Ya habían pasado cinco años desde el fallecimiento del sonero más importante de Puerto Rico, Ismael Rivera (alias Maelo), cuando Celia dio el gran paso de hacer esta grabación como tributo al hombre conocido como el cantante maestro o El Sonero Mayor. No fue una sorpresa para esta servidora que de todos los artistas de Fania, fuera Celia quien diera la cara.
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Ya habían pasado cinco años desde el fallecimiento del sonero más importante de Puerto Rico, Ismael Rivera (alias Maelo), cuando Celia dio el gran paso de hacer esta grabación como tributo al hombre conocido como el cantante maestro o El Sonero Mayor. No fue una sorpresa para esta servidora que de todos los artistas de Fania, fuera Celia quien diera la cara.
Yo era una joven escritora/estudiante de música cuando conocí al gran maestro sonero. Él era un vecino, amigo y mentor. Un día estábamos mirando unas fotos antiguas cuando él sacó una foto 8” x 10” que mostraba a dos jóvenes Celia y Maelo de brazos frente a La Marginal, de San Juan, una versión del ‘paseo de los enamorados’. Maelo, ¿tú estabas saliendo con ‘La guarachera? le pregunté.
De forma enigmática respondió: Celia era una muchacha seria y quería casarse, y pues… tú sabes que yo soy un títere.
Esto fue en 1978. Diecisiete años más tarde, mientras entrevistaba a Celia para otro proyecto, le pregunté sobre esa foto. Ella se sonrojó, miro hacia abajo y dijo: Eso fue en agosto del 1958. Yo estaba de gira en Puerto Rico. Me gustaba mucho Maelo pero no le presté mucha atención porque miraba a cuanta falda le pasaba por al frente.
Muy buen ojo de parte de Celia, pero el tono de sus palabras, la precisión de sus recuerdos y la pasión en este CD, su último para el sello de Fania, cuentan otra historia.
Artistas y líderes de grupos musicales cubanos compartieron música y recuerdos con la destacada orquesta boricua en los años 50 cuando Cortijo y su Combo estaban arrasando en las islas y listas de éxitos. Celia personalmente dotaba a la orquesta con temas como Tuntuneco y Guliver , la Sonora Matancera compartía arreglos musicales como El Chivo con el líder de orquesta puertorriqueño, mientras que la orquesta de Cortijo servía de segunda orquesta de para el cubano Barbaro del Ritmo Benny Moré (sí, hay dos n’s en Benny, según las hojas originales y afiches al igual que en su lápida) durante su única gira en la isla en 1957.
En este CD, notará que la bomba clásica “A Bailar Mi Bomba”, fue escrita por el tresero cubano Arsenio Rodríguez montado con magníficos arreglos por José Febles, caracterizado por el compás que distingue a la bomba en el solo de Papo Pepín. La calidad musical fue reconocida y acogida entre los exponentes afrocaribeños de la diáspora africana.
El compadre de Maelo y el alumno de Cortijo, Sammy Ayala recordaba el romance entre Celia y Maelo, sin embargo nunca sirvió de chaperón para ellos como lo indican erróneamente algunos papeles. Él estuvo ahí en ese momento al igual que estuvo ahí cuando el cubano Benny Moré se refirió casualmente a Maelo como el maestro cantante. La llamada controversia sobre el tema parece más una tempestad en un vaso de agua revuelto por personas con intereses personales e historiadores con agendas escondidas que iniciado por investigación seria o respeto por aquellos que vivieron esa época.
Celia recordaba a Maelo, El Sonero Mayor, remontándose hasta el 1958. Y era una Celia afligida quien caminó millas desde el aeropuerto de San Juan a la casa de su infancia en el barrio en la Calle Calma (los taxis no paraban allí) para darle su más sentido pésame a la madre de Maelo, Margot, después de su muerte en 1987.
Sabiendo todo esto hizo que al oír a Celia cantar a dúo con Maelo (a la Natalie y Nat King Cole) en el tema de apertura de “Las Caras Lindas” de Alonso, fuera mucho más emocionante. A pesar de que los arreglos por un Ricky González joven guarda más semejanza con de El Gran Combo que con el estilo sabroso y picante de Cortijo, el sentimiento desgarra el corazón, mientras que la interpretación más melódica de Celia conmueve con ternura..
Con una producción musical fusionada con esmero por el maestro Louie Ramírez, el productor, arreglista, director, músico, líder de orquesta y genio interno de Fania, “Tributo a Ismael Rivera” reúne a un equipo de ensueño de arreglistas incluyendo a José Madera, Wille Rodríguez, Ricardo González, José Febles y Louie mismo. El coro es manipulado con gran habilidad por el trío de Tito Allen, Ray de la Paz y Adalberto Santiago. ¡Ecua jei!
Desde “Maquinolandera” al boogalú “Arrecotín Arrecotán”, este CD es una joya histórica y reliquia de amor y tributo de una de las grandes superestrellas de Cuba a otra de Puerto Rico.
Dame tortura China.
Créditos:
Ricky González – Piano
Jimmy Delgado – Timbales
José Madera – Bongós
Johnny Torres – Bajo
Sam Curtis – Trombón
Tony Barrero – Trompeta
Roberto Rodríguez – Trompeta
Juan Colón – Saxofón Alto
Mitch Frohman – Saxofón Alto
Juan “Papo” Pepín – Conga
Jose Mangual – Percusión
Louie Ramírez – Celeste, Campanas
Voces – Celia Cruz
Coros – Tito Allen, Ray de la Paz, Adalberto Santiago
Productor – Jerry Masucci, Louie Ramírez
Productor Ejecutivo – Jerry Masucci
Grabado en Key Productions, Nueva York
Director De Grabación – Louie Ramírez
Ingeniero – Irv Greenbaum
Arreglos – Louie Ramírez (“Arrecotín, Arrecotán”, “Perfume De Rosas”), José Febles (“A Bailar Mi Bomba”, “Maquinolandera”, “Quítate De La Vía Perico”), José Madera (“Yo No Quiero Piedras En Mi Camino”, “El Negro Bembón”), Ricardo González (“Seis De Borinquen”, “Las Caras Lindas”), Willie Rodríguez (“El Nazareno”)
Arte Del Álbum Original – Ricky Gaskins
Agradecimientos especiales a Johnny Pacheco por su asistencia con las voces principales..
Escrito por Aurora Flores
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