En la ficha técnica del LP original, Sonny Bravo escribió que el repertorio y los arreglos de la Típica 73, escuchados en esta grabación, realmente venían de una jam session (sesión de músicos para improvisar) nocturna informal, realizada un lunes en un club de Nueva York. “Entonces, no había bosquejos", escribió Bravo, describiendo el estilo colectivo de arreglos de la orquesta. Confiamos, principalmente, en los viejos estándares de la charanga. Comenzaría con un riff…luego, Johnny daría un corte. Después el montuno René improvisaría un mambo en trompeta, etc.” Bravo escribió los bosquejos para futuras actuaciones, pero en verdad era un esfuerzo de grupo cuando se llegaba a escribir los arreglos.
Los músicos asociados con la Típica 73 están entre lo más refinado de la historia de la escena musical popular cubana de Nueva York y los entusiastas de la música latina tuvieron suerte de que este grupo se reuniera a tocar esas noches de lunes. Los primeros discos de la orquesta no fueron, en realidad, en el estilo charanga, pero se acercan a un conjunto u orquesta. Lo que separaba a la Típica 73 de sus contemporáneos era un profundo conocimiento de la música popular cubana y un interés en estar al día con la música de la isla después de 1959. La orquesta grababa frecuentemente éxitos cubanos del momento, pero no se conformaban con una simple copia, sino que además inyectaban su música con humor, bromas internas e innovaciones musicales.
Es un engaño que este álbum haya sido grabado después del lanzamiento al mercado de Intercambio Cultural de 1979, cuando la orquesta viajó a Cuba a grabar con músicos cubanos. De hecho, este álbum fue grabado en el verano de 1978, pero Fania postergó su lanzamiento hasta 1980 para sacar provecho de la publicidad de la orquesta con el álbum y viaje a Cuba. Cuando hablé con Bravo en septiembre de 2005, él compartió estas agudas palabras sobre el viaje a Cuba: “Ir a Cuba me costó la orquesta, pero si tuviera que hacerlo otra vez, lo haría exactamente de la misma manera." Después del viaje, la orquesta dejó de tocar para grupos cubano-americanos y ciertos compromisos eran amenazados públicamente con violencia como resultado del viaje a Cuba y la “asociación con los comunistas.” Esto es irónico, especialmente, si se considera que los noventa fue una década de mucha interacción entre músicos en Cuba y los Estados Unidos.
Nacido en Nueva York, Sonny Bravo (de nombre Elio Osácar) era el hijo del tampeño Santiago “Elio” Osácar, del Cuarteto y Conjunto Caney. Cuando se unió a Caney, un año después del fallecimiento de su padre, Bravo se encontraba activo en Miami durante los cincuenta, tocando con la Orquesta Aragón, Roberto Faz y Benny Moré. Más tarde, continuaría en varias asociaciones musicales de alto perfil. Bravo constituye un vínculo directo entre el pasado y el futuro de la música latina-caribeña y lo mismo podría decirse de los músicos que han ocupado las posiciones de la Típica en estos años, como Orestes Vilató, Johnny Rodríguez y Mario Rivera entre otros. Afortunadamente, siguientes re-ediciones cubrirán el éxito y la importante separación que realza la historia de este grupo musical único. ¡Disfrútelo!
Un estándar en el repertorio de José Fajardo, Busco una Chiquita, revive en el estilo de la Típica 73. Bravo agregó detalles a la línea original y Alfredo de la Fé toma nuevos guajeos (patrón de ejecución) en el violín y usa un pedal wah-wah. En un giro de la letra original, la orquesta saca partido del furor de la salsa cantando, “Mi chiquita, si tú me quieres, ven conmigo a bailar salsa.”
A Dónde Vas de Tito Puente ofrece una introducción en piano con influencia del jazz moderno, ejecutada por Bravo. Esta cadenciosa canción es una sabrosa guajira que exhibe a Dick “Taco” Meza en la flauta. Las voces evocan el estilo de la Orquesta Aragón, pero la orquesta personaliza la canción: “Te fuiste con la Típica 73”
Esta versión de Cachita de Rafael Hernández se ha convertido en el referente estándar, cuando los músicos la tocan en nuestros días. Aquí usted puede escuchar cómo la armonización jazzística de Bravo, sobre la melodía y la efervescencia de movimiento de la orquesta, ejemplifican el sonido de la Típica 73 durante todos los solos, montunos, mambos y moñas (una pequeña línea de mambo improvisada).
Yo no camino más es otro caballo de batalla entre las charangas ejecutada por varios grupos hasta hoy, tanto en Cuba como en otras partes. La Típica estaba siempre formada por talentos musicales nuevos y establecidos y al escuchar a un joven José Alberto "El Canario", resulta fácil ver como su estilo actual es resultado de su tiempo con la orquesta.
Las tunas sirven como vitrinas para las personalidades individuales de los miembros de la orquesta. El sabroso solo de Bravo es un libro de consulta para aspirantes a pianistas- “guarapo en teclas.”
En la introducción a Chanchullo, la orquesta se aparta de la tradición de la charanga a través del uso de armonías modernas (escalas de tonos enteros) y manipulación de los sonidos (efectos eco). La canción también invita al auditor a solos creativos, ejecutados por Alfredo de la Fé, René López, Joe Grajales, Johnny Rodríguez y Nicky Marrero.
En palabras de Bravo, las mezclas de Comparsas tradicionales que finalizan este álbum fueron concebidas como una “despedida.” El inicio parte con una técnica familiar en los arreglos de la Típica: Bravo y de la Fé improvisan libremente sobre una sección rítmica. Esto cede su puesto a una interpretación de varias canciones cubanas de carnaval, pero como de costumbre, con unos pocos giros à la Típica.
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