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La Lupe

Es La Reina (The Queen)

$1.29

La Lupe

Es La Reina (The Queen)

$12.90 Album
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$12.90 Album
Puro Teatro
Sueno
Ultimo Adios
A La Orilla Del Mar
El Dia Que Yo Naci
La Reina
Me Siento Guajira
Cafe Con Leche
That's The Way It's Gonna Be
Guaguanco Bembe
The most controversial singer in the history of Latin music was undoubtedly Lupe Victoria Yolí Raymond, better known by her stage name: La Lupe. The Santiago de Compostela native, possessed of a vibrant and powerful voice –not to mention a sensuality that exceeded her diminutive form– won the affection of the Spanish-speaking population, who voted her “The Queen of Latin Music” in 1967. On this album, La Lupe performs one of her greatest hits, ‘Puro Teatro,’ written by the great Puerto Rican composer emblematic of La Fania: Catalino Curet Alonso, known to all by his nickname, “Tite.” ‘Puro Teatro’ is one of the most successful pieces in the history of Afro-Cuban and Afro-Puerto Rican music. In addition, the well loved singer performs three of the 18 songs she wrote during her career: “The Queen,” the guajira number “Me Siento Guajira,” and the Bembe piece “Guaguancó Bembé.” During those times, La Lupe was deep in the throes of adopting Santeria, the Yoruba religion that constituted an integral part of her life and the driving force behind her actions for the majority of her life in the United States. The album cover shows her dressed in white, with her head covered, in keeping with the early practices of this religious tradition. La Lupe closes the album with the Bembe number “Guanguancó Bembé,” a song in which she pays homage to African deities and a custom she adopted during her days with Tito Puente and carried with her throughout her albums for many years. In addition to their musical function, these Bembe numbers played a spiritual role. Although they were never popular on the radio or with the singer’s average fan, these songs were a testament to La Lupe’s spirituality, and a way of giving thanks to the saints. Clearly, she sought the blessing of these spiritual entities, and waited for news of the album’s success with her fans. A series of songs –including the popular “Sueño” by Gabriel Ruíz, “Último Adiós” by Rubén Estéfano, and “A la orilla del Mar” by Esperón y Cortázar– take the album to the next level, and showcase the interpretive talent of the remarkable diva. Her mastery of a wide variety of rhythms within Afro-Cuban and Afro-Puerto Rican musical traditions is proof of the red-hot Cuban rhythm that separates her from the rest: a mastery that earned her the affection of millions of fans around the world. La Lupe has remained an enigma in the minds of the fans who supported her during her momentous and tumultuous career. During the research for my book, entitled, “Demitificación de un diva; La Verdad sobre La Lupe,” I discovered that many of the stories attached to the legend of the extraordinary diva were based on myth generated by the Puerto Rican folklore surrounding her. Many of the innuendos floating throughout her story were the result of a blurred view of the extraordinary talent she exhibited. I found that beyond the virtual insanity that defined her work and her life lay a valiant, dedicated, and spiritual woman who cared only about her religion, her career, and the acceptance of her fans. This album provides a clear example of the interpretive ability of the well loved artist, who, despite having abandoned the artistic world at the age of 50, left immortalized in her recordings an indisputable message of love and romance that define a unique talent. The collection also reveals that La Lupe had all the talent in the world, and that she was an artist who could hold her own without the musical support of the maestro, Tito Puente. Those who followed Lupe Yolí’s career certainly enjoyed her exceptional style and her excellent, unique way of imprinting her Cuban filin onto her bolero numbers. Anybody who did not live through that time has in this album the opportunity to experience the emotion of one of the greatest singers who mounted the tarima in the face of Latin music’s voracious appetite. This is La Lupe at her finest; this is La Lupe in action. This is the only true queen of Latin music, singing to fans who span generations. It is an extraordinary album that will live now and forever in generations past, present, and future. Arranged and Conducted by Joe Cain: Puro Teatro, Sueno, Ultimo Adios, A La Orilla Del Mar and El Dia Que Yo Naci. Arranged and Conducted by Hector Rivera: La Reina, Me Siento Guajira, Café Con Leche, That’s The Way It’s Gonna Be, and Guaguanco Bembe Engineer: Fred Weinberg Recorded at: A & R Studios Cover Design by: Ely Besalel Photo by: Warren Flagler Produced