
Lo último en la avenida era Ismael Rivera al frente de la orquesta del timbalero Kako, con Patato en las congas. Estos gigantes se unieron en una mezcla afro-caribeña de ritmos cubanos y puertorriqueños indicativos del creciente movimiento de la salsa en esos tiempos.
“Maelo” (como se le conocía) ya disfrutaba de algún éxito en su carrera basada en Nueva York. Había pasado por un despertar espiritual en Panamá, donde se “bautizó” en el río durante la procesión anual del Cristo Negro de Portobelo. Había trabajado junto a su amigo y colega Tito Puente en “De Colores” y “Controversia”, mientras organizaba y dirigía su propia orquesta, Los Cachimbos.
En esta grabación, Maelo se une a Francisco Ángel Bastar, mejor conocido como “Kako,” quien no sólo tenía una orquesta con un sonido sólido, sino también colaboraba con Al Santiago y los Alegre All-Stars. Los arreglos son obra de Javier Vázquez (quien luego se convirtió en el director musical de Los Cachimbos) y Francisco Cabrera. Cinco éxitos surgieron de esta grabación: “Mi Negrita Me Espera,” “La Cumbita,” “Moti-Agua,” “Lo Último en la Avenida,” y “El Cumbanchero.”
Esta última interpretación del número escrito por el compositor internacional boricua Rafael Hernández, se convierte en plataforma para la virtuosidad vocal de Maelo. Jubiloso y rítmico, emitiendo sílabas y palabras con la velocidad de una ametralladora, el cantante audazmente se hace alarde 'A mí me llaman El Sonero Mayor porque vacilo con la clave y tengo sabor.' La voz de Maelo entra y sale de la clave, inspira el tremendo solo de Kako y hasta reta las habilidades de Patato. Un gran arreglo, una gran orquesta y una de las vocalizaciones más espectaculares de Maelo. No nos debe sorprender que el cubano Benny Moré haya comentado casualmente que el joven Maelo, mientras en gira con Cortijo en 1957 acompañando a “El Bárbaro del Ritmo” en Puerto Rico, cantaba con la gracia de un “sonero mayor.”
Sin embargo, no fue hasta 1968 que Maelo comenzó a usar este apodo de “ sonero mayor.” El mismo promotor que llevó a Benny a Puerto Rico ahora manejaba un salón de baile en el Bronx a donde Maelo iría a cantar. Para promover el espectáculo, el astuto promotor recordó las palabras de Benny y le dio a Maelo el título de “El Sonero Mayor.”
“Mi Negrita Me Espera,” de Carlos Suárez, abre esta producción con un son montuno en el que Maelo le canta a su madre, quien se preocupaba desde que éste comenzó a presentarse en clubes nocturnos.
En “Lo Último En La Avenida,” de Francisco Cabrera, Maelo populariza algunos de los dichos callejeros del momento. Otro buen bailable. La sabiduría de Maelo en escoger las frases que surgían de las esquinas olvidadas conmovió a los latinos, en particular a los que vivían en Nueva York marginados e invisibles para el radar de la cultura dominante. Su música estaba hecha, como él solía decir, “por el libro.”
Una típica rumba cubana, cantada al estilo de la anterior “Controversia,” coloca a Maelo directamente en medio de la rumba con “Cantar Maravilloso,” permitiéndole la singular oportunidad de mostrarse tan adepto para los toques cubanos como lo era para los ritmos boricuas.
“Truquito” y “Cumbita” sonean fuertes, propulsando a los bailadores a recrear los crescendos excitantes que se escuchan aquí. La maquinaria de percusión es turbo y el sonido es “diesel.”
“Moti-Agua” nos lleva de regreso a África en este número escrito por Carlos “Patato” Valdés y Eugenio Arango. En “Entierro a la Moda” Maelo describe su funeral, nombrando a todos los artistas que lo irán a celebrar. Les advierte con cautela que si la música que tocan lo pone a gozar, puede ser que se levante y comience a bailar. Algo que casi sucede en su funeral unos dieciseis años más tarde.
Ambos “Siete Pies Bajo la Tierra” y “Lleva y Trae” obligan a los bailadores a mover los pies, a la vez que destacan la virtuosidad de la orquesta.
En general, una producción “caliente” de uno de los grandes maestros, que demuestra porque las próximas generaciones de artistas, como Héctor LaVoe, Rubén Blades, Gilberto Santa Rosa y muchos más, siempre han buscado en Maelo estilo e inspiración.
Créditos:
Producción - Miguel Estivell
Arreglos – Javier Vázquez y Francisco Cabrera
Notas Discograficas Originales– Miguel Estivell
Diseño da Caratula Original – Ely Besabel
Escrito por Aurora Flores
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