Escuchar quince de los más grandes éxitos de Larry Harlow es como poner un poco de queso crema en un sandwich cubano - suficiente como para sentir su presencia, pero incapaz de saciar el apetito. Durante los vertiginosos días de los '60 y '70, cuando Harlow cruzó culturas y se zambulló en la música latina, estos temas sacudieron las pistas de baile, se escucharon en las esquinas y sonaron a todo volúmen en las fiestas callejeras, ventanas y automóviles. ...MÁS >

Escuchar quince de los más grandes éxitos de Larry Harlow es como poner un poco de queso crema en un sandwich cubano - suficiente como para sentir su presencia, pero incapaz de saciar el apetito. Durante los vertiginosos días de los '60 y '70, cuando Harlow cruzó culturas y se zambulló en la música latina, estos temas sacudieron las pistas de baile, se escucharon en las esquinas y sonaron a todo volúmen en las fiestas callejeras, ventanas y automóviles. Una oportunidad para que se lucieran sus cantantes, arreglistas y compositores, temas como "La Cartera", "El Jardinero del Amor", "Abran Paso", "Señor Sereno", "Tumba y Bongó", "Arsenio" y "Venceré" continúan apareciendo en compilaciones y son requeridos por los fanáticos ahora que los cantantes que los hicieron famosos continúan con sus carreras solistas.
Larry Harlow personifica la diversidad de Nueva York como un bagel tostado junto a una taza de café con leche. Arriesgado y extremo, estirando los límites y quebrando las barreras de resistencia a los extraños, Larry Harlow no sólo sobrevivió una industria marginada como lo es la música latina, sino que marcó terreno al innovar sin comprometer la calidad de sus creaciones. Esta compilación enfatiza su seriedad para conducir una orquesta bien ensayada que está siempre afinada y armonizada, generando clásicos que no han perdido nada de su frescura. Larry Harlow, “El Judío Maravilloso”, ha demostrado su versatilidad, profundidad y alcance como artista, director de orquesta, productor, visionario y activista.
El segundo artista que firmó con la incipiente disquera Fania Records después de su co-fundador, Johnny Pacheco, Larry Harlow se convirtió en uno de los primeros productores de la compañía, generando unos 270 discos - tanto propios como de otros artistas.
Como productor, Harlow es responsable de clásicos como Tiene Pimienta de la Sonora Ponceña a principios de los '70, o Brujería de un joven Mark Dimond, con un igualmente tierno Angel Canales como cantante. Más tarde, organizó una campaña para que la Academia de las Artes y Ciencias de la Grabación instituyera un premio Grammy para la música latina. También fue productor asociado de Our Latin Thing y Salsa, dos películas en las que apareció como intérprete. Como director musical y productor de la Fania All Stars, su ropa y excentricidades arriba de los escenarios hicieron leyenda.
Como músico y director de orquesta, Harlow formó una banda con raíces firmes en las estructuras afrocubanas y caribeñas, mientras marcaba el futuro al innovar y experimentar con instrumentos electrónicos y sonido cuadrafónico.
Estas innovaciones lo llevaron a dirigir la primera ópera de salsa, Hommy, presentada en el Carnegie Hall, en colaboración con el cantautor Genaro “Heny” Alvarez - además de permitir que Celia Cruz se diera a conocer a un público más joven y urbano en su papel de Gracia Divina. Esta fue la producción que presentó a Junior González como Hommy al público de Nueva York. La voz rústica de Heny Alvarez aparece aquí en "Mantecadito", tema que compuso junto a Larry. A esta grabación le siguió La Raza Latina, A Salsa Suite, un disco nominado al Grammy que contó con la presencia de un joven Rubén Blades.
Larry estaba tan enamorado de la cultura afrocubana, que se convirtió en un iniciado (iyawo) de la religión africana conocida como regla de ochá o santería. Un día, mientras compartíamos un café, recordó cómo su madre judía observó que se parecía al señor de los helados Mr. Softee, cuando lo vio vestido enteramente de blanco.
Y cuando la Fania Records mostró reticencia en pagarle sus regalías, tuvo la temeridad de entablar un juicio y anunciarlo a la prensa. Atrevido, descarado y totalmente extravagante, Larry Harlow poseía una creatividad que no podía ser ignorada o excluida.
Nacido bajo el nombre de Lawrence Ira Kahn el 20 de marzo de 1939, el joven multi-instrumentalista viajaba desde Brooklyn a Harlem todos los días. Su padre, Nathan “Buddy” Harlowe (nombre artístico) era un conocido bajista y director de orquesta en el famoso club nocturno Latin Quarter. Larry y su hermano Andy crecieron inmersos en el mundo de la música. Larry empezó a tomar clases de piano a los cinco, y después tocó el órgano, oboe, corno inglés, flauta y bajo, mientras estudiaba armonía y composición. Pero la más grande tentación musical para este joven artista salía de las calles de Harlem.
