Para algunas personas, la salsa ni siquiera existe. Tito Puente fue uno de ellos. El hombre que grabó más de 100 discos de esta música extrañamente adictiva solía hacer, de hecho, una suerte de parodia humorística al respecto. Unos meses antes de morir, durante una cena y con un par de vodkas de por medio, Puente me miró con una sonrisa en su rostro y repitió su conocida declaración de principios: "La salsa es lo que yo como con el spaghetti", exclamó con la chispa de un cómico profesional. Y se puso a reír.
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Para algunas personas, la salsa ni siquiera existe. Tito Puente fue uno de ellos. El hombre que grabó más de 100 discos de esta música extrañamente adictiva solía hacer, de hecho, una suerte de parodia humorística al respecto. Unos meses antes de morir, durante una cena y con un par de vodkas de por medio, Puente me miró con una sonrisa en su rostro y repitió su conocida declaración de principios: "La salsa es lo que yo como con el spaghetti", exclamó con la chispa de un cómico profesional. Y se puso a reír.
La mismísima Reina de la Salsa, Celia Cruz, tenía una actitud más piadosa. En una extravagante suite de un hotel de Los Angeles, acompañada por su amado esposo Pedro Knight, Celia suspiró hondamente antes de lanzar un punto de vista más pragmático:
"Puede ser que la salsa no exista. Pero gracias a esa palabrita, todos nosotros nos hemos ganado la vida durante muchos años".
El maestro percusionista Ray Barreto no estaba tan abocado a la semántica de la salsa. Sabía, como cualquier admirador serio del género, que esta música encapsula a la perfección aquella profunda combinación de alegría y tristeza que es la vida.
"Me he divertido tanto", me dijo una vez desde su departamento en Nueva York. Luego, con una cierta agonía en su voz, agregó: "Pero pasó todo tan rápido".
¿Podemos culpar a la gente por adoptar una palabra pegajosa? "Salsa" es un término abarcativo que describe un auténtico choque de mundos musicales. El ingrediente fundamental surgió en Cuba –los formatos de sabor africano que florecieron durante la era dorada de la música popular en la isla: la guaracha y el bolero, la rumba y el son, el mambo y el cha cha cha.
Pero la salsa no sería lo que es hoy sin la enorme influencia de los Estados Unidos y Puerto Rico. Estados Unidos le aportó la adrenalina del jazz y las big bands, además del funk urbano de la música soul y el R&B.
Puerto Rico, en tanto, sumó las sonoridades distintivas de su propio folklore, la bomba y la plena. Pero también agregó una sensibilidad especial, un swing seguro y reservado, una elegancia aterciopelada que, al final, hicieron una gran diferencia.
Ya basta con las definiciones.
La colección que usted tiene en sus manos abarca el desarrollo de la música afrocaribeña desde 1960 hasta fines del siglo XX. Si aún no está familiarizado con la mayoría de estas grabaciones, enfréntelas con cautela. La intensidad de estos sonidos podría quitarle el aliento, además de cambiar seriamente sus ideas preconcebidas sobre la música popular. (A los aficionados de la música clásica, les propongo descubrir cómo los arreglos de La Sonora Ponceña evocan el colorido orquestral de Maurice Ravel, mientras que las canciones de Rubén Blades sugieren la poesía romántica de Franz Schubert).
Un oyente superficial diría que ésta es música "alegre". Estoy de acuerdo. Si nada en el mundo lo hace bailar, esta música sin dudas lo logrará.
Pero la salsa es mucho más que eso.
El género más completo de toda la música latina, la salsa revela una emotiva crónica de la vida en Latinoamérica, con toda su belleza y sus inagotables contradicciones. Estas canciones no son solamente "alegres"; son también dolidas, nostálgicas, épicas, rebeldes, sensuales, enfurecidas, dulces, amargas, ásperas y melancólicas.
Desde Héctor Lavoe y Ray Barretto hasta Charlie Palmieri y Frankie Ruiz, algunos de los artistas celebrados en esta antología no están más con nosotros. Sin embargo, muchos de ellos todavía están vivos. Y ninguno de ellos, en mayor o menor medida, ha disfrutado del reconocimiento que se merece.
Ojalá que los tesoros de esta colección nos permitan descubrir y celebrar a esos cantantes y músicos que todavía andan por allí, manteniendo vivo el espíritu de la salsa.
Esta antología está dedicada a la excelencia de su arte.
Porque, piénselo bien:
¿Qué sería del mundo sin la emoción de sus sonidos?
Ernesto Lechner
Septiembre de 2008
CD 1: Las Raíces de la Salsa 1960-1971
1/ Sonó Sonó - Alegre All Stars, con Cheo Feliciano - Alegre A-8430
Predecesora de la legendaria Fania All Stars, la Alegre All Stars fue un conglomerado de los músicos más virtuosos del sello, incluyendo a luminarias como Kako en timbales, Barry Rogers en trombón y el subestimado genio de Charlie Palmieri en teclados y dirección musical. Perteneciente al disco Vol.3 – Lost and Found de 1966, “Sonó Sonó” es la perfecta introducción para esta celebración de sonidos afrocaribeños. La melodía expone una increíble interacción entre los instrumentos de viento, pero es especialmente memorable por la brutal interpretación vocal del sonero puertorriqueño Cheo Feliciano. Unos pocos años después, Feliciano se convertiría en una de las estrellas de la explosión salsera de Nueva York en los años '70. Las grabaciones de la Alegre All Stars tienen un sentimiento deliciosamente espontáneo, en la actualidad, son atesoradas con especial interés por los coleccionistas del género.
2/ Fania - Johnny Pacheco y su Nuevo Tumbao - Fania 1964 F-325
Realizada en 1964, esta versión de una vieja melodía cubana simboliza el nacimiento de la Fania - el sello más importante en la historia de la música tropical. Proviene del LP Cañonazo, el primer disco de la compañía, que fue fundada por el flautista y director musical Johnny Pacheco junto a Jerry Masucci, un abogado neoyorquino. Pacheco había editado varios discos con el sello Alegre, pero Cañonazo marcó su transición de la antigua elegancia de la charanga cubana hacia un conjunto con la incorporación de trompetas. Aún cuando estuvo en el núcleo de la revolución salsosa, Pacheco fue un tradicionalista de corazón, enamorado de las viejas canciones que había escuchado en la radio cubana durante su infancia en la República Dominicana.
