Los fines de los sesenta fue una época de grandes cambios. Ismael Rivera, o Maelo como era conocido por sus amigos, se estaba recién aclimatando a la Ciudad, habiéndose resignado a vivir en la metrópolis después del rechazo sufrido en Puerto Rico. Junto con su “compañera de tanto tiempo, Gladys Serrano, Maelo se estableció en el Upper West Side de Manhattan, apareciéndose periódicamente en las “rumbas” de Central Park, mientras se mezclaba con todo tipo de gente, desde los hippies amantes de la paz hasta los manifestantes radicales, Maelo podía codearse con lo mejor de ellos.
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Los fines de los sesenta fue una época de grandes cambios. Ismael Rivera, o Maelo como era conocido por sus amigos, se estaba recién aclimatando a la Ciudad, habiéndose resignado a vivir en la metrópolis después del rechazo sufrido en Puerto Rico. Junto con su “compañera de tanto tiempo, Gladys Serrano, Maelo se estableció en el Upper West Side de Manhattan, apareciéndose periódicamente en las “rumbas” de Central Park, mientras se mezclaba con todo tipo de gente, desde los hippies amantes de la paz hasta los manifestantes radicales, Maelo podía codearse con lo mejor de ellos.
Controversia refleja estos tiempos de cambios. Habiendo pasado tiempo en la penitenciaría en Kentucky, Maelo sintió de primera mano el racismo que penetraba el sur. Un afro-puertorriqueño, dejo que su propio afro surgiera natural, uso jeans, escribió muchas canciones e incluso organizó unas pocas orquestas, mientras estuvo en el antro. Después de su salida de prisión, intentó una reunión con su “compadre” Rafael Cortijo, pero no resultó. Regresó a Nueva York, formó su propio grupo, al que llamó, después de pensarlo, Los Cahimbos y comenzó a llenar de humo los clubes una vez más, esta vez usando el apodó que casualmente le colocara el cubano Benny Moré, “el cantante maestro.”
Controversia es una gran grabación de "El Sonero Mayor.” Producido por el rey de la música latina, Tito Puente, Controversia nos trae una mezcla de África, que pasa por el folclor boricua y cubano, mezclado con la salsa al estilo de Nueva York y boogaloo inyectado de r&b con “jala jala”. El tema que da nombre al disco abre con una rumba tradicional, popular en el Central Park de Nueva York durante esta época. Es un llamado de poder, poder musical que irrumpe en una guaracha bailable que no toma prisioneros en la pista de baile.
"La Arañita," bomba de Doña Margot, sigue con una encantadora marca y un coro pegajosos. La madre de Maelo era bien conocida por su forma infecciosa de escribir canciones, que adornaron varias grabaciones de Cortijo.
“Lo que Dijo la Gitana” de Víctor Mercado presenta algo del maravilloso trabajo e teclado de Javier Vásquez, que colorea la voz de Maelo. Aquí, el coro elogia la belleza y bondad de las mujeres en un formato estilo danza animado, que es una inspiración del alma para cantar, lo mismo que para bailar.
El bolero “Ama” de Rudy Calzado, nuevamente, destaca los acordes y colores tintineantes del piano de Vásquez detrás del fraseo suave y sensual de Maelo.
“Jala Jala” atocha la pista de baile. Un primo del popular boogaloo de esa época, Maelo también escribió este pisa pies.
“Tambores Africanos” es un canto salsa a los “orishas” africanos, donde Maelo canta en algunos de los dialectos africanos, dejado a nosotros a través de la Diáspora Africana. Trayendo a Changó, Yemaya y Obatalá, Maelo nos lleva a las raíces de la música que viajó al Caribe, sólo para encontrar su centro en Nueva York.
“Compay Guito,” escrito por José Dávila López cuenta la historia de un personaje colorido, el compay Guito, que bebe, miente y se envuelve en riñas en la vecindad. Este tema, prácticamente, hace una suave transición hacia la siguiente descarga uptempo que suena, “Gulliver.” Un fumador en la pista de baile y un desafiante trabalenguas para el coro, Gulliver se mueve como ningún otro tema en esta grabación. Un sabor de carnaval, un sentimiento de alegría y un desafío para cualquier cantante, Maelo prueba su propia entereza en este número provocativo. Presentando una improvisación enérgica al piano de Javier Vásquez y un solo ascendente de trompeta, Gulliver es un tema estimulante.
Cordero y Belmonte de Maelo se centra en dos jinetes puertorriqueños de color que se convirtieron en el orgullo de la comunidad. El coro lo dice todo cuando suena “son los campeones, acá por el norte.” Los campeones del norte y, probablemente, una referencia a todas las carreras de caballos a las que Maelo acompañó a su amigo Cortijo.
“Increíble” un número de Raúl Marrero se centra en la envidia y celos fundamentales de la humanidad. En un estilo de arreglo, típico de Javier Vásquez, el número está hecho a la medida de Maelo, y donde el advierte que la muerte no salva a ningún hombre de su castigo. Aquí, Maelo usa su voz como instrumento, arrastrando melódicamente los ritmos hechos con la boca sobre la percusión, entonando escalas, mientras canta rítmicamente un final que viene demasiado pronto para mi gusto.
Album Credits:
Productor - Tito Puente
A & R – Charlie Palmieri
Ingeniero – Pat Jacques
Grabacion – Broaway Recording Studios
Diseno Album Original – Izzy Sanabria
Foto Album Original – Bradley Olman
Escrito por Aurora Flores
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