No hay nada casual o azaroso en el título de "grandes éxitos" de este disco. Los 15 temas que aparecen en esta compilación fueron ovacionados por el público cuando salieron al mercado originalmente, durante la década del '70. Algunos, como "Cui Cui", "El Que Se Fué" y "Mi Desengaño", continúan apareciendo hasta el día de hoy en compilaciones definitivas de la salsa. Parte de la razón por la que el Apollo Sound de Roena se convirtió en una leyenda tropical fue su habilidad para generar éxitos en la pista de baile.
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No hay nada casual o azaroso en el título de "grandes éxitos" de este disco. Los 15 temas que aparecen en esta compilación fueron ovacionados por el público cuando salieron al mercado originalmente, durante la década del '70. Algunos, como "Cui Cui", "El Que Se Fué" y "Mi Desengaño", continúan apareciendo hasta el día de hoy en compilaciones definitivas de la salsa. Parte de la razón por la que el Apollo Sound de Roena se convirtió en una leyenda tropical fue su habilidad para generar éxitos en la pista de baile.
Afortunadamente, Roena nunca sacrificó la calidad mientras transitaba por el sendero de la aceptación popular. Durante su zenit comercial y artístico hace unos 30 años, el Apollo Sound perfeccionó una combinación letal de seducción pueblerina y tendencias vanguardistas. Un melómano de gustos eclécticos, Roena quería que su orquesta trascendiera sus orígenes puertorriqueños para convertirse en una fuerza global. Pese a no contar con una educación musical académica, el bongosero poseía un gusto exquisito cuando se trataba de experimentar con influencias que eran exóticas para los parámetros de la música afrocaribeña: samba y bossa nova, funk estadounidense y una pizca de rock'n'roll.
Junto a la Sonora Ponceña de Papo Lucca, Roena creó una corriente de salsa progresiva que representa la cima artística del género afrocaribeño. Aún en el nuevo milenio, las canciones de este disco suenan frescas y atrevidas.
Nacido en 1940, Roena comenzó su carrera como bailarín, antes de que Rafael Cortijo lo contratara como percusionista y supervisara su entrenamiento musical. Uno de los temas incluidos aquí, "Viva Cortijo", es un alegre tributo al maestro, con extractos de sus más grandes éxitos.
Después de que Cortijo se mudara a Nueva York, Roena se unió al Gran Combo de Raphael Ithier, quedándose con el grupo durante varios años. En 1969, decidió formar su propia orquesta. El disco debut del Apollo Sound incluía el famoso "Tú Loco Loco Y Yo Tranquilo". Pero los éxitos en masa llegarían recién en 1973 con Roberto Roena y su Apollo Sound 5, que comienza con el pegajoso "Cui Cui" e incursiona en territorio de James Brown con el funk de "Que Se Sepa". Ambos temas aparecen aquí.
Lanzado en 1974, el sexto disco de la Apollo es considerado por muchos como la obra maestra de Roena. El tema de apertura, una fogosa versión de la canción de Tito Rodríguez "El Que Se Fue", ejemplifica el lado más orgiástico de la salsa, con un chisporroteante arreglo de metales que se queda grabado en la mente del escucha para siempre. Es interesante notar que tanto "El Que Se Fue" como "Cucarachita Cucarachón"-- también proveniente del mismo disco-- son mensajes agresivos dirigidos a los detractores de Roena en ese momento.
Una de las características que define al genio idiosincrático del bongosero fue su habilidad para alternar entre sonidos de un swing virulento con momentos de una elegancia casi pastoral. A medida que Roena se convirtió en un elemento indispensable de la salsa boricua, sus discos empezaron a ser menos frenéticos en su intensidad. Es evidente que quería estirar los límites de esta música-- trabajando con climas sutiles y orquestaciones delicadas.
El hermoso "Mi Desengaño", del LP de 1976 Lucky 7, es uno de estos temas, combinando una salsa convencional con el embrujo de un interludio de samba. Desde Tito Puente hasta Charlie Palmieri, muchos artistas tropicales habían agregado auténticas bossa novas a su repertorio. Roena fue un poco más allá, legitimizando una fusión profunda de ritmos brasileños dentro de un marco afrocubano. Sus esfuerzos han sido imitados incesantemente desde entonces.
Siete temas de esta compilación provienen de dos discos: El Progreso de 1978 y Que Suerte He Tenido De Nacer de 1980. En ese momento, el sonido de Roena había crecido en sofisticación. Los ritmos eran cada vez más suaves y aterciopelados. La sección de vientos perfeccionó una combinación de trompetas, flauta y saxo. Algunos de los temas presentan la misma estética que definiría al subgénero de la salsa romántica durante los años '80. Instintivamente, Roena anticipó esta tendencia al abandonar el espíritu feroz de la salsa clásica, favoreciendo un sonido más global.
Los grandes discos que Roena grabó en los '70 eran conceptuales-- es evidente que la secuencia de temas ha sido pensada con mucho cuidado. Por lo tanto, es recomendable que los aficionados serios de la salsa escuchen estos discos en su totalidad. Como aperitivo para conocer por primera vez la magia musical de Roberto Roena, esta antología de éxitos inmortales es el disco ideal.
ERNESTO LECHNER--
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