Antes de Jerry Masucci y la Fania, estaban Al Santiago y Alegre. Albert Santiago Alvarez (23 de febrero, 1932 – 9 de diciembre, 1996) era un adolescente precoz que tocaba el saxo tenor en la orquesta de su padre Alfredo, y también con la Bartolo Alvarez Orchestra. Este último era un tío que además tenía la famosa disquería Casa Latina en la zona del este de Harlem en Nueva York.
Motivado por un