La carrera del compositor y cantante Efraín ‘Mon’ Rivera fue revitalizada en 1975 con el lanzamiento del disco Se Chavó El Vecindario que grabó con Willie Colón.
Problemas personales, entre ellos su adicción a las sustancias controladas, lo habían ausentado de los estudios de grabación y de las tarimas populares, pero mencionar en aquellos días el nombre de Mon Rivera era aludir a uno de los intérpretes más visionarios e ingeniosos de la música afroantillana.
Y así lo había demostrado casi quince años antes con la producción del acetato “Que Gente Averiguá”, realizada entre 1961 y 1962 –según los créditos del elepé original- para el sello Alegre de Al Santiago.
Mon, cuya trayectoria despegó a mediados de la década del 50 en su Mayagüez natal con el Dúo Huasteco y después en Nueva York con las orquestas de Moncho Leña y Joe Cotto, fue el pionero de la ‘trombanga’ o conjunto de trombones. No fue La Perfecta de Eddie Palmieri, ya que en sus inicios ésta combinó los trombones y las trompetas.
La trombanga de Mon, integrada por trombonistas como Antonio Castro, Joe Orange y Steve Pulliam, motivó a Palmieri a enfocarse en los trombones e inspiró la creación de otras bandas, como la de Willie Colón y la Orquesta Narvaez.
“Que Gente Averiguá”, título que alude a las personas que se entremeten en los asuntos de sus semejantes, es uno de los grandes clásicos de la etapa previa a la salsa. Aunque Mon era un virtuoso de la plena, periódico oral de los barrios populares, en “Que Gente Averiguá” se convierte en el pionero de las fusiones del irresistible ritmo autóctono de la Isla del Encanto con otros géneros como la pachanga, el guaguancó, el mambo y el merengue.
En esta grabación se puede apreciar el talento de Mon en la interpretación del güiro; su facilidad para el ‘trabalenguas’ (frases entonadas con rapidez, humor y rima) y sobre todo sus conceptos musicales para los trombones, en descargas o moñas y en mambos en contrapuntos o a dos melodías. Su aportación al mambo jazz también es evidente en “Lluvia Con Nieve”.
Mon Rivera también aportó a la narrativa salsera al recrear las historias de la urbanidad. Por ejemplo, en “Monina” le canta al tipo que, sin dinero, ordena unos tragos en una cantina y termina limpiando los vasos, y en “En Casa De Pepe” presenta la crónica de los tipos que, sin ser invitados, irrumpen en una fiesta a pretender a las hijas del anfitrión, provocando una trifulca.
El humor negro y el doble sentido, tan en boga durante la década del 60, es otro género que Mon manejó con sapiencia, como se aprecia en “La Cuca”, el relato de la nena de Ramonita que fue a la bodega de Machuca a comprar una cuca (una galleta dulce) y regresó llorando a su casa porque una ganga de ‘teenagers’ o adolescentes ‘la cuca me la comieron’, en una alusión implícita a una violación.
En una entrevista para el libro Cada Cabeza es un Mundo: Relatos e Historias de Héctor Lavoe, Willie Colón nos dijo que descubrió a Mon gracias a su interpretación de Dolores, La Pachanguera con Joe Cotto.
Willie forjó su estilo con la influencia de la ‘trombanga’ de Mon y en 1975, cuando se consolidaba como el productor mejor cotizado de la salsa, le reciprocó su admiración y respeto con la producción Se Chavó El Vecindario. El álbum fue un suceso, tanto así que posteriormente propició la reedición de “Que Gente Averiguá” con una carátula diferente y. el nuevo título Mon Y Sus Trombones.
Sudamérica, el Caribe y las comunidades hispanas de Estados Unidos se rindieron a sus pies, pero Efraín Mon Rivera no pudo con tanto trabajo y en marzo de 1978 falleció en Manhattan de un ataque cardiaco. Ese año, como un tributo póstumo, Vaya Records lanzó el álbum Forever, el que consistió de varios estrenos y de temas inéditos de la sesión Se Chavó El Vecindario.
Para obtener más información acerca de este artista visite la pagina de Wikipedia haciendo clic
aquí .
LESS >