3/ Bochinchosa - Joe Cuba Sextet - Tico T-1133
Un innovador percusionista y director de orquesta, Joe Cuba fue uno de los primeros músicos que experimentó conscientemente con la fusión de formatos bailables afrocubanos y los géneros comerciales norteamericanos como el pop y el R&B – participando en la creación de la exquisita combinación sonora que pronto sería conocida como salsa. Cuba utilizaba una refinada base rítmica con el agregado del vibráfono. La presencia de Cheo Feliciano como vocalista principal no vino nada mal. “Bochinchosa” ejemplifica la electrizante energía que la orquesta de Cuba podía generar dentro de unos pocos minutos.
4/ Son con Guaguancó - Celia Cruz - Tico T-1143
Los años '60 fueron una época especialmente fructífera para la gran vocalista Celia Cruz. Durante la década del '50, se había convertido en una cantante reconocida junto a La Sonora Matancera, el supergrupo cubano que perfeccionó el arte del himno tropi-pop de tres minutos de duración. Después de la revolución, Cruz dejó su amada Cuba e intentó igualar la fama que había adquirido con la Matancera. Grabó una serie de excelentes discos con Tito Puente, pero ninguno resultó exitoso. Editado en 1966, Son con Guaguancó la encuentra en su mejor momento vocal, disfrutando del acertado acompañamiento de la Alegre All Stars.
5/ Azúcar - Eddie Palmieri y Conjunto La Perfecta – T-1122
¿La pieza cardinal del movimiento de la salsa? Probablemente. Eddie Palmieri había tocado estos épicos nueve minutos en vivo en el Palladium antes de grabarlos como tema central del disco Azúcar Pa’Ti, en 1965. Durante los años ’60, La Perfecta de Palmieri sacudió el status quo de la música tropical con una alineación que incluía el trombón rugiente de Barry Rogers, los macizos timbales de Manny Oquendo y los solos de piano del propio Eddie, disonantes, funky, tan maravillosamente rebeldes como inolvidables. “Azúcar” es una poderosa invitación al baile, pero es también mucho más que eso. Es un símbolo de la insondable belleza y la profundidad emocional que pueden encontrarse en el género afrocaribeño.
6/ Corta el Bonche - Tito Puente And His Orchestra featuring Santos Colón - Tico 1965 T-1127
El monumental Tito Puente editó más de 100 discos abarcando el amplio espectro de la música tropical. Durante los años '50, se lució tocando mambos ardientes, aterciopelados boleros y ambiciosos solos de percusión. Las décadas siguientes lo llevaron a abrazar las distintas modas del momento, desde la bossa nova y el boogaloo hasta la psicodélia y la salsa tradicional, siempre con impecable buen gusto. Extraído del excelente Carnaval en Harlem, este tema ilustra el simpático diálogo musical que floreció entre Puente el director de orquesta y el sonero Santitos Colón. Puente tenía un talento especial para elegir a sus cantantes; sus discos con La Lupe y Celia Cruz son legendarios.
7/ Cabo E - Ricardo Ray y Bobby Cruz - Alegre 1967 A-8570
Este maravilloso tema jala jala de 1968 nos transporta a los comienzos de la reunión artística que convirtió al tecladista Richie Ray y el vocalista Bobby Cruz en uno de los dúos más creativos de la salsa. Años después, Ray y Cruz serían conocidos por su ambiciosa fusión de raíces afrocaribeñas con el virtuosismo de la música clásica. También por su conversión al cristianismo, que derivó en composiciones de salsa con su acostumbrado y ardoroso swing, pero cuyas letras contenían un profundo mensaje religioso. Hacia el final de los '60, el dúo había explotado la popularidad del boogaloo y el jala jala, creando sabrosos sencillos que modernizaron la música tropical gracias a la incorporación de la refrescante influencia del pop, funk y el R&B.
8/ La Soledad - Ismael Rivera con Cortijo - Tico 1967 T-1158
Tal vez sea venerado como un ícono de Puerto Rico, pero Ismael Rivera todavía no ha recibido el reconocimiento que se merece como uno de los grandes genios de la música afrocaribeña. Junto al director de orquesta Rafael Cortijo, Maelo escribió un capítulo clave en la historia de la salsa que aún sorprende por sus cualidades únicas y connotaciones poéticas. Cortijo fue uno de los pioneros del género, que reforzó el sonido de la salsa y enfatizó la importancia del folklore puertorriqueño, agregándole toques de plena y bomba al repertorio de la banda. La voz de Rivera fue la acompañante perfecta, algo limitada en escala quizás, pero con un innegable acopio de calidez e imaginación. “La Soledad” pertenece al clásico LP de 1967 Con todos los hierros.
9/ Campanero - Willie Rosario y su Orquesta - Inca 1968 I-1012
Pese a que nunca demostró las tendencias progresivas de sus colegas boricuas como Roberto Roena o Papo Lucca, el timbalero Willie Rosario ha pasado los últimos 50 años representando la esencia misma de la salsa puertorriqueña. El buen gusto de Rosario para seleccionar un repertorio sólido, excelentes arregladores y deleitables vocalistas, aportó un preciso toque artesanal que define a su copiosa discografía. Junior Toledo, Gilberto Santa Rosa y Tony Vega son sólo algunos de los muchos soneros que participaron en su orquesta. “Campanero” proviene de El Bravo de Siempre, el debut de Rosario con el sello Inca, en 1969, que le valió el reconocimiento comercial que tanto había buscado los años previos. Luego vendrían décadas de una carrera impecable.
10/ Tú Eres mi Coco - Bobby Valentín - Fania 1967 F-335
Un aire de inocencia define esta atractiva joya del disco Bad Breath de 1967 – con la elegante combinación de saxo tenor, trompeta y trombón. Un brillante director de orquesta que comenzó como trompetista y después pasó al bajo, Valentín fue el tercer artista reclutado por el joven sello Fania, después de Johnny Pacheco y Larry Harlow. Valentín afloraría como uno de los artistas más importantes de la compañía, gracias a su participación en la Fania All Stars y la edición de importantes discos como Soy Boricua y Rey del Bajo. A mitad de los años '70, fundó su propio sello, Bronco Records, en su Puerto Rico natal - donde continúa grabando y presentando conciertos hasta la actualidad.
