
Fogosos mambos. Hipnóticas descargas de tambores. Aterciopeladas sesiones de jazz y tórridos boleros. Tito Puente incursionó en todos los estilos musicales habidos y por haber del género afrocaribeño. Si de experimentar se trataba, el percusionista nacido en Nueva York de origen puertorriqueño era incansable. Y pese a que dejó un legado de más de cien grabaciones, Puente nunca grabó un disco malo.
El compacto que usted tiene en sus manos no es tan conocido como otros títulos en la discografía de Puente-- Dancemania o Tambó, por ejemplo. Sin embargo, es un delicioso ejemplo de fiebre tropical, testamento de la habilidad que tenía el Rey de los Timbales para adaptar su estilo al fraseo de un vocalista en particular.
A Puente le encantaba hacer alarde de sus habilidades técnicas como timbalero. Pero también poseía la sabiduria necesaria como para hacerse a un lado y dejar que brillaran los cantantes. Desde Celia Cruz y La Lupe hasta Tony Vega y Santitos Colón, un sinnúmero de intérpetes se beneficiaron de la sapiencia musical del Rey.
El sonero panameño Camilo Azuquita Argumedez no fue, como era de esperar, una excepción.
La historia detrás de este disco es tan fascinante como los ocho temas que lo adornan.
Yo estaba viviendo en París cuando en 1980 me llamó un contable de la compañía Tico para decirme que les debía un disco, recuerda Azuquita. Es tarde durante una noche de verano en 2006, y el sonero acaba de regresar a Panamá de una gira en el extranjero. Varios intentos previos de comunicarse con él por teléfono habían fracasado: de acuerdo a su hermana, Azuquita había llegado del aeropuerto y había vuelto a salir en búsqueda de un platillo de pescado para cenar. Habiendo disfrutado de una opípara comida, Azuquita se sienta a hablar por teléfono y recordar el pasado.
Le expliqué al contable que mi contrato con Tico había caducado, dado que duró desde 1974 a 1979, continúa. Pero también le dije que la única manera de que grabaría otro disco con ellos, era si Tito Puente estaba involucrado.
El contable rechazó la idea. Puente era un hombre ocupado, lleno de proyectos. Llámelo, insistió Azuquita. Si hicieron el esfuerzo de llamarme a mí a París, bien pueden llamarlo a él que está en Nueva York.
15 minutos más tarde, volvió a sonar el teléfono. A Puente le había encantado la idea y quería trabajar con Azuquita.
Lo que la gente de Tico no sabía era que Puente me había visitado en Francia anteriormente y estaba al tanto de mi popularidad por esos lares, agrega el cantante. Había visto el tamaño de los afiches anunciando mis conciertos en las calles de París.
Azuquita tomó un avión a Nueva York para participar en una sesión que duró sólo tres o cuatro días. Compuso cinco canciones para la ocasión, que fueron complementadas por otros tres temas-- incluyendo el descollante "Guaguancó Arsenio" del mismo Puente.
Con razón que este disco transmite una sensación de pura adrenalina. Refleja la energía contagiosa de dos gigantes de la música tropical trabajando bajo presión y a su mejor nivel.
Tal vez el tema más entrañable de este disco sea la guaracha "No Me Touche Pas". La canción está basada en una anécdota que ocurrió cuando Puente se encontró con Azuquita mientras estaba de gira por Europa.
Estábamos esperando el metro en una estación del subterráneo parisino, cuando un policía vestido de civil nos interceptó, recuerda el cantante. Quiso ver nuestros documentos, y ocurre que Tito se había olvidado su pasaporte en el hotel. El policía nos dio un tremendo empujón, y fue ahí que yo exclamé lo que terminaría siendo el coro de la canción: No me toque. Ne me touchez pas .
Pese a contar con una generosa cantidad de posibles éxitos, el disco no logró conectar con el público masivo cuando salió al mercado en 1981. Tanto Azuquita como Puente se preguntaron cómo pudo ser que una grabación tan inspirada no gozara de la promoción necesaria por parte de la misma compañía que la había financiado.
Ahora, más de 25 años después, "Ce' Magnifique" volverá a la vida en las manos de los conocedores de la salsa y los coleccionistas de Tito Puente. Ya era hora.
Creditos:
Voz Principal - Camilo "Azuquita" Argumedez
Mark Friedman - Saxofon Alto
Bobby Porcelli - Saxofon Alto
Mitch Frohman - Saxofon Tenor
Mario Rivera - Saxofon Baritono
Jimmy Frisaura – Trombon
Richard Caruso – Trombon
Larry Farrell - Trombon
Tony Barrerro – Trompeta
Lionel Sanchez - Trompeta
Paulo di Paula - Trompeta
Hector Zarzuela - Trompeta
Sonny Bravo - Piano
Andy Gonzalez - Bajo
John Rodriguez Jr. – Bongos
Jose Madera – Conga “Guaguanco Arsenio” , “Negro De Sociedad”, “No Me Touche Pas”, “Si Alguna Vez”, “Virgen De Regla”
Carlos Valdes - Solo de Batá “Azucar Pa’ Un Amargao”, “Salsarengue”, “Africa Linda”
Tito Puente – Timbales (Solo de Timbalito Y Piano on "Guaguanco Arsenio")
Coro - Frankie Figueroa, Nestor Sanchez, Ray de la Paz, Tito Puente
Dirección De Orquesta - Jose Madera
Director Musical Y Grabación - Jose Madera
Productor - Tito Puente
Productor Ejecutivo - Jerry Masucci
Ingeniero De Grabación - Alfredo Li
Diseño y Arte Original – Gabriel Molano
Grabado en - La Tierra Sound Studios
Escrito por Ernesto Lechner
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