La capacidad de Roberto Roena para sobreponerse de la salida de sus cantantes estelares fue reconfirmada en 1978 con el lanzamiento de “El Progreso”.
Desde su fundación en 1970 hasta el 1977, por el Apollo Sound desfilaron soneros como Piro Mantilla, Tito Cruz, Sammy González y Papo Sánchez. En el décimo aniversario de su organización y justo en el momento cumbre de su popularidad, el cantante Papo Sánchez, el trombonista Julio Merced y el saxofonista Miguel Rodríguez, entre otros músicos, abandonaron el Apollo para fundar Salsa Fever. ...MÁS >

La capacidad de Roberto Roena para sobreponerse de la salida de sus cantantes estelares fue reconfirmada en 1978 con el lanzamiento de “El Progreso”.
Desde su fundación en 1970 hasta el 1977, por el Apollo Sound desfilaron soneros como Piro Mantilla, Tito Cruz, Sammy González y Papo Sánchez. En el décimo aniversario de su organización y justo en el momento cumbre de su popularidad, el cantante Papo Sánchez, el trombonista Julio Merced y el saxofonista Miguel Rodríguez, entre otros músicos, abandonaron el Apollo para fundar Salsa Fever.
En esos días la rivalidad entre las orquestas, algo que sucedía desde los tiempos del Palladium con Tito Rodríguez y Tito Puente, muchas veces era canalizada en los discos con canciones en la onda de la ‘tiraera’ que hoy distingue un sector del rap y el reggaetón.
Roena, quien en el disco Apollo Sound 9 había reclutado nuevamente a Tito Cruz, sustituyó a Papo Sánchez con el versado sonero Carlos Santos, una voz dulce, melodiosa y acompasada que había descollado con la orquesta de Kako y otras agrupaciones.
“Lo Que Dios Me Dio”, de Chiquitín García, fue una de sus respuestas a la salida de sus compañeros, así como los números “Contigo No Quiero Na” y “Guaguancó Del Adiós” de Tite Curet Alonso, ambas en el contexto y la coyuntura del golpe de estado o la rebelión más fuerte que padeció el Apollo Sound.
Y no me importa que tú me pongas paredes, si esas las derrumbo yo y Pero Dios mío dame paciencia para seguir luchando contra la maldad pregona Tito Cruz en el montuno de “Lo Que Dios Me Dio”.
Sin embargo, el talento, la originalidad, la visión y el olfato comercial de Roberto Roena fueron suficientes para recuperar la primacía en difusión radial y ventas gracias a la extraordinaria acogida internacional de la versión salsera de la famosa composición “El Progreso” de los brasileños Roberto Carlos y Erasmo Carlos, de cuyo repertorio también grabaron, en tiempo de bolero, la balada “Necesito Llamar Su Atención”.
Con su discurso a favor de la conservación del medioambiente, Carlos Santos escaló las listas de popularidad y el Apollo, gracias al arreglo para la sección de cuerdas de la Orquesta Sinfónica que intervino en “El Progreso”, nuevamente se colocó a la vanguardia en su propuesta musical.
El álbum “El Progreso”, contrario a las siguientes entregas del Apollo, como “Que Suerte He Tenido De Nacer”, cerraría el ciclo más productivo y creativo de la carrera de Roberto Roena, la que declinó dramáticamente en la década de los 80 por sus problemas personales y porque sencillamente Jerry Masucci, entonces presidente de Fania, no supo atemperar sus producciones a las exigencias de un mercado que empezaba a ser sacudido por la balada y el pop.
Antes, Roena se rodeó de Patato y sus Rumberos para repicar los tambores batá en su irresistible y comercial “Regaño Al Corazón”: si tú me lo das/por qué me lo quitas. Y en el piano de cinco de los ocho cortes de la secuencia presentó a su amigo y compadre Papo Lucca.
Casi tres décadas después, “El Progreso” sigue siendo un disco obligado por el homenaje que en vida Roena le dedicó a su mentor Rafael Cortijo en “Viva Cortijo”, obra de Bobby Capó que enlaza, en ritmo de guaguancó, bomba y plena, fragmentos de éxitos como El Negro Bembón, Ingratitudes, El Bombón De Elena, Máquino Landera y otras.
Otra particularidad de “El Progreso” es la influencia que recibe de la salsa sociourbana que alcanza su punto culminante en pleno 1978 con el lanzamiento del clásico Siembra de Willie Colón y Rubén Blades. En ese sentido, el “Lamento De Concepción” de don Tite Curet Alonso coloca al Apollo en otro nivel con una letra que aborda la pobreza de los obreros de los grandes centros urbanos, tal y como escuchamos en Pablo Pueblo, Julián Del Valle, Juan Albañil, Adán García y otros personajes de la narrativa salsera.
Créditos
Mario Alvarez – Trompeta
Fernando Marcano – Trompeta
Ramón Morales – Trompeta
Luty Maldonado – Trombón
Coco Andújar – Saxofón Tenor y Flauta
Lenny Prieto – Piano
Efraín Hernández – Bajo
Cuqui Santos – Timbales
Papo Pepín – Congas
Roberto Roena – Bongó
Cantantes - Tito Cruz y Carlos Santos
Coros - Tito Allen, Rafú Warner, Mario Alvarez Cora y Darío Morales
Estrellas Invitadas - Papo Lucca y Patato Valdés
Cuerdas en “El Progreso” y “Necesito Llamar Su Atención”:
Jaime Medina
Carlos Acevedo
Francisco Mould
José Contrazalo
Juan Rodríguez
Carlos Rodríguez
Carlos Rosario
Fermín Segarra
Ito Serrano
Ramoncito
Ingeniero: Steve Bravil
Diseño Original del álbum: Ron Levine
Producido por Roberto Roena
Grabado en Ochoa Recording Studio, P. R.
Escrito por Jaime Torres-Torres
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