11/ Me Gusta El Son - Fania All Stars con Monguito - Fania 1968 F-355
La serie de discos dobles que la Fania All Stars grabó en el Red Garter, el Cheetah y el estadio de los Yankees entre 1968 y 1973 es sin lugar a dudas el logro más épico del sello. Este furioso tema - incluido en el primer volúmen del disco del Red Garter - nos transporta al corazón de la explosión salsosa. Compuesta por Johnny Pacheco e interpretada por Monguito, la melodía incluye un hipnótico solo de piano de Eddie Palmieri, desembocando en un crescendo de voces y orquesta que ejemplifica el poder adictivo de esta música. El éxito de la Fania All Stars demostró que la relación entre las docenas de cantantes y músicos del sello era caracterizada por sentimientos de armonía, amistad y respeto mutuo.
12/ Borinquen - Willie Colón con Héctor Lavoe - Fania 1967 F-337
Si las venerables tradiciones de la música tropical fueron representadas por Machito, Tito Puente y Tito Rodríguez, el arribo de Willie Colón y Héctor Lavoe a la escena musical neoyorquina de finales de los '60 fue como una bocanada de aire fresco – favoreciendo la aparición de un nuevo sonido, crudo, afilado y menos ortodoxo. La leyenda dice que fueron los músicos más veteranos los que apodaron a Willie como “El Malo” – una referencia burlona a su falta de talento en el trombón. Colón aprovechó este sobrenombre. Adoptó una irónica imagen de mafioso y grabó un memorable disco debut, atiborrado de energía y sabor. En la gutural interpretación del cantante boricua Héctor Lavoe, Colón encontró al socio creativo que necesitaba para vencer a la vieja guardia afrocaribeña y cambiar el mundo.
13/ Puro Teatro - La Lupe - Tico 1969 T-1192
Una de las artistas más trágicas e incomprendidas en los anales de este género, La Lupe fue la indiscutida reina de la música latina entre fines de los años '60 y comienzos de los '70 – hasta que Celia Cruz efectuó su regreso definitivo con “Químbara”. Su personalidad errática y el exceso de sus interpretaciones distrajeron a muchos de las virtudes que realmente importaban: la impactante belleza de su voz, su misteriosa habilidad de representar sentimientos extremos, y su inteligencia a la hora de elegir un amplio repertorio latino, que fue más allá de sus raíces cubanas. La Lupe grabó con Mongo Santamaría y Tito Puente, pero sus momentos más felices tuvieron lugar durante su etapa solista. Escrita por Tite Curet Alonso y fastuosamente orquestada por Joe Cain, “Puro teatro” destila una ironía obscura e intenso melodrama.
14/ Mírame De Frente - Ray Barretto - Fania 1968 F-362
Esta joya proveniente del disco Hard Hands muestra el imparable swing que caracterizó a la orquesta de Ray Barretto – sin importar cuál fuera la configuración de su orquesta. Un músico astuto, Barretto no permitió que su habilidad con las congas estorbara el lucimiento de su grupo. “Mírame de frente” incluye a Orestes Vilató en timbales, y una feroz interpretación de Adalberto Santiago. En ese momento, Barretto era extremadamente prolífico, aún bajo el reinado de los movimientos del latin soul y el boogaloo. En sólo unos años, desarrollaría un estilo más elaborado de salsa dura, celebrando sus raíces boricuas y haciendo bailar al mundo entero.
15/ Vámonos Pa’l monte – Eddie Palmieri - Tico 1971 T- 1225
Otro momento fundamental de la salsa – y junto con “Azúcar”, la pieza más importante de la discografía de Eddie Palmieri. ¿Quién puede olvidar ese comienzo – el golpeteo de las congas, el monumental tumbao del bajo, la amenazadora línea de órgano interpretada por Charlie, su hermano mayor? La base rítmica muestra una disciplina admirable, pero cuando Ismael Quintana aparece con todas sus cualidades de sonero, pareciera que el apocalípsis se encuentra a unos segundos de distancia. Luego de sus comienzos juveniles con La Perfecta, Palmieri encontraba su verdadera identidad como un iconoclasta de los años '70 – cautivado por la disonancia, abierto a elementos de otros géneros, ávido de expresar un virulento mensaje sociopolítico de justicia e igualidad. Nadie en la música latina ha combinado esa ambición artística con la popularidad bailable como el maestro Palmieri.
CD2 : Los Años Dorados – Primera Parte
1/ Estrellas de Fania - Fania All Stars - Fania 1972 F-416
Nos encontramos ahora en el medio de la explosión salsosa de Nueva York. Comenzó, dirían algunos, con la histórica actuación de la Fania All Stars en el Club Cheetah el 21 de agosto de 1971. Era un jueves a la noche. Nadie, excepto el empresario Jerry Masucci de Fania, creyó que el concierto convocaría suficiente gente. Y sin embargo, lo hizo. Esa noche entraron 4,000 personas al club (más del doble de su capacidad legal) y muchos más quedaron afuera. "Estrellas de Fania" era el número de apertura, mostrando el espíritu de camaradería que unía a grandes soneros como Adalberto Santiago, Ismael Miranda, Pete “El Conde” Rodríguez, Santitos Colón y el inimitable Héctor Lavoe.
2/ Anacaona - Cheo Feliciano - Vaya 1971 V-5
Después de cantar con Joe Cuba y Eddie Palmieri, Cheo Feliciano fue víctima de una severa adicción a la heroína que estuvo cerca de acabar con su vida. Felizmente, Cheo ha mostrado siempre una notable solidez de carácter. El cantante se refugió en su Puerto Rico natal y allí se las arregló para abandonar las drogas para siempre. Regresó triunfante con la ayuda de Tite Curet Alonso y el LP de 1971 titulado simplemente Cheo - sin instrumentos de viento, sino más bien una sólida base rítmica y vibráfono. "Anacaona", el tema de apertura, es la historia de una princesa que fue capturada y violada por los conquistadores españoles. A través de este personaje, Feliciano encontró la forma de expresar el infinito caudal de furia que guardaba en su interior, pero también la dulce demostración de su dignidad y supervivencia.
