca se renueva, el decano de los cantantes de salsa está cantando mejor que nunca. Cheo celebra su quincuagésimo (50) aniversario como cantante profesional, con una serie de conciertos en Puerto Rico, Venezuela, Nueva York y otros escenarios. En su agenda, aparece un proyecto con Rubén Blades que lo entusiasma mucho porque, aparte de cantar a dúo, intercambiarán nuevas versiones de sus grandes éxitos. “La Herencia de Cheo Feliciano” reconoce la histórica gesta del legendario Niño Mimado de Puerto Rico y del mundo salsero. ¡Disfrútela! Concepto, recopilación y notas discográficas: Jaime Torres Torres