En este álbum del 1968 Tito Puente se proclama “The King” (El Rey) de la música latina, y a la vez hace una importantísima aportación a la era del boogaloo. El boogaloo fue un género de música latina que nació en la Ciudad de Nueva York durante los últimos años de la década de los 60. Era una fusión de ritmos afro-cubanos, con soul, R & B, y rock, basada en los lazos musicales y la interacción que existía entre los afro-americanos y los latinos en Nueva York. En la historia de la música latina, el boogaloo fue un paso esencial en la transición de la era del mambo a la explosión de la salsa en los 1970’s. ...MÁS >

En este álbum del 1968 Tito Puente se proclama “The King” (El Rey) de la música latina, y a la vez hace una importantísima aportación a la era del boogaloo. El boogaloo fue un género de música latina que nació en la Ciudad de Nueva York durante los últimos años de la década de los 60. Era una fusión de ritmos afro-cubanos, con soul, R & B, y rock, basada en los lazos musicales y la interacción que existía entre los afro-americanos y los latinos en Nueva York. En la historia de la música latina, el boogaloo fue un paso esencial en la transición de la era del mambo a la explosión de la salsa en los 1970’s. Bobby Sanabria, quién recientemente fue ingresado al Salón de la Fama del Bronx, recuerda: En esos momentos, Tito era un artista en transición. El Palladium había cerrado dos años antes (1966) y ese público que solía abarrotar el salón le abría paso a una nueva generación de bailadores y oyentes, representados por sus hijos e hijas (como yo) que habían crecido con doo-wop, rock & roll, y la invasión de los Beatles- pero también con la música afro-cubana que escuchaban sus padres. Por eso el desarrollo de lo que se llegó a conocer como boogaloo latino, no fue gran sorpresa, y Tito intentaba mantenerse a la par con esta nueva moda.
La mayoría de los interpretes y creadores del boogaloo eran jóvenes. Algunos de los veteranos, como Puente, directores de orquestas ya establecidas, inicialmente resistieron el cambio, pero finalmente grabaron discos que se convirtieron en clásicos del género. Sanabria explica la actitud de Tito: Tito (al igual que Machito) no tenía pelos en la lengua en cuanto a su disgusto con el boogaloo. Obviamente no era tan sofisticada como la música que él dominaba. De la misma manera en que los músicos de jazz tenían sus reservas en cuanto al rock & roll, así también los viejos líderes de orquestas, como Tito, se sentían en cuanto al boogaloo. Pero Tito no era un bobo. Este álbum es prueba de que podía bregar con los estilos populares del momento, y la vez mantener su integridad musical.
Hay varios aspectos de “The King” que lo hacen sobresalir entre las otras grabaciones de la era del boogaloo. El más obvio es la instrumentación y el tamaño de la orquesta. La mayoría de los conjuntos de boogaloo eran bastante pequeños, comparados con las grandes orquestas de la era del mambo, y muchas de las orquestas de boogaloo se basaban en los trombones, siguiendo la línea que había establecido Palmieri. Afortunadamente, Puente nunca abandonó su preferencia por las grandes orquestas. Con cuatro saxofones, cuatro trompetas, y una sección rítmica completa, Puente descarga un sonido de orquesta de verdad, que le brindó a las partes de funk más fuerza y una autenticidad a las partes latinas. Santos Colón y Rudy Calzado eran dos tremendos cantantes que habían cantado para Puente en discos anteriores.
En “The King”, las canciones “TP Treat”, “Pata Pata”, “TP’s Shing-A-Ling” y “Shing A Tin-Tin” son definitivamente boogaloo. Las líricas en inglés de estas canciones son estrictamente para fiestar y algunas frases como “Shing-A-Ling” pegaron porque su sonido imitaba los ritmos de la música. “Pata Pata” es la famosa canción de Miriam Makeba, originalmente grabada en Sur Africa en 1956 antes de convertirse en un éxito en Estados Unidos en 1967, y uno de los mayores ejemplares del boogaloo. “Pata Pata” significa toca, toca y se trata simplemente de bailar, cantar y pasarla bien. El tema sencillo de “Pata Pata,” y el hecho de que era una canción africana con un ritmo pegajoso, la hacían el vehículo perfecto para el funk latino. “Fue Amor” es una composición de Bobby Marín, un reconocido doo wopper latino de la época. Las demás canciones en este álbum, especialmente “Erasmo El Loco” y “Ta Contento El Pueblo” son más cercanas a lo puramente afro-cubano. “Safari” es una pista instrumental que suena a mambo psicodélico. Aunque el afán popular por el boogaloo no duró tanto tiempo, es la base en la que se remontan todos los intentos contemporáneos de unir la música latina con el soul. “The King” de Tito Puente es un álbum importante… no, un clásico de esta fusión musical!
Créditos:
Pete Fanelli - Saxofón Alto
Stanley Bronstein - Saxofón Alto
Dick Meza - Saxofón Tenor
Mario Rivera - Saxofón Barítono
Víctor Paz - Trompeta
Pedro “Puchi” Boulong - Trompeta y Trompeta Baja
Jimmy Frisaura - Trompeta y Trompeta Baja
Andy “Gump” Senatore - Trompeta y Trompeta Baja
Gilbert López - Piano
Bobby Rodríguez - Bajo
Ángel Allende - Conga
Jimmy Centeno - Bongó y Campana
Tito Puente - Timbales y Percusión
Cantantes - Santos Colón, Rudy Calzado y Andy "Gump" Senatore
Coros - Willie Torres, Rudy Calzado, Jimmy Sabater, Santos Colón, Tito Puente,
La Lupe, Bobby Marin, Margie Puente, Willie Garcia
Productor - Pancho Cristal
Ingeniero - Fred Weinberg
Arreglos - Tito Puente, excepto en Safari ("Whatchamacallit") Nick Jiménez
Escrito por Gregory Pappas
LESS >