3/ Dulce con Dulce - Johnny Pacheco y Pete “El Conde” Rodríguez - Fania 1971
F-400
Mientras que la mayoría de sus compañeros de sello estaban ocupados desarrollando el futuro de la salsa, el cofundador de la Fania, Johnny Pacheco, eligió un camino más tranquilo y encaró al pasado con nostalgia. Siempre había creído que era en Cuba donde residía la materia prima para esta música. Si bien algunos de sus discos habían dependido más de la cuenta en las glorias de antaño, una sola pasada de "Dulce con Dulce" alcanza para entender que el sonído típico de Pacheco presenta un swing infartante. Este tema fue extraído del álbum de 1971 Los Compadres, el de la carátula cómica inspirada en el western para retratar a Pacheco y al vocalista Pete “El Conde” Rodríguez como mejores amigos - y eternos compañeros artísticos.
4/ Agúzate - Ricardo Ray y Bobby Cruz - Vaya 1971 V-1
Editado en 1970, el LP Agúzate – y el tema que le da su nombre al disco - encontraron al dúo compuesto por Richie Ray y Bobby Cruz esgrimiendo el sonido radical que definiría sus clásicas producciones de la década. Todos los elementos característicos del dúo están presentes: las melódicas combinaciones de trompetas, las influencias clásicas de Ray en el piano, así como la tendencia de adornar sus clásicos tropicales con arreglos barrocos. Tres años después, ambos músicos se convertirían al cristianismo. Vale la pena señalar que su música nunca perdió el fuego sensual que la caracterizaba – el cambio se limitó exclusivamente al contenido de las letras.
5/ La Revolución - Orquesta Harlow - Fania 1972 F-408
Uno de los principales motivos por los que la salsa trascendió claramente los parámetros de la supuesta "música bailable" para convertirse en uno de los géneros latinos más satisfactorios fue su habilidad para incorporar mensajes profundos en la narrativa de sus canciones. Mientras el virtuoso tecladista Larry Harlow encontraba su estilo único con la ayuda del joven cantante Ismael Miranda, ambos reflejaron la turbulenta situación de su época proclamando su propia revolución. Eventualmente, Miranda se dedicaría a una carrera solista, y Harlow continuaría grabando excelentes discos afrocubanos. Lamentablemente el espíritu electrizante de los inicios de la Orchestra Harlow no volvería a repetirse.
6/ Salsa y Sabor - Tito Puente - Tico 1972 T-1301
Elegimos esta joya del LP Para los Rumberos de 1972, pero en realidad podríamos haber seleccionado centenares de temas de Tito Puente que hubiesen resultado igual de buenos. Esta observación subraya el hecho de que Puente lanzó grandes discos desde los comienzos de la explosión salsera hasta su triste final, en manos de la corriente de salsa romántica de los años '80. Puente se inspiró abiertamente en las tendencias sonoras de la explosión salsera, pero mantuvo su toque tradicional. "Salsa y Sabor" incluye formidables contribuciones de Charlie Palmieri en órgano y el sonero panameño Meñique en la voz principal (los coristas en esta grabación son nada menos que Yayo El Indio y Santitos Colón).
7/ Avísale a mi Contrario - Roberto Roena - Fania 1973 F-443
Junto con La Sonora Ponceña de Papo Lucca, el bongosero Roberto Roena y su Apollo Sound representaron las tendencias más progresivas de la salsa puertorriqueña – demostrando que la música creada en la isla era tan excitante y audaz como la de Nueva York. "Avísale a mi Contrario" pertenece al quinto disco de Roena. Editado en 1973, incluía el éxito "Cui Cui" y la fascinante mezcla de salsa con funk llamada "Que se Sepa". Roena era originalmente un bailarín, hasta que el director de orquesta Cortijo lo descubrió y le enseñó las reglas básicas de la percusión - hecho que eventualmente lo haría convertirse en nada menos que el bongosero oficial de la Fania All Stars.
8/ La Lotería - Andy Harlow - Vaya V-14 1972
El fallecido Jerry Masucci fue cuestionado – y hasta odiado - por sus particulares convenios comerciales con los artistas de Fania. A su favor, no obstante, puede mencionarse que le concedió una libertad creativa sin precedentes a su círculo de cantantes y músicos, apostando a una variedad de proyectos sin hacer demasiadas preguntas. El disco debut del flautista Andy Harlow fue un claro caso de favoritismo artístico – la marca Harlow, la producción de Larry, las canciones de Ismael Miranda. Sin embargo, "La Lotería" fue uno de los mayores éxitos de la década.
9/ Pa Bravo Yo – Justo Betancourt - Fania 1972 F-426
Escrito por Ismael Miranda, "Pa’Bravo Yo" muestra los componentes más aguerridos de la salsa dura neoyorquina. Apropiadamente, fue el éxito más grande de Justo Betancourt, sonero cubano y ex vocalista de la Sonora Matancera. Observe cómo la orquesta se encierra en un ritmo implacable desde el principio mismo de la canción - ejemplificando las cualidades adictivas de un buen tema de salsa. Betancourt se dio a conocer como artista solista, y con su trabajo junto a directores de orquesta como Eddie Palmieri, Ray Barreto y Johnny Pacheco.
10/ Así Se Compone Un Son – Ismael Miranda – Fania 1973 F-437
El tema de apertura del primer disco en solitario de Ismael Miranda luego de su separación de Orchestra Harlow fue un gran éxito, allanando el camino para una carrera que aún no esboza signos de debilidad. La fórmula de Miranda para componer un son poderoso combina los clásicos toques cubanos – aprendidos escuchando la colección de discos de Larry Harlow - con el estilo romántico que le ganó el apodo de "El Niño Bonito de la Salsa". La obra solista de Miranda se mantuvo alejada de cualquier declaración revolucionaria, pero es sólida y consistente.
