El 22 de marzo de 1980, Rubén Blades y Willie Colón interpretaron sus éxitos en el Capitol Theatre de Nueva Jersey - compartiendo la tarima con Celia Cruz y Charanga 76. En el Capitol se presentaban las leyendas del rock. The Clash, Cheap Trick y The Grateful Dead tocaron allí durante ese mismo mes de 1980. Pero el 22 de marzo, Blades y Colón invadieron el mainstream con sus sonidos afrocaribeños. Este concierto, encontrado hace poco en los archivos de la Fania, es una de las grabaciones en vivo más trascendentales de la historia de la salsa.
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El 22 de marzo de 1980, Rubén Blades y Willie Colón interpretaron sus éxitos en el Capitol Theatre de Nueva Jersey - compartiendo la tarima con Celia Cruz y Charanga 76. En el Capitol se presentaban las leyendas del rock. The Clash, Cheap Trick y The Grateful Dead tocaron allí durante ese mismo mes de 1980. Pero el 22 de marzo, Blades y Colón invadieron el mainstream con sus sonidos afrocaribeños. Este concierto, encontrado hace poco en los archivos de la Fania, es una de las grabaciones en vivo más trascendentales de la historia de la salsa.
Blades y Colón se encontraban en la plenitud de su carrera. Habían salido de gira, promocionando el lanzamiento de Siembra - disco imprescindible que elevó a la música tropical a un nivel inusitado de conciencia social y sofisticación artística. Cinco de los siete temas en esta grabación provienen de Siembra: "Plástico", "Buscando Guayaba", "Dime", "Ojos", y, por supuesto, "Pedro Navaja". Las dos canciones restantes son los temas más populares de Metiendo Mano, el debut de Blades con Willie Colón: "Pablo Pueblo" y "Plantación Adentro".
Durante la década del '70, la Fania se dio a conocer por su habilidad de juntar a los músicos latinos más talentosos del momento bajo un mismo techo. La orquesta que acompaña a Rubén en este concierto derrocha virtuosismo: Salvador Cuevas en bajo; "el profesor" Joe Torres en piano; Lewis Kahn, Leopoldo Pineda y José Rodrigues en los trombones; y Johnny Almendra en timbales.
Sin embargo, la voz de Rubén es protagonista total de este concierto. Todos los que han asistido a un concierto de Blades saben que, en vivo, el cantante exhibe las cualidades de un auténtico sonero. Su admiración por maestros de la talla de Cheo Feliciano e Ismael Rivera no es casual.
El concierto empieza, apropiadamente, con la famosa introducción de "Plástico": irónico ritmo de música disco que se transforma rápidamente en el sonido de la salsa. Esta versión es un poco más rápida que la original, y la orquesta se luce con un swing preciso y pegajoso desde la primera nota. Los detalles de una tocada en vivo - las improvisaciones de Rubén; los acentos de la campana; los adornos del piano que surgen con claridad en la mezcla - le agregan textura y electricidad a un éxito perdurable.
Resulta evidente que el público estaba familiarizado con el repertorio de Rubén. "Pablo Pueblo", el inolvidable tema de apertura de Metiendo Mano, goza de una cálida recepción. La narrativa, sobre un hombre de clase obrera traicionado por los gobiernos corruptos de Latinoamérica, no ha perdido nada de su vigencia -más de tres décadas después.
Al presentar una versión extensa de "Buscando Guayaba", Blades habla de un tema que lo preocupa hasta el día de hoy: el hecho de que la salsa es, en realidad, una definición genérica que abarca una variedad de formatos musicales, casi todos provenientes de Cuba. "Buscando Guayaba", explica, es un homenaje a esas raíces cubanas. En 2009, el cantante lanzó un disco, Cantares Del Subdesarrollo, con la intención de rendir tributo a los orígenes cubanos de la música tropical. Sus ideales no han cambiado.
El bajo suena especialmente feroz, y los músicos intercambian solos, aplaudidos por un Rubén eufórico. Como en la versión de estudio, repite su famoso "solo de boca", imitando los sonidos de aquel guitarrista que nunca llegó.
Una inspirada composición del genio puertorriqueño que era Tite Curet Alonso, "Plantación Adentro" es interpretada aquí con su introducción hablada, cortesía de Willie Colón.
Cuando se llevó a cabo este recital, la colaboración artística entre Blades y Colón todavía estaba floreciendo - un año después saldría
Canciones Del Solar De Los Aburridos, otro LP para la historia. Dirigiéndose al público, Blades bromea con Colón, preguntando si la cancion que sigue no será acaso "Che Che Colé" - uno de los éxitos que el trombonista había grabado con su otro socio musical, el legendario Héctor Lavoe.
Blades le inyecta humor al final de "Dime" - quizás el tema más subestimado de Siembra. La melodía principal evoca un profundo sentimiento de
nostalgia.
Antes de interpretar una dinámica versión del tema "Ojos" de Johnny Ortiz, Rubén intenta calmar al público que reclama ansiosamente por "Pedro Navaja". Finalmente le llega el turno, al final del concierto - el último tema de este disco.
De los siete temas que aparecen aquí, "Pedro Navaja" es el único que también fue incluido en el anterior disco en vivo de Blades - el explosivo Live!, grabado con la agrupación Son Del Solar, y lanzado al mercado en 1990 por el sello Elektra. La versión de 1980 es superior, adornada con el sonido épico de los trombones y un joven cantante que está recién descubriendo el potencial de su visión artística - fusionando a Kafka con Kurt Weill; fábulas urbanas con ritmos bailables. Teñido de un delicioso humor negro, "Pedro Navaja" es el tipo de narración que podríamos encontrar en una novela de Gabriel García Marquez.
Al escuchar esta grabación histórica desenterrada de los archivos de la Fania, es inevitable considerar que estas versiones en vivo son todavía mejores que las originales. Su sonido es más crudo, claro está, pero la voz de Blades aporta el color, la textura y la sabiduría de un verdadero sonero. Entre los aficionados de la salsa, hay una tendencia a pensar en Rubén como un compositor virtuoso. Este disco lo presenta también como un intérprete de una elegancia exquisita.
Hoy, Rubén Blades vive nuevamente en la ciudad que vio nacer a Pedro Navaja. Después de unos años trabajando como ministro de turismo en su Panamá natal, piensa regresar de lleno a las grabaciones y los conciertos. Como la música de este disco lo demuestra, su legado se extiende mucho más allá de los parámetros de la salsa. Ahora más que nunca, Rubén Blades surge como uno de los cantantes más extraordinarios dentro de la música latina.
ERNESTO LECHNER--
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