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Ismael Miranda

Ismael Miranda - Greatest Hits

$1.50

Ismael Miranda

Ismael Miranda - Greatest Hits

$9.99 Album
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Asi Se Compone Un Son
Las Cuarentas
Galera Tres
No Me Digan Que Es Muy Tarde
Tu Me Abandonaste
La Cosa No Es Como Antes
Ya No Es Lo Mismo
Maria Luisa
Abran Paso
La Puerta Esta Abierta
Cipriano Armenteros
En Mi Viejo San Juan
Yo No Me Vuelvo A Enamorar
Se Casa La Rumba
La Cama Vacia
Cartas Marcadas
The 70s salsa explosion is filled with so many larger-than-life characters - Héctor Lavoe, La Lupe, 'Maelo' Rivera - that there is a tendency to forget those superlative singers who stayed away from excess and focused instead on creating a consistent body of work. El niño bonito de la salsa, Ismael Miranda is one such singer. Miranda is arguably the only vocalist from the Fania All Stars who continues releasing excellent salsa albums to this day. This greatest hits anthology is by no means definitive. In over 40 years of activity, Miranda has recorded dozens and dozens of hits. Simply, this CD seeks to dazzle the listener by showcasing the stylistic breadth of the man's repertoire: el niño bonito alternated effortlessly between seminal salsa scorchers and a lush combination of bolero and '70s pop balladry. Born in 1950, Miranda moved with his family to the U.S. when he was four. At age 16, he was already performing with the orchestra of Joey Pastrana. Pioneering keyboardist Larry Harlow saw him singing with his brother Andy - and, in the summer of 1967, enlisted him as the lead vocalist of his Orchestra Harlow. Under Harlow's artistic leadership, Miranda learned about the roots of Cuban music. "What I loved about Orchestra Harlow was that it had a real típico, Cuban sound," says the singer from his home in Puerto Rico. "At the time, most orchestras favored a different style. Harlow was similar to Johnny Pacheco and Eddie Palmieri in following a traditional direction." Two of the tracks here are from the classic 1971 album Abran Paso: "Se Casa La Rumba" and the title track. Harlow's roughly hewn, swinging Cuban sound is in full display here. Soon enough, Miranda felt the desire to spread his wings and take full command of his career. Like many salsa stars from the '70s, he became a solo artist. This transition was engineered through the album Oportunidad. Not surprisingly, the split was initially acrimonious. "Larry opened a lot of doors for me," offers Miranda. "In a way, much of what happened in my career, including my participation in the Fania All Stars, I owe it to him. I was very grateful about those opportunities, and I still am." In 1973, Miranda introduced his new band, Orquesta Revelación, which included a young Oscar Hernández on piano and Nicky Marrero on percussion. Their album together, Así Se Compone Un Son, is thought by many to be the singer's finest solo effort to date. The sound is somewhat smoother than Orchestra Harlow's - but Miranda maintained his rugged soneos on songs like "Las Cuarentas," a tropicalized version of the classic tango previously recorded by Cuban singer Rolando Laserie. Looking for a complete lifestyle change, Miranda moved to Puerto Rico - calling the island home since then. "Living in Puerto Rico improved my diction in Spanish, which had given me some trouble at the beginning of my career in New York," he explains. "Most importantly, I now had a staff of people who worked for me and helped me organize my concert engagements. I wasn't alone anymore, which gave me a feeling of security. Everything was easier. I had more faith in myself, too." In 1975, the blockbuster LP Este Es Ismael Miranda found him in full control of his singing and songwriting abilities. Miranda was now marketed by Fania as a dashing crooner of syrupy ballads - dressed in a white costume on the cover. And by combining the bolero aesthetic with a more contemporary sound (the use of trap drums, electric guitars, and lavish pop arrangements), he was now competing with mainstream Latin singers like José José and Armando Manzanero. Still, the album was wonderfully eclectic. "María Luisa" delivered Afro-Cuban sparks at the speed of light. Rubén Blades' "Cipriano Armenteros" includes the Panamanian singer's inspired coro, wailing trumpets and an epic narrative. "En Mi Viejo San Juan" revamped the venerable bolero for a younger generation. Miranda continued developing this unique approach to tropical balladry on subsequent albums. In 1977, No Voy Al Festival included the velvety "Tú Me Abandonaste" (underscoring Miranda's chops as an old school sonero), and "La Puerta Está Abierta," with its soulful instrumental break of drums and electric guitar. One of the most fascinating (and misunderstood) albums in Miranda's career was Doble Energía. Released in 1980, it was meant to generate a massive hit by teaming up the singer with ace producer Willie Colón. But the chemistry that emerged so effortlessly when Willie worked with Celia Cruz, Héctor Lavoe and Rubén Blades was strangely absent from this album. That said, Miranda's voice sounds particularly soulful enveloped in Colón's trademark layers of trombones - check out the sonics on "No Me Digan Que Es Muy Tarde" and "Cartas Marcadas." The most recent songs in this collection are the gritty prison tale "Galera Tres" and the lilting ballad "Yo No Me Vuelvo A Enamorar" - both from the 1981 album La Clave Del Sabor. Needless to say, Miranda would continue creating salsa hits for