11/ La Hija De Lola – Charlie Palmieri – Alegre A -7003
La exquisita discografía del hermano mayor de Eddie Palmieri es una de las joyas menos conocidas en la corona de la Fania. Tocada hasta el hartazgo por infinidad de orquestas de barrio, "La Hija de Lola" fue el único éxito grande dentro de la carrera de Charlie - una muestra espléndida del sonido que desarrolló en los años '70: un dinámico conjunto rebosante de jazz con la elegante voz de Vitín Avilés (admirador empedernido de Tito Rodríguez). Al igual que Eddie Palmieri, Charlie hizo música accesible, enaltecida por letras graciosas, demostrando su sofisticado conocimiento de ritmo y armonía. La explosión orquestal que le sigue al solo de órgano de Charlie es uno de los momentos más emocionantes de esta colección.
12/ Nunca Contigo - Eddie Palmieri – Musical Productions 1990 MPPK-56253
A mediados de los años '70, Eddie Palmieri continuó haciendo lo que mejor sabe: experimentar. Editado en 1975, The Sun of Latin Music coqueteó abiertamente con la estética del rock’n’roll, citando a The Beatles en "Una Rosa Española" e incluyendo un solo de violín eléctrico que recuerda a la Mahavishnu Orchestra en "Nada de Ti". También presentó la voz de un joven cantante puertorriqueño llamado Lalo Rodríguez. El disco ganaría un premio Grammy en la flamante categoría de música latina. Palmieri estaba lejos de decirle adiós a su sed de experimentación. Unfinished Masterpiece; Lucumí, Macumba, Voodoo; y el legendario White Album (conocido también como Eddie Palmieri, de 1981) todavía quedaban por venir.
13/ Calle Luna Calle Sol - Willie Colón con Héctor Lavoe - Fania 1973 F-444
Cuando el disco Lo Mato (Si No Compra Este LP) vio la luz en 1973, la relación entre Willie Colón y Héctor Lavoe era tensa a causa del impredecible carácter del cantante. Colón estaba a punto de abandonar las giras con Lavoe para comenzar una nueva colaboración artística con Rubén Blades, mientras guiaba a Héctor como productor de sus excelentes discos como solista. Sin embargo, Lo Mato muestra la combinación de Willie y Héctor en su mejor momento. La historia de un sector de Puerto Rico que debe ser evitado a toda costa porque está infestado de criminales, "Calle Luna Calle Sol" fue uno de los más grandes éxitos del dúo, y el punto clave de un disco que también incluye temas como "El Día de Suerte" y "Todo Tiene su Final". La interpretación de Lavoe es madura y expresiva, demostrando su incomparable sentido del humor. El sonido del tema es cálido y rústico, evocando la rica textura de un vino añejo.
14/ Indestructible - Ray Barretto - Fania 1973 F 456
Luego de grabar dos importantes discos de la salsa, The Message y Que Viva la Música, Ray Barretto sufrió el peor revés de su carrera en 1972, cuando cinco de sus músicos – entre los cuales estaban el cantante Adalberto Santiago y el timbalero Orestes Vilató - abandonaron su orquesta para formar Típica 73. Barreto se refugió en el jazz con el LP The Other Road. Meses después, regresaría con una nueva banda y el disco Indestructible, un claro mensaje de fortaleza y desafío. Ostentando la poderosa voz de Tito Allen, el tema que le otorga su nombre al disco se convertiría (en una señal de justicia poética) en uno de los máximos éxitos de Barretto.
15/ Químbara - Celia Cruz y Johnny Pacheco - Vaya 1974 V-31
En 1974, Celia Cruz y Johnny Pacheco grabaron el disco perfecto en el momento perfecto. Celia & Johnny fue un clásico instantáneo, un disco rebosante de éxitos que catapultó a Celia como la incuestionable Reina de la Salsa. "Químbara" fue un tema obligado del repertorio en vivo de la cantante hasta su muerte en 2003. También marcó el fenómeno conocido como la matancerización de la salsa – el retorno de Pacheco al sonido clásico de la orquesta de Celia en la Cuba de los años '50. La combinación de estos viejos clásicos cubanos con la vibrante sensibilidad neoyorquina de los años '70 conquistó el corazón de infinidad de fanáticos.
CD3 : Los Años Dorados - Segunda Parte
1/ La Cartera - Orchestra Harlow – Fania 1974 F-460
Un verdadero fanático de la música cubana tradicional, Larry Harlow tenía una debilidad tanto por la liviandad de la antigua charanga como por el sonido más contundente del conjunto. Por eso combinó ambos en "La Cartera", intrépida versión de un tema cubano de uno de sus compositores favoritos, Arsenio Rodríguez. Interpretada por Junior Gonzáles, la canción fue incluida en Salsa, uno de los discos indispensables de los años '70.
2/ Planté Bandera - Tommy Olivencia - Inca 1975 I- 1042
Marvin Santiago, Lalo Rodríguez, Frankie Ruiz y Gilberto Santa Rosa son algunos de los soneros que cantaron con la renombrada orquesta de Tommy Olivencia, una verdadera institución de la salsa puertorriqueña. Olivencia, que falleció en 2006, priorizó un sonido austero y sin demasiados rodeos, pero repleto de swing. El tema que da nombre a ese magnífico disco grabado en Nueva York en 1975 y producido por Luis 'Perico' Ortiz, "Planté Bandera" fue compuesto por Tite Curet Alonso y despliega el inolvidable trabajo vocal de Chamaco Ramírez. Como muchas otras estrellas de la salsa, Ramírez fue víctima de una mortal adicción a las drogas y falleció en 1983.
3/ Guararé - Ray Barretto Fania 1975 F-486
Para la grabación de la obra maestra de 1975 Barretto, el conguero neoyorquino de origen puertorriqueño reunió a la que quizás fuera la formación más fascinante de su carrera: sus vocalistas principales fueron nada menos que Tito Gómez, ex miembro de la Sonora Ponceña, y el jovencísimo Rubén Blades. Años antes de convertirse en estrella de la salsa, Blades aportó el clásico tema de cierre "Canto Abacuá". En los años '80, el boricua Gómez (que falleció en 2007), se hizo famoso con Grupo Niche, el renombrado conjunto colombiano de Jairo Varela. La combinación de los ásperos soneos de Gómez con la sensilibidad de Blades como trovador hicieron brillar a Barretto.
