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Celia Cruz/Johnny Pacheco

Celia y Johnny

$1.29

Celia Cruz/Johnny Pacheco

Celia y Johnny

$12.90 Album
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Quimbara
Toro Mata
Vieja Luna
El Paso Del Mulo
Tengo El Idde
Lo Tuyo Es Mental
Canto A La Habana
No Mercedes
El Tumbao Y Celia
El Pregon Del Pescador
“Celia y Johnny,” undoubtedly the most important album in Celia Cruz’s career, opened the doors of success for the famous Cuban singer with the force of a raging bull. The singer had been fighting to break out onto the salsa scene since her arrival to the United States in 1962. Her career had been lethargic during the era of the boogaloo. In the early 1970s, a series of commercial flights were hijacked to Cuba, becoming a weekly event. Fearing she might board a flight that was hijacked to Cuba, Cruz decided to stop flying altogether. This, combined with disagreements with the Tico label over the direction of her career, kept her isolated from the beginnings of the salsa movement that took shape under the Fania label. After singing “Gracia Divina” in the opera Hommy, by Larry Harlow, and “Bemba colorá” with the Fania All Stars, it was time for Cruz to record a full-length album that would showcase her interpretive skills. “Celia y Johnny” proved just the trick. Johnny Pacheco had been enjoying a long and successful music career. Since his early days as a percussionist in the Xavier Cougat Orchestra, the Dominican had learned a lot about style and rhythm. His unique sound –known as the “Pacheco Groove” – had turned him into a favorite, particularly among New York dancers, and among lovers of Afro-Caribbean music in general. Pacheco, a founding member of the Fania label, had noticed that Cruz’s early recordings on the Tico label with the Tito Puente Orchestra tended to limit her impressive voice, which he felt was not reaching its potential against the enormous sound of Puente’s big band. Pacheco once told me, “Let me put it to you this way: Celia sounded good with a stick banging against a can. She didn’t need all those instruments.” Singers such as Melón, Pete “El Conde” Rodríguez, and later, Héctor Casanova, achieved great success and acceptance in combination with the Pachecho sound. Pacheco understood that his resounding style would help to highlight Cruz’s incomparable voice. Paired with the Pacheco groove, the “Queen of Rumba” evolved, unleashing two of her greatest hits: “Toro mata” and “Quimbara.” Both received wild acclaim among dancers, who immediately accepted her as the favorite on the growing salsa market, which was about to take the world by storm. The rumba hit “Quimbara,” with its lively beat, hit the salsa market early and immediately became an enormous and explosive hit. In my book, “Rumba is Queen,” I make a series of observations, which I will share here and which will prove the significance of this classic album: “The Johnny Pacheco groove and the charming essence of Celia Cruz forged a bond that took control of the most important period in the history of salsa. This period has now gone down in history as ‘The Golden Age’ of salsa. This album is an intensely important one within the historical, political, and social context that marked the time.” “‘Quimbara,’ a song written by Junior Cepeda (a talented young boricua who died at the tender age of 22, killed by his live-in girlfriend), is almost certainly the most important song performed by Cruz upon her return to the Spanish-speaking market. However, ‘Toro mata’ was also an integral part of her extraordinary success.” Toro Mata Toro Mata, Toro Mata Rumbambero y Toro Mata Toro, Toro, Torito Apolo no le permite, hacer el quite a mi chiche, toro mata ¿Quién trajo ese negro aquí? It was at Pacheco’s side that Celia changed the course of her musical future, and on this album, her charm, versatility, and integrity confirmed that her moment had arrived. Along with “Toro mata” and “Quimbara,” this album –which was produced entirely by Johnny Pacheco– includes the tracks “Vieja Luna,” “El paso del mulo,” “Tengo el iddé,” “Lo tuyo es mental,” “Canto a la Habana,” “Ño Mercedes,” “El tumbao y Celia,” and “El pregón del pescador.” Many of these songs, such as “Tengo el iddé,” “Lo tuyo es mental,” “El tumbao y Celia,” and “El pregón del pescador” remained at the top of the charts, and the album went gold. This is a true classic that belongs in your record collection. Musicians: Johnny Pacheco – Lead, Percussion, Guiro, Flute Papo Lucca – Piano Johnny Rodríguez – Conga Ralph Marzan – Bongos Hector “Bomberito” Zarzuela – Trumpet Luis Ortiz – Trumpet Victor Venegas – Bass Charlie Rodríguez – Tres Ismael Quintana – Maracas Chorus: Johnny Pacheco & Justo Betancourt Producer: Jerry Masucci Recording Director: Johnny Pacheco Photography: Lee Marshall Album Design: Ron Levine Recording Studio: Good Vibrations Sound Studios Engineer: Jon Fausty Album Design by Ron Levine Written by Juan Moreno Velázquez Sin duda la más significativa