Una obra maestra en su composición y poesía, Siembra, original de Rubén Blades y Willie Colón, establece nuevas alturas en el campo artístico y comercial, no sólo en la salsa, sino en todos los tipos de música. A pesar de que no es un álbum de “concepto” en el repertorio de la salsa, Siembra se encuentra en el mismo lugar que Sgt. Pepper’s de The Beatles, What’s Goin’ On de Marvin Gaye y Justicia de Eddie Palmieri en su arte innovador, brillante musicalidad y trascendental comentario social y político. Este álbum, que estaba en la mayoría de los hogares latinos, lanzó las carreras de Blades y Colón a nivel internacional. ...MÁS >

Una obra maestra en su composición y poesía, Siembra, original de Rubén Blades y Willie Colón, establece nuevas alturas en el campo artístico y comercial, no sólo en la salsa, sino en todos los tipos de música. A pesar de que no es un álbum de “concepto” en el repertorio de la salsa, Siembra se encuentra en el mismo lugar que Sgt. Pepper’s de The Beatles, What’s Goin’ On de Marvin Gaye y Justicia de Eddie Palmieri en su arte innovador, brillante musicalidad y trascendental comentario social y político. Este álbum, que estaba en la mayoría de los hogares latinos, lanzó las carreras de Blades y Colón a nivel internacional. Musicalmente, ofrecía los ritmos de salsa, bomba, cumbia y son montuno a la creciente audiencia de la salsa, en tanto poéticamente, dirigía su mensaje de orgullo cultural, justicia social y liberación política a los latinos que vivían en el continente americano durante una época de intensa opresión política.
“Plástico” es el manifiesto de Blades a los latinos, donde les advierte de la “flexibilidad” del gasto
materialista americano, del escalamiento social y el “progreso” urbano. También habla de la propia
historia de discriminación racial de los latinos (diciendo a su hijo de cinco años, “no juegues con
niños de color extraño”). Comenzando con una no tan sutil parodia de la onda disco, la música precipitadamente se lanza hacia el primer verso acompañada de ritmos de salsa y bomba. Los mambos
guiados por los trombones, tienden un puente a las secuencias de soneos de Rubén y el coro aforístico.
“Plástico” termina rindiendo tributo a la gente que no se vendió, que estuvo orgullosa de su herencia
y de ser latino.
“Buscando Guayaba” es un clásico son montuno que Luisito Cruz, Jr. arregló en el estilo de Arsenio
Rodríguez. A medida que Blades se entrega al juego del doble sentido (buscando guayaba ando yo,
que tenga sabor, que tenga mucho mendo), también oímos solos de trombón y timbales, de los que
carece la salsa comercial contemporánea.
Para “Pedro Navaja,” Blades tomo los personajes de la Ópera de Los Tres Centavos de Bertolt Brecht, al igual que el tema “La Balada de Mackie el Navaja” y reubicó a los personajes en El Barrio. Blades captura de manera brillante el uso que Brecht hace de la sátira, crítica social y desavenencia, haciendo de “Pedro Navaja” un excelente estudio en intertextualidad dramática, poética y musical. Los personajes principales de Blades, “Pedro Navaja”, “esa mujer” y “el borracho” son anti héroes, así como también, en última instancia, víctimas de una sociedad injusta y contradictoria, que satíricamente nos recuerda la realidad violenta de la vida del barrio. El arreglo musical de Luis Ortíz es igualmente un valioso estudio sobre la complejidad del uso de la clave. ¡Es un verdadero arte dentro de los ritmos!
“María Lionza” es el apasionado tributo de Blades a la más popular santa patrona de Venezuela. Colón, quien hizo los arreglos de la pieza, evoca vívidamente los orígenes indígenas de María Lionza, especialmente, en la introducción, cuando escuchamos un pasaje en tonos enteros tocado en el piano. Las vocalizaciones al estilo ritual y el berimbau afro-brasilero, que al igual que María Lionza, es un artefacto del mestizaje cultural y racial – los africanos, ibéricos y nativos americanos – que constituye la música y la cultura latino americana. “Ojos” es un elocuente homenaje a toda la humanidad, vista a través de los ojos de los ancianos, la juventud, los vagabundos, los prisioneros, los esperanzados, los vecinos, los ciegos y de el pueblo. La convergencia de la elocuencia poética y la musicalidad, especialmente, la articulación colectiva de los arreglos de clave, es, quizás, la característica artística más consistente del álbum. Distinguiéndose, una vez más, en el uso de ritmos de América Latina, Blades y el arreglista, Luisito Cruz, Jr. unen, sin que se note, los ritmos de cumbia y salsa a través de los versos de “Dime.” Una vez que se embarcan en el montuno, escuchamos algunos de los más excitantes elementos de la música de Blades y Willie –una línea de bajo oscilante que marca la clave, incluso para el más torpe de los bailarines, la moña en trombón de Willie y los soneos cadenciosos de Rubén, que es muy extraño en la salsa. “Siembra” es el epílogo resonante del álbum en lo musical, poético y filosófico. El mensaje es claro, ¡cosecharás (de acuerdo a la semilla) lo que sembraste (así serán las frutas que recogerás)!
Para el arreglo de lo que se convertiría el tema título del LP, Colón contactó al argentino Franzetti, quien había
trabajado con Colón en grabaciones anteriores. Franzetti preparó los arreglos para Siembra para cuatro trombones y una sección rítmica. No fue sino hasta unas pocas semanas después de la sesión inicial de grabación, que Franzetti condujo, que Colón llamó a Franzetti para pedirle que se agregaran cuerdas. Teniendo sólo la mañana para completar el trabajo, Franzetti, llevó, a toda prisa, las partes a La Tierra Sound Studios para superponer las cuerdas, completando con eso lo que se convertiría en la obra firma del álbum.
Además de ser una obra maestra en lo musical y poético, este álbum se mantiene como un documento histórico
del trastorno político y social al que enfrentaron los latino americanos a fines de los setenta. Por su importancia para la música e identidad latina contemporánea, Siembra permanece como un testamento a la consonancia de los principios artísticos, el orgullo cultural y el éxito comercial. Olvídate de los plástico, que eso nunca deja na’. Siembra y confía en la mañana, nunca te arrepentirás.
Willie Colón & Rubén Blades Siembra por David García
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