4/ Periódico de Ayer - Héctor Lavoe - Fania 1976 F-492
Junto con "El Cantante", "Periódico de Ayer" demuestra por qué Héctor Lavoe fue el vocalista más trascendental en la historia de esta música. Escrito por Tite Curet Alonso y producido por Willie Colón con la visionaria incorporación de un conjunto de cuerdas, este himno eterno del LP De Ti Depende de 1976 tiene todos los elementos sobresalientes del género afrocaribeño. Las cuerdas suenan dolientes y majestuosas. La interpretación de Héctor derrama calidez y el tipo de sufrimiento emocional que separa a un buen cantante de una leyenda inmortal. "Periódico de Ayer" es un tema netamente bailable, pero esta joya de siete minutos de duración es tan majestuosa que quita la respiración, no importa cuantas veces uno la haya escuchado anteriormente.
5/ Sonaremos El Tambor - Típica'73 - Inca 1976 I-1051
Una misteriosa introducción de piano abre el juego para una burbujeante improvisación de la Típica 73, una de las bandas más veneradas que hayan salido de Nueva York. “Sonaremos el Tambor” proviene del disco de 1976 Rumba Caliente, con Tito Allen como vocalista y Alfredo de la Fe en el violín. Típica 73 fue la primera agrupación neoyorquina que tuvo el coraje de volver a las raíces de la música afrocubana y grabar un álbum enteramente en Cuba. Los músicos pagaron un alto costo por esa decisión artística, ya que apenas volvieron a los Estados Unidos fueron condenados por las estaciones de radio y los clubes. Esa situación terminó por desencadenar el eventual fin de la agrupación.
6/ Catalina La O – Pete “El Conde” Rodríguez - Fania 1976 F-489
Durante los años ’70, la mayoría de los cantantes estaban prestos a abandonar las orquestas que los habían llevado a la fama por los cuestionables beneficios de una carrera solista. Casi todas las separaciones eran más bien amargas, pero ése no fue el caso del sonero boricua Pete “El Conde” Rodríguez y de su compadre Johnny Pacheco. Ambos continuaron grabando juntos a través de las décadas y Pacheco siempre apoyó los esfuerzos en solitario del Conde. Con su clásico sonido típico, "Catalina La O" pudo haber pertenecido, en efecto, a un álbum de Pacheco en estilo y espíritu.
7/ Mi Desengaño – Roberto Roena -International 1976 INT-907
Un tema irresistible que presenta a un director de orquesta puertorriqueño en lo más alto de su carrera, "Mi Desengaño" muestra el grado de innovación estilística que llegó a alcanzar Roberto Roena. Criticado por su falta de formación académica, Roena pudo silenciar a sus detractores gracias a su apertura artística y su generoso gusto musical, que mezclaba salsa tradicional con elementos de funk, rock’n’roll y música brasileña. En esta canción, la cuidadosamente orquestrada fusión de ritmos afrocubanos con un sinuoso interludio de samba es, simplemente, majestuosa.
8/ Boranda -Sonora Ponceña - Inca 1977 I-1054
Conquista Musical (1976) y El Gigante del Sur (1977) son probablemente los discos más importantes en la extensa discografía de la Sonora Ponceña de Papo Lucca. Nos encontramos aquí con salsa progresiva en su más alto nivel; con una escalada del género hasta insospechados niveles de imaginación y poesía. El tema que abre El Gigante, “Boranda”, es una adaptación épica de una dulce melodía brasileña, convertida aquí en un apocalíptico mensaje sobre un desastre ecológico. Todo es perfecto en esta gema tropical de siete minutos de duración: la voz chocolatosa de Luigi Texidor, la repentina aparición de Papo Lucca como cantante, además de su inolvidable solo de piano eléctrico que nos transporta a una explosión de éxtasis salsero.
9/ Plástico – Rubén Blades / Willie Colón – Fania 1978 F-537
A fines de los años '70, la salsa contenía todos los elementos para calificar como un género trascendental - con una excepción: faltaba la habilidad intelectual de un letrista que pudiera actuar como poeta y filósofo a la vez. La aparición de Rubén Blades con los discos Metiendo Mano, Siembra y Maestra Vida cubrieron esa carencia. "Plástico" era el tema de apertura de Siembra, que por un largo tiempo fue el disco más vendido en la historia de la salsa. Los innovadores conceptos de Willie Colón como productor ayudaron, claro está, así como las cualidades vocales de Rubén y su genio melódico. Pero fueron las letras de canciones como ésta, "Pedro Navaja" y "Tiburón" que cambiaron la música latina para siempre, evocando la sensibilidad de grandes poetas y letristas al estilo de Silvio Rodríguez y Joan Manuel Serrat. Además: ¿Es posible escuchar la introducción de esta canción sin maravillarse por el sentido del humor de Rubén?
10/ Me Tienes Loco - Ismael Rivera - Tico 1980 T-1437
Un novato de la salsa diría que no hay nada para destacar en esta simple canción afrocaribeña. Ocurre que el talento de Ismael Rivera era difícil de definir. Los que todavía desconocen la menospreciada magia de Maelo pueden escuchar cuidadosamente y descubrir así una total redefinición de lo que es el swing. La personalidad expresiva de este hombre y sus orígenes humildes se pueden escuchar en cada sílaba, en cada delicada inflexión de su voz. Este tema pertenece a Maelo - su último disco, editado en 1980.
11/ Canción de las Canciones - Roberto Roena - Fania 1980 F-557
Cuando lanzó Que Suerte He Tenido De Nacer en 1980, las creaciones sonoras de Roberto Roena habían ganado ampliamente en sofisticación. Los ritmos eran flexibles y aterciopelados y los vientos habían perfeccionado una seductora combinación de trompetas, flauta y saxofón. Algunas de las canciones, de hecho, tienen el mismo sentimiento suave y sedoso que definiría el subgénero de la salsa romántica durante los años '80. Instintivamente, Roena comenzaba a anticipar esa nueva tendencia, abandonando el espíritu puro de los días dorados de la salsa en pos de un sonido más global.