producción en la carrera de Celia Cruz, “Celia y Johnny” abrió las puertas del éxito de la afamada cancionera cubana, con la fuerza de un “Toro mata”. La cantante había estado luchando por penetrar las huestes salseras desde su llegada a los Estados Unidos en 1962 y su carrera se había mantenido en un letargo musical durante la era del bugalú. Cuando a principios de la década del setenta una serie de secuestros de aviones comerciales, los cuales eran llevados a Cuba, se convirtieron en noticia semanal, la cubana decidió parar sus viajes aéreos por temor que uno de estos fuera a parar a Cuba. Esto, en adición con discrepancias sobre el manejo de su carrera bajo el sello musical Tico, la mantuvo fuera del inicio del movimiento musical de la salsa que se manifestaba bajo el sello Fania. Luego de que Cruz cantara “Gracia Divina” en la ópera Hommy de Larry Harlow, y “Bemba colorá” con las Estrellas de Fania, era necesario el grabar un disco de larga duración que expusiera la calidad interpretativa de la cantante. “Celia y Johnny” fue el vehículo utilizado para este propósito. Johnny Pacheco había sido un exitoso músico por muchos años. Desde sus comienzos como percusionista en la Orquesta de Xavier Cougat, el dominicano había aprendido mucho sobre estilo y ritmo y su peculiar sonido, conocido como “el Tumbao de Pacheco” se había convertido en uno de los preferidos entre los bailadores en la ciudad de Nueva York en particular, y para el amante de los ritmos afro antillanos en general. Pacheco, socio fundador en la Fania, había notado que en las grabaciones previas de Cruz dentro del marco de la Orquesta de Tito Puente bajo el sello Tico, tendían a limitar su impresionante voz y que ésta no alcanzaba su máximo potencial dentro de la marcada instrumentación de la orquesta grande de Puente. “En definitiva”, me dijo Pacheco en una ocasión, “la voz de Celia sonaba bien con una lata y un palito. Ella no necesitaba de tanta instrumentación”. Dentro del sonido de Pacheco, cantantes como Melón, Pete “el conde” Rodríguez y, posteriormente, Héctor Casanova, alcanzaron gran popularidad y aceptación. El músico entendía que su estilo sonoro resaltaría la incomparable voz de la Guarachera. Junto al tumbao de Pacheco “la reina rumba” se creció entonando dos de sus clásicos éxitos, “Toro mata” y “Quimbara”. Ambos temas tuvieron una reacción instantánea entre los bailadores que de inmediato aceptaron a la cantante como la preferida en el creciente mercado salsero, uno que estaba a punto de conquistar al mundo. La rumba “Quimbara”, con una refrescante presentación, madrugó al mercado salsero y de inmediato se convirtió en un gigantesco éxito radial. En mi libro “La Rumba es la Reina” hago una serie de observaciones las cuáles comparto en este escrito ya que resaltan la importancia de esta clásica producción. “La combinación del tumbao de Johnny Pacheco y la esencia sandunguera de Celia Cruz creó un binomio salsoso que tomó control del período más importante en la historia del género y que ha pasado a la historia como “la Época Dorada” de la Salsa, y ésa es una contribución sumamente importante dentro del contexto histórico, político y social que distinguió la época.” El tema Quimbara, una composición de Junior Cepeda, un talentoso joven boricua que murió a la temprana edad de 22 años baleado por su compañera conyugal, es en definitiva el tema más importante que interpretó la cancionera en su regreso al mercado de habla hispana. Pero “Toro mata” también fue ficha integral en su extraordinario éxito.” Toro Mata Toro Mata, Toro Mata Rumbambero y Toro Mata Toro, Toro, Torito Apolo no le permite, hacer el quite a mi chiche, toro mata ¿Quién trajo ese negro aquí? Precisamente fue junto a Pacheco que Celia cambió las fichas que marcaron su futuro musical y en esta producción, la cadencia sandunguera de Celia Cruz y su versatilidad e integridad en la interpretación en la temática confirmaron que su momento había llegado. Junto a “Toro mata” y “Quimbara”, esta grabación, que en su totalidad estuvo regentada por Johnny Pacheco, añadió las composiciones “Vieja Luna”, “El paso del mulo”, “Tengo el iddé”, “Lo tuyo es mental”, “Canto a la Habana”, “Ño Mercedes”, “El tumbao y Celia” y “El pregón del pescador”. Varios de estos temas como “Tengo eliIddé”, “Lo tuyo es mental”, “El tumbao y Celia” y “El pregón del pescador” se balancearon en las listas de éxitos radiales y el disco se convirtió en Oro”. Este es un verdadero clásico que no debe faltar en su discoteca. Musicos: Johnny Pacheco – Lider, Percusión, Guiro, Flauta Papo Lucca – Piano Johnny Rodríguez – Conga Ralph Marzan – Bongos Hector “Bomberito” Zarzuela – Trompeta Luis Ortiz – Trompeta Victor Venegas – Bajo Charlie Rodríguez – Tres Ismael Quintana – Maracas Coro: Johnny Pacheco & Justo Betancourt Productor: Jerry Masucci Director de Grabacion: Johnny Pacheco Photografia: Lee Marshall Arte: Ron Levine Grabado en: Good Vibrations Sound Studios Ingeniero: Jon Fausty Diseño de Album: Ron Levine Escrito por Juan Moreno Velázquez