
SOY DICHOSO
RAY BARRETTO
Lo que usted tiene en sus manos es la última grabación que hizo Ray para el sello ubicuo de Fania. Nacido en Brooklyn, en El Barrio (un enclave en Manhattan donde una vez vivían puertorriqueños y cubanos en el lado este de Manhattan) y criado en el Bronx. Barretto había subido de miembro de orquesta en los años 50 a líder superestrella de banda en los 60, 70 y 80 a través de su asociación con Fania
Comenzando con su primer disco con el sello, ACID, Barretto estableció un poderoso legado de grabación que estremeció a los bailadores y retó a los músicos. Durante el tiempo que estuvo con la disquera enfrentó una multitud de adversidades junto con una lesión física debilitante que casi acabó con su carrera. Así todo, con cada obstáculo se levantaba como el poderoso ave fénix. Culminó con un álbum en colaboración con Celia Cruz y Adalberto Santiago por el que ganó su único Grammy. Pero como Ray me había dicho en una conversación, lo vio venir.
Ya para el 1985 el paradigma había comenzado a cambiar. Los cantantes estaban haciéndose más importantes que los músicos y los días de gloria de Fania All Stars y su triunfo en Yankee Stadium en 1974 parecía una eternidad de lejos. Robert, me sentía como un dinosaurio. El ambiente en los clubes estaba cambiando y estos cantantes con cara de niño lindo que no sabían nada sobre la historia de este género, y mucho menos de la clave, estaban produciendo discos melosos que dejaban mucho por desear. Los arreglos se estaban aguando y el énfasis en el ritmo era cada vez menor. Cuando se castra el tambor en nuestra música, le quitas la esencia. Barreto también estaba escuchando el llamado de su primer amor. Una querida llamada jazz. Formaría un pequeño combo que exploraría su visión del jazz afrocubano, pero no sin primero terminar este disco.
Abriendo con un potente guaguancó que lleva el título del álbum, la letra refleja la adversidad que Barretto ha experimentado a través de su vida pero con la satisfacción de que es efectivamente un hombre recto. El arreglo y trabajo al piano de Ricky González proporcionan una magnífica base de donde la banda puede trabajar. Digno de mencionar es el trabajo nítido de bongó de Carlos Soto, la trompeta explosiva de Ite Erez y el sabroso solo de Barretto. “Lo Que Me Pasó En La Guagua” es una guaracha divertida de doble sentido sobre un encuentro en un autobús con una bella mujer negra enmarcado por el arreglo de ritmo sabroso de Ángel Fernández.
Barretto originalmente se imaginó el tango clásico “Los Ejes De Mi Carreta” como una guajira. Cuando Ray escuchó originalmente lo que se había hecho , dice el arreglista Barry Olsen, se’ friqueó’ y puso una cara,¿qué es eso?. Lo quería a un ritmo más rápido. Mantuvo la introducción básica del piano y el resultado es lo que se escucha en el disco. El veredicto final fue un ritmo animado a medio tiempo estilo son montuno con uno leves toques al R & B.
“El Entierro Del Feo” es una guaracha graciosa sobre una persona que es tan fea que nadie se atreve a enterrarlo después de muerto. Una vez más, Ángel Fernández proporciona un gran giro y se dirige al bailador utilizando a Sal Cuevas en el bajo y Héctor Martignón al piano. Digno de mencionarse es la magnífica interpretación melódica de Tito González y los soneos en este tema y a través del álbum.
Para esta época el movimiento de la salsa romántica había comenzado y la inclusión de “Tal Vez” en este álbum refleja la tendencia. Pero no hay ningún arreglo meloso aquí ni se castra la percusión. En efecto, la melodía cuenta con una introducción y un cierre que están muy orientados al jazz. “Café Con Leche” es una guaracha a su ritmo y un deleite para el bailador que habla sobre la belleza de la ascendencia mixta de la mujer latina alrededor del mundo.
El son montuno “Flor De Los Lindos Campos” presenta una sólida y harmoniosa voz durante la melodía que lo lleva a un explosivo montuno donde González logra decirnos sobre la pérdida de un amor del pasado. El animado tema de cierre “Díganme La Hora” es en efecto Ray diciéndole adiós a sus años con Fania. La letra hace la pregunta metafórica Díganme la hora señores tengo que marcharme ya. Pero no antes de que Ray le pegue un grito de despedida a todos los músicos que han pasado por su banda y le dé las gracias por última vez al presidente de Fania, Jerry Masucci.
Lo que la salsa perdió, el jazz ganó. Pero irónicamente, Ray me confesó que quería grabar un último álbum salsero muy leal a la verdadera salsa. Cómo hubiera sonado, sólo los dioses lo sabrán. Pero si hay algo de lo que se puede estar seguro, es que hubiera sido justificado.
Creditos:
Ray Barretto – Director Musical, Congas
Tito González – Maracas, Güiro
Ricky González – Piano
Hector “Bomberito” Zarzuela – Trompeta
Angel Fernandez – Trompeta
Steve Gluzband – Trompeta
Jimmy Bosch - Trombón
Jimmy Delgado – Timbales
Carlos Soto – Bongó, Cencerro
Salvador Cuevas – Ampeg Baby Bass
Musicos - (“Tal Vez”, “Los Ejes De Mi Carreta”, “Lo Que Me Pasó En La Guagua”)
Hector Martignón – Piano
Jose Ite Erez – Trompeta
Christ Anderson – Trompeta
Tim Ouimette – Trompeta
Barry Olsen - Trombón
Jeffrey Lopez – Timbales
Jorge Gonzalez – Bongó, Cencérro
Jaime Moreno – Bajo Electrico
Cantante Principal – Tito González
Coro – Adalberto Santiago, Tito Allen, Tito González, Felo Barrios, Saba
Productor - Ray Barretto
Productor Ejecutivo - Jerry Masucci
Grabación - Key Productions, New York City
Ingeniero - Irv Greenbaum
Arreglos - Angel Fernandez (“Lo Que Me Pasó En La Guagua”, “Café Con Leche”, “El Entierro Del Feo”, “Diganme La Hora”), Ricky González (“Soy Dichoso”, “Flor De Los Lindos Campos”), Hector Martignon (“Tal Vez”),
Barry Olsen (“Los Ejes De Mi Carreta”)
Arte del Album Original - Izzy Sanabria
Escrito por Bobby Sanabria
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