12/ Toma Mis Manos - Willie Colón - Fania 1981 F-590
A no amedrentarse por el histriónico arreglo de cuerdas de este tema. Willie Colón fue siempre un artista de extremos. Cuando decidió saltar a la salsa romántica en 1981 con el LP Fantasmas, los resultados fueron decididamente exagerados. Su cálida interpretación y el interludio hablado van directamente al corazón de la estética romántica. Desafortunadamente, esta corriente no maduró tan bien como la salsa clásica. El final, con su dramatismo extremo y efectos especiales, es difícil de olvidar.
13/ Siempre Será - Lebrón Brothers - Cotique 1982 C-1106
Los hermanos Lebrón fueron la orquesta de barrio definitiva, un asunto familiar que creó una sólida discografía de éxitos. Este corte, perteneciente al disco de 1982 Criollo, es un buen ejemplo del consistente nivel de excelencia de este grupo, y de su intrepidez tropical.
14/ La Fama - Héctor Lavoe - Fania 1986 F-634
Nadie mejor que Héctor Lavoe para escribir una emotiva canción acerca de las peligrosas contradicciones de la fama. ¿Sería injusto culpar a la explosión neoyorquina de los '70 por tragarse vivo a este gran cantante y crear el trágico arquetipo en el que se convirtió? Probablemente no. Lavoe murió en 1993 por complicaciones generadas por el virus del HIV. Tenía apenas 46 años. Sus últimos discos fueron algo desparejos, pero ninguna colección de música tropical puede prescindir de ellos.
Disco 4 - SALSA MODERNA
1/ Yo No Soy Juguete - Ismael Miranda – Fania 1986 F-641
Muchos de los artistas que florecieron durante el boom de la salsa de los años '70 tuvieron dificultades para adaptarse al panorama de las décadas siguientes. Este no fue el caso de Ismael Miranda. En el pico de su popularidad, el niño bonito ya se había recluído en Puerto Rico, donde se rodeó de un sólido equipo de profesionales y organizó hábilmente su carrera solista. Sin sacrificar las cualidades únicas de su estilo, Miranda se sumó a las filas de la salsa romántica y continuó vendiendo discos hasta que la música tropical volvió a encontrar un sonido más clásico, en el nuevo milenio. Este es el tema de apertura del disco Una Nueva Visión, de 1985.
2/ Me Voy Pa' Morón – Fania All Stars – Fania 1986 F-640
Los últimos discos de estudio de la Fania All Stars fueron algo desparejos. Dicho esto, hay un cierto encanto rústico en Viva La Charanga y su sorpresiva celebración del tradicional formato cubano que hizo famosa a la Orquesta Aragón. Para Héctor Lavoe era habitual presentar las interpretaciones más poderosas en los discos de la All Stars – su potente lectura del clásico cubano "Me Voy Pa’Morón" no es excepción.
3/ Sola Vaya - Sonora Ponceña – Inca 1987 I-1083
Este corte de 1987 de Back To Work ocupa un lugar especial en un disco de salsa moderna - demostrando que la Sonora Ponceña continúa siendo una de las orquestas tropicales con mayor vitalidad y creatividad de todo el género. El crédito le pertenece al (relativamente) subestimado genio del director de orquesta Papo Lucca, cuyos aterciopelados solos de piano le regalaron a la música latina un cierto aroma a Bill Evans. La Ponceña no ha grabado discos malos, y Lucca continúa siendo incansable a la hora de incorporar conceptos nuevos.
4/ Ritmo En El Corazón - Celia Cruz & Ray Barretto – Fania 1988 F-651
Ganador de un premio Grammy en 1990, Ritmo En El Corazón fue grabado durante los últimos días de esplendor de la Fania – por cierto, es uno de los últimos discos que brilla con la majestuosidad que define las obras clásicas del sello. A fines de los '80, Celia Cruz estaba a punto de embarcarse en la próxima etapa de su carrera, dándole la bienvenida a un sonido más popular y experimentando con nuevos formatos. Barretto también estaba en transición (eventualmente abandonaría la salsa para dedicarse al jazz latino). Esta electrizante composición es, de algún modo, una despedida a las glorias tropicales del pasado.
5/ Ven Devórame Otra Vez - Lalo Rodríguez – Top Hits TH-2582
Cuando Lalo Rodríguez cantó las inmortales palabras “he mojado mis sábanas blancas recordándote”, fue más que evidente que algo profundo había cambiado en el paisaje de la música afrocaribeña. Ningún género puede permanecer inamovible, y el estilo clásico que había reinado desde finales de los '60 hasta comienzos de los '80 comenzaba a declinar en popularidad, enfrentado con el merengue dominicano y el advenimiento del pop latino. Aún así, la apática y moderada "romántica" – una combinación de insípidos formatos tropicales con pop - elevó la salsa a insospechables niveles de popularidad. El poco duradero subgénero de la salsa erótica encontró sus mayores éxitos en esta clase de narrativa. Sus detractores la llamaron salsa monga y esperaron, pacientemente, que llegara su final.
6/ La Cura - Frankie Ruiz – Top Hits TH-2368
No todo estaba perdido en la música tropical durante los '80. El movimiento romántico alumbró un interesante número de artistas que combinaron la moda del momento con los toques más duros y clásicos de la salsa tradicional. Frankie Ruiz fue, quizás, el sonero más genuino de esta generación. Aún cuando coqueteaba con un sonido accesible, Ruiz fortaleció el swing imparable de la salsa puertorriqueña. Había cantado con La Solución y Tommy Olivencia antes de alcanzar su máximo punto artístico como solista. Tristemente, Ruiz sucumbió en 1998 a una profunda adicción al alcohol y las drogas. Tenía 40 años, pero será siempre recordado como uno de los salseros más explosivos de la historia.
7/ Detalles - Oscar D'León – Top Hits TH-2855
El movimiento neoyorquino de los años '60 y '70 tuvo un profundo impacto en el desarrollo de la música popular de Colombia, Perú y Venezuela, dando por resultado la creación de interesantes propuestas locales que agregaron su propio sabor característico al género. El más importante artista afrocaribeño que salió de Venezuela, Oscar D’León es un bajista, compositor y brillante sonero con una innegable pasión por las raíces de la música cubana. D’León grabó clásicos tropicales como "Calculadora" de Orquesta Aragón y "Melao De Caña" de la Sonora Matancera con tanto arrojo, que sus versiones se hicieron aún más populares que las originales. Una composición del propio cantante, "Detalles" está impregnada de esa energía optimista y el increíble swing que son tan propios de D'León.
