La hegemonía de Willie Colón y Héctor Lavoe en el circuito de las bandas juveniles surgidas en Nueva York a mediados de la decada de los 60 se consolidó a fines de 1969 con el lanzamiento del elepé “Cosa Nuestra”.
La foto de la carátula, original de Henri Wolfe, recrea una escena típica de los crímenes de la mafia y del bajo mundo: un asesinato del que no quedarán rastros ni huellas dactilares porque el cuerpo del difunto será depositado en el Río Hudson con una enorme piedra atada a sus pies.
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La hegemonía de Willie Colón y Héctor Lavoe en el circuito de las bandas juveniles surgidas en Nueva York a mediados de la decada de los 60 se consolidó a fines de 1969 con el lanzamiento del elepé “Cosa Nuestra”.
La foto de la carátula, original de Henri Wolfe, recrea una escena típica de los crímenes de la mafia y del bajo mundo: un asesinato del que no quedarán rastros ni huellas dactilares porque el cuerpo del difunto será depositado en el Río Hudson con una enorme piedra atada a sus pies.
Si intimidante resulta la carátula diseñada por Izzy Sanabria, también lo es el arreglo de “Che Che Colé”, tema inspirado en un juego infantil africano que de inmediato capturó la atención del público hispanoparlante por su pegajosa e irresistible fusión de ritmos como la bomba y el oriza con vestigios del 6/8 africano.
“Che Che Colé”, la canción más popular del binomio Colón-Lavoe, les abrió las puertas de Panamá, Francia, Colombia, Venezuela y Perú. La cotización de Willie y Héctor mejoró sustancialmente gracias al éxito de “Che Che Colé” y pronto los encontraríamos disputando el ‘top billing’ en los clubes de Manhattan, el Bronx y Queens con La Perfecta de Eddie Palmieri, Lebrón Brothers, Frankie Dante & La Flamboyán y otras bandas de la época.
Aunque en los créditos del álbum original no se enumeran los nombres de los músicos, según la investigación que hicimos para el libro Cada Cabeza es un Mundo: Relatos e Historias de Héctor Lavoe, a fines de 1969 la banda la integraban Eric Matos (trombón), Little Louie Romero (timbales), Milton Cardona (congas), José Mangual Jr. (bongó y cencerro), Santi González (bajo) y Profesor Joe Torres, quien sustituye a Mark Dimond en el piano.
En “Cosa Nuestra”, la cuarta grabación del binomio tras el lanzamiento, temprano en 1969, de Guisando, la banda de Colón ya establece una sonoridad propia y una tónica muy particular en la narrativa salsera, por su énfasis en las historias de la urbanidad. Su fama a fines de 1969 descansó en una sección de ritmo afincada y educada para las polirritmias; en los trombones revolucionarios, estridentes, esplayados e hirientes de Colón y su compañero Eric Matos; en un repertorio popular y en las vocalizaciones afinadas, sabrosas y sentimentales de Héctor Lavoe, destinado a convertirse pocos años después en El Cantante de los Cantantes.
Concluida la era del boogaloo y el shing-aling, Colón/Lavoe demostraron tener la capacidad de aclimatarse a las exigencias de la salsa que, al margen de la tradición musical cubana, se enriquecía con la bomba y otros ritmos caribeños.
En “No Me Llores Más”, la salsa de Willie y Héctor se hizo eco del sentimiento de la persona que no quiere llanto cuando se muera si en vida no fue honrada y respetada por sus conocidos. En el bolero con montuno “Ausencia” le cantan al dolor del varón que no se resigna a la partida de su amada, cuya traición lo mantiene al borde del desquicio y la locura. En “Te Conozco” se inspiran en el tipo de barrio al que muchos le sacan el cuerpo porque siempre se las ingenia para tumbarle el peso a sus amigos y en “Juana Peña” recrean la desgarradora experiencia de la mujer que, después de traicionar a muchos hombres, se enamora y sufre porque no es correspondida.
La secuencia continúa con “Sonero mayor”, un reconocimiento al arte de la improvisación y del soneo. “Sangrigorda” enlaza imágenes urbanas que, desde el estribillo “Eh, Kiliki/saca el pañuelo/prende el tabaco/mira que voy pal suelo”, sugieren la escena de un despojo santero y la de un arrebato con canabis mientras en “Tú No Puedes Conmigo”, Willie y Héctor retoman el tema de la envidia y la traición de un amigo, tan en boga en el umbral de la salsa y enfocado en temas como Hipocresía y Falsedad, No Hay Amigo, Maldades e Indestructible, entre otros.
Gracias a los éxitos “Che Che Colé”, “Juana Peña”, “Te Conozco” y el bolero “Ausencia”, con “Cosa Nuestra” Willie y Héctor se anotaron el lp más vendido de su entonces incipiente carrera discográfica. El pueblo latino esperaba con avidez el próximo álbum. Y con “La Gran Fuga”, al año siguiente, prosiguieron su rumbo hacia la conquista del universo salsero.
Crédítos:
Eric Matos – Trombón
Little “Louie” Romero – Timbales
Milton Cardona – Congas
José Mangual Jr. – Bongó, Cencerro
Santi González – Bajo
Profesor Joe Torres - Piano
Productor – Jerry Masucci
Director de Grabación – Johnny Pacheco
Ingeniero de Audio– Irv Greenbaum
Diseño del Álbum Original – Izzy Sanabria
Fotografía del Álbum Original – Henri Wolfe
Escrito por Jaime Torres Torres
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