decades to come - surviving the forgettable salsa romántica fad and emerging into the new millennium with his reputation as an authentic sonero intact. Liner Notes by Ernesto Lechner La explosión salsera de los años '70 está tan cargada de personajes casi mitológicos - Héctor Lavoe, La Lupe, 'Maelo' Rivera - que es fácil olvidar a aquellos cantantes que evitaron el exceso y se concentraron en la creación de una obra consistente y duradera. El niño bonito de la salsa, Ismael Miranda es uno de esos cantantes.Miranda es probablemente el único vocalista de la Fania All Stars que continúa lanzando discos excelentes hasta el día de hoy. Esta antología, por cierto, no intenta ser definitiva. En más de 40 años de actividad, Miranda ha grabado docenas de éxitos. Simplemente, este CD busca apabullar al escucha demostrando la versatilidad estilística del cantante: el niño bonito alternaba sin problemas entre fogosas descargas de salsa y una majestuosa combinación de bolero y balada pop setentera. Nacido en 1950, Miranda se trasladó con su familia a los Estados Unidos cuando tenía cuatro años. A los 16, ya estaba cantando con la orquesta de Joey Pastrana. El tecladista Larry Harlow lo vio en concierto junto a su hermano Andy - y, en el verano de 1967, lo contrató como cantante principal de la célebre Orchestra Harlow. Bajo la dirección artística de Harlow, Miranda conoció las raíces de la música cubana. "Lo que me gustaba de Orchestra Harlow es que tenía un sonido típico cubano", cuenta el cantante desde su casa en Puerto Rico. "En esa época, la mayoría de orquestas favorecían un estilo diferente. Harlow era parecido a Johnny Pacheco y Eddie Palmieri en cuanto a que ellos seguían una dirección tradicional". Dos de los temas de este disco provienen del clásico Abran Paso de 1971: "Se Casa La Rumba" y el tema que le da su nombre a esta producción. Aquí podemos apreciar el sonido de Harlow - áspero y rebosante de swing. Eventualmente, Miranda sintió el deseo de desplegar sus alas y tomar control de su carrera. Como muchos artistas salseros de los '70, se convirtió en solista. Esta transición se logró a través del disco Oportunidad. No sorprende comprobar que la separación, inicialmente, no fue amistosa. "Larry me abrió muchas puertas", comenta Miranda. "De alguna maneras, muchas cosas que pasaron en mi carrera, como mi participación en la Fania All Stars, se las debo a él. Siempre le estuve agradecido, y todavía lo estoy". En 1973, Miranda presentó su nueva banda, la Orquesta Revelación, que incluía a futuros grandes como el pianista Oscar Hernández y el percusionista Nicky Marrero. Muchos creen que el disco Así Se Compone Un Son, es el mejor momento del cantante. Su sonido es algo más suave que el de Orchestra Harlow - pero Miranda mantiene la agresividad de sus soneos en temas como "Las Cuarentas", versión tropical del tango clásico que había sido previamente interpretado por el cantante cubano Rolando Laserie. Buscando un cambio más radical en su estilo de vida, Miranda se mudó a Puerto Rico - la isla continúa siendo su hogar desde entonces. "Vivir en Puerto Rico mejoró mi pronunciación en español, que me había dado problemas durante mis comienzos en Nueva York", explica. "Más importante todavía es que ahora tenía un plantel de gente que trabajaba conmigo y organizaba mis conciertos. Ya no estaba solo, y eso me daba una sensación de seguridad. Todo era más feliz. Y yo me tenía más fe". En 1975, el exitoso LP Este Es Ismael Miranda presentó a un cantante que tenía total control de sus talentos como intérprete y compositor. Miranda comenzó a ser promocionado por la Fania como un galán romántico de canciones acarameladas. Al combinar la estética del bolero con un sonido más contemporáneo (utilizando batería, guitarra eléctrica y arreglos pop) competía con cantantes latinos de la talla de José José y Armando Manzanero. Sin embargo, era éste un disco sorprendentemente ecléctico. "María Luisa" era pura chispa afrocubana, a la velocidad de la luz. "Cipriano Armenteros" de Rubén Blades incluía al joven compositor panameño en el coro, trompetas ululantes y una narrativa épica. "En Mi Viejo San Juan" reinventó el venerable bolero para una nueva generación de escuchas. Miranda continuó desarrollando esta visión única de la balada tropical en sus discos siguientes. No Voy Al Festival de 1977 incluía el aterciopelado "Tú Me Abandonaste" (subrayando la presencia de Miranda como sonero de vieja escuela) y "La Puerta Está Abierta", con su break instrumental de guitarra y batería. Uno de los discos más fascinantes (y malentendidos) en la carrera de Miranda es Doble Energía. Presentado en 1980, tenía como objetivo generar éxito masivo juntando al cantante con el famoso productor Willie Colón. Pero la química que había surgido tan espontáneamente cuando Willie trabajó con Celia Cruz, Héctor Lavoe y Rubén Blades, estuvo ausente. Dicho eso, la voz de Miranda suena estupenda rodeada de las capas de trombones que son la especialidad de Colón - observe la sofisticación sonora de "No Me Digan Que Es Muy Tarde" y "Cartas Marcadas". Las canciones más recientes de esta colección son la intensa narrativa carcelera de "Galera Tres" y la balada "Yo No Me Vuelvo A Enamorar" - ambas del disco La Clave Del Sabor de 1981. De más está decir que Miranda continuó creando éxitos durante muchas décadas más - sobreviviendo los infortunios de la salsa romántica y apareciendo en el nuevo milenio con su reputación intacta como un auténtico sonero. Comentarios discográficos de Ernesto Lechner