by: Art Kapper Written by Juan Moreno Velázquez La cantante más controversial en la historia de la música latina fue indiscutiblemente Lupe Victoria Yolí Raymond, mejor conocida por el nombre artístico de La Lupe. La santiaguera, poseedora de una vibrante y potente voz, en adición a una sensualidad que desbordaba su diminutivo ser, se ganó las simpatías del público de habla hispana y éste la convirtió, por votación, en el año 1967, en “la Reina de la Canción Latina”. En esta producción musical La Lupe presenta uno de sus grandes éxitos ‘Puro Teatro” del gran compositor boricua, emblemático de la Fania, Catalino Curet Alonso, a quién todos conocían por el apodo de “Tite”, uno de los más exitosos temas en los anales de la música afro antillana. En adición, la siempre bien recordada cantante presenta tres de los dieciocho temas que compuso durante su carrera, “La Reina”, la Guajira “Me Siento Guajira” y el Bembé “Guaguancó Bembé”. En aquellos tiempos La Lupe estaba en pleno proceso de su entrada a la Santería, religión de origen Yoruba que fue parte integral de su vida y motor de sus actos por la mayor parte de su vida en los Estados Unidos. La portada de este disco la presenta vestida de blanco y con la cabeza cubierta, como era la tradición iniciativa dentro de esa tradición religiosa. La Lupe finaliza la producción con el Bembé “Guaguancó Bembé”, un tema en donde rinde tributo a las deidades africanas y una costumbre que adquirió dentro de sus participaciones junto a Tito Puente y que se mantuvo como costumbre dentro de sus producciones musicales por varios años. La presentación de estos Bembés servía, en adición a su función musical, una función de índole espiritual. Estos temas, aunque nunca fueron populares en la radio ni entre el fanático promedio de la cantante, servían como testamento del estado espiritual de La Lupe y como agradecimiento a los santos. Esto obviamente buscaba la bendición de estas entidades espirituales en espera de su manifiesto por la aceptación del disco por los compradores de éste. Una serie de temas que incluyen al también popular “Sueño” de Gabriel Ruíz, “Último Adiós” de Rubén Estéfano y “A la orilla del Mar” de Esperón y Cortázar, hacen que el contenido sea uno de calidad y donde se demuestra el talento interpretativo de la fabulosa diva. Su habilidad en la presentación de una buena variedad de ritmos dentro de la tradición musical afro antillana, es prueba de la candente cadencia cubana que la separó del resto; una habilidad que le ganó el favor de sus millones de fanáticos en todo el mundo. La Lupe siempre ha permanecido como un enigma en las mentes del público que le alabó durante su estrepitosa y tumultuosa carrera musical. Mientras hacía la investigación para mi libro “Desmitificación de un diva; La Verdad sobre La Lupe, encontré que muchas de las historias que se ataban a la leyenda de la extraordinaria diva se basaban en el mito que había generado el folclor pueblerino que la rodeaba. Muchos de los inuendos que rodeaban su historia eran la creación de una visión borrosa sobre el extraordinario acto que presentaba y encontré que tras la virtual locura que definía su acto y su vida, se encontraba una valiente, dedicada y espiritual mujer a quién sólo le importaba su religión, su carrera y la aceptación de su público. Esta producción presenta un claro ejemplo de la habilidad interpretativa de la siempre bien recordada artista, que a pesar de haber abandonado el mundo artístico a los cincuenta años de edad, dejó, a través de sus grabaciones, un indiscutible mensaje de amor y romance que definen un talento fuera de serie. El producto también deja claro que La Lupe tenía todo el talento del mundo y era una artista capaz de mantenerse en el tope sin la influencia del respaldo musical del Maestro Tito Puente. Aquellos que siguieron la trayectoria de Lupe Yolí durante su carrera, seguramente disfrutaron de su singular presentación y su excelente y única manera de añadir su filin cubano a sus boleros. El que no vivió esa era, encuentra aquí la oportunidad de disfrutar del sentimiento de una de las mejores cantantes que montó tarima frente al exigente paladar musical latino. Ésta es La Lupe en su mejor momento; ésta es La Lupe en acción. Aquí se presenta a la única y verdadera reina de la canción latina cantando a un público de todas las eras. Es una extraordinaria producción que vive y vivirá dentro de las generaciones pasadas, presentes y futuras. Arreglos y Direccion: Joe Cain - Puro Teatro, Sueno, Ultimo Adios, A La Orilla Del Mar y El Dia Que Yo Naci. Arreglos y Direccion: Hector Rivera - La Reina, Me Siento Guajira, Café Con Leche, That’s The Way It’s Gonna Be, y Guaguanco Bembe Ingeniero: Fred Weinberg Grabado en: A & R Studios Caratula: Ely Besalel Fotografia: Warren Flagler Productor: Art Kapper Written by Juan Moreno Velázquez