8/ Mi Primera Rumba - India & Eddie Palmieri – Soho S-80864
La vocalista puertorriqueña La India (Linda Viera Caballero) tenía apenas 22 años cuando Eddie Palmieri la tomó bajo su ala artística y produjo el primer - y mejor - disco de su carrera. Las evidentes cualidades vocales de La India, y el completo abandono con el que cantaba hasta las más básicas composiciones afrocubanas, la convirtieron en una de las mayores revelaciones de la salsa en los años '90. Siempre volcánica en sus interpretaciones, La India brilla en este tema, enmarcada por los ampulosos arreglos de Palmieri.
9/ No Vale La Pena - Johnny Rivera & Ray Sepúlveda – Ralph Mercado Martinez RMM-81126
Una atractiva cápsula del tiempo de la salsa de los '90, este dúo compuesto por los soneros Johnny Rivera y Ray Sepúlveda se convirtió en un éxito tropical que continúa atrayendo parejas a la pista de baile en el nuevo milenio. En 1993, el promotor Ralph Mercado y su sello RMM reunieron al último colectivo clásico de estrellas del género – nunca más un concierto o grabación podría juntar tantos músicos de las viejas y nuevas generaciones. Algunas de las colaboraciones fueron particularmente atinadas (Celia Cruz a dúo con Oscar D’León, tirándose flores uno al otro). "No Vale La Pena" presenta las deliciosas líneas de piano que son marca registrada del notable productor y director musical Sergio George.
10/ Vivir Lo Nuestro - Marc Anthony & La India – Ralph Mercado Martinez RMM-81126
Antes del célebre crossover con "I Need To Know" y el matrimonio con J-Lo, Marc Anthony experimentó el primer sabor del éxito gracias a este apasionado dúo romántico con La India. Uniendo el más puro melodrama de la balada latina con un empalagoso arreglo de salsa, "Vivir Lo Nuestro" supo desparramar pasión.
11/ Nadie Como Ella - Marc Anthony – Ralph Mercado Martinez RMM-81582
Las vocalizaciones histriónicas de Marc Anthony no son para todos los gustos. Sin embargo, su contribución a la música tropical no debe ser subestimada. Surgido tímidamente como una prometedora figura del catálogo del potente sello salsero RMM a inicios de los años '90, Marc Anthony se convertiría eventualmente en el cantante más popular del género. A su favor puede remarcarse que desarrolló una carrera sólida tanto en la música tropical como en el pop comercial, cuidando de no diluir la fuerza de sus temas salseros. Admirador de Rubén Blades y Héctor Lavoe (a quien personificó en el polémico film El Cantante), Anthony tiene un lúcido entendimiento de la dinámica afrocaribeña y es por consiguiente un auténtico sonero. "Nadie Como Ella" es uno de sus temas más fieles a las raíces de la salsa.
12/ Prefiero Ser Rumbero - Puerto Rican All Stars & Víctor Manuelle – Ralph Mercado Martinez RMM-81667
El salsero más importante del nuevo milenio, Víctor Manuelle supo aprender tanto de la salsa dura como de la salsa romántica y combinó ambas para su beneficio artístico y comercial. Un eximio conocedor de la salsa que comenzó su carrera como cantante de la prestigiosa orquesta La Puertorriqueña, Manuelle invitó a Eddie Palmieri a grabar con él y trató arduamente de mantener un swing duro en su música. A la vez, coqueteó conscientemente con el pop como una forma de atraer a las nuevas generaciones de latinos hacia esta música que él tanto amó desde sus comienzos. Este lacerante tema, grabado con el excelente combo Puerto Rican All Stars, expone a Manuelle en su mejor momento.
13/ A La Hora Que Me Llamen Voy - José Alberto “El Canario” – Ralph Mercado Martinez RMM-83008
Nacido en la República Dominicana, José Alberto “El Canario” ganó su fama como vocalista de la Típica 73. Sus potentes cualidades vocales garantizan la sensación de autenticidad que define a su carrera solista – comenzando durante la era romántica. La extensa discografía del Canario no defrauda jamás, y sus conciertos son un ejemplo de impecabilidad. Editado en 1995, "A La Hora Que Me Llamen" es uno de sus éxitos más atractivos.
14/ Aquí El Que Baila Gana - Fania All Stars – Fania 1997 F-711
El último trabajo de estudio de la Fania All Stars fue un malogrado intento de capitalizar la popularidad de la salsa cubana - también llamada timba - durante la década del '90. Obsesionado con el sonido funky del excelente grupo cubano Los Van Van, el empresario Jerry Masucci convenció a un dubitativo Johnny Pacheco para que fuera director musical de un disco de canciones del grupo cubano. Pese a contar con estrellas del calibre de Celia Cruz, Adalberto Santiago y Larry Harlow, los resultados fueron desparejos y de algún modo, confusos. No obstante, hay unos cuantos puntos disfrutables, como los soneos de Andy Montañez y los breves acompañamientos de Papo Lucca en el piano.
15/ Por Mujeres Como Tú - Tito Rojas – Musical Productions MP-56250
Cariñosamente conocido como El Gallo, el cantante boricua Tito Rojas comenzó su carrera actuando con Borincuba de Justo Betancourt, y con el exitoso grupo Puerto Rican Power. Se lanzó como solista en 1990 y rápidamente se convirtió en una institución de la salsa gracias a su cuidadoso repertorio y las distintivas cualidades de su voz. Observen cómo esta melodía comienza con el vaivén romántico típico de la ranchera mexicana, sólo para ganar velocidad y llevarnos de regreso al reconfortante swing de la salsa tradicional.
El mundo de la música afrocaribeña es un tapiz exhuberante de matices, colores y texturas. Aunque usted no lo crea, esta compilación representa solamente un fragmento de los tesoros disponibles en el género. Descubrir joyas tropicales del pasado, el presente y el futuro es uno de los grandes placeres de la vida. Esperamos que disfrute del viaje.
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