En 1955, Larry encontró el puente que lo condujo a la clave. Al tomar clases en el Music & Art High School de Harlem, recibió entrenamiento clásico y aprendió a leer música. Pero Larry quería tocar jazz, además de la música que escuchaba en la calle. Consiguió trabajo como pianista en una flamante banda de salsa, pero cuando llegaron al puente de un tema, la sección del mambo que requiere una improvisación en el solo de piano, no sabía qué hacer. Compró grabaciones de grandes pianistas como Noro Morales, Joe Loco y José Curbelo y empezó a copiar sus solos y tratar de sobrellevar el puente de la canción. Estaba fingiendo, sin saber lo que hacía... hasta que, ese mismo año, viajó a Cuba para la navidad. Se enamoró de la música de Arsenio Rodríguez y formó sus primeras bandas basándose en las antiguas orquestas habaneras.
Al regresar a Nueva York, Harlow empezó a ir al Palladium todos los miércoles. Tocando son montunos y ritmos de charanga, Harlow le rendiría tributo a Noro Morales con el lanzamiento de Rumbambola, con la participación del "Albino Divino", el fallecido vocalista Néstor Sánchez. Un arreglo de Marty Sheller, "Con la Mayor Elegancia" presenta a Sánchez llamándose a sí mismo el campeón de los soneros, y ofreciendo una verdadera lección de canto. Al agregarle el sabor picante de la banda de Larry, surge un clásico de la "salsa dura", llenando de swing tanto a la pista de baile como la tarima.
Proveniente de su último disco para la Fania Records, "Yo Soy Latino" incluye el virtuosismo de la voz de Néstor Sánchez, un sabroso solo de bongó de Nicky Marrero y el bajo rebosante de funk de Sal Cuevas agregándole un toque moderno a esta guajira.
Cuando Arsenio murió en 1970, Larry Harlow produjo un importante disco de homenaje en honor al afrocubano que tanto lo había influenciado. Larry toca el clavinet y canta coros en esta grabación que contiene tres éxitos: “Arsenio”, “Tumba y Bongó” y el tema de siete minutos “No Me Llores”. Harlow sonríe al revelar que este último era el favorito de los DJ, porque les daba suficiente tiempo para ir al baño.
Con El Judío Maravilloso, Larry adoptó el apodo que lo asemejaba con el "cieguito maravilloso" de Arsenio, demostrando su unión espiritual con el músico ciego, y corroborando la presencia de Harlow como un nombre de peso en la escena salsosa.
Con el tema que le daba su nombre al disco Abran Paso, el cantante Ismael Miranda y Larry Harlow reventaron las pistas de baile. Una declaración definitiva de independencia cultural, “Abran Paso” es atrevido y arrogante por fuera, pero espiritual y humilde por dentro. El arreglo de Javier Vásquez se suma a la audacia de las letras, armonizando la sección de vientos y abriendo espacio para los recios soneos de Ismael.
“Señor Sereno" es otro punto alto en la carrera de Harlow y Miranda. El piano de Larry en la sección del mambo es urbano, jazzero y áspero. Los trombones y trompetas crean un contrapunto con moñas improvisadas, creando un crescendo al que le siguen versos líricos de las trompetas, compitiendo por el protagonismo.
“El Negrito Ñéngere” del disco El Judío Maravilloso cuenta con la voz de Junior González. El sonido de Harlow ha madurado, y la música cambia de la rebeldía contemporánea a los modelos afrocubanos tradicionales. Larry juega con los sonidos, sampleando un sintetizador moog y una celesta en este paisaje sonoro electrónico.
Proveniente del disco Con Mi Viejo Amigo, "Venceré" es otra composición de Miranda, orquestada con imaginación por Jorge Millet. Un tema lleno de swing, con crescendos y metales apabullantes. Harlow nunca falla en su cometido de darle a los bailarines lo que éstos desean.
Cuando Harlow lanzó “La Cartera” como parte del disco Salsa, todos sabían que podían contar con él si buscaban una banda bien aceitada, un sentido del swing preciso, y cantantes potentes. “La Cartera” marcó los años '70 con sus cualidades comerciales y la austeridad de su portada.
Pese a que esta compilación ilustra las combinaciones ganadoras, las innovaciones y los éxitos comerciales de Harlow, es recomendable visitar los discos originales y sentir el impacto total del virtuosismo del hombre justamente conocido como "El Judío Maravilloso".
Escrito por Aurora Flores
Directora del grupo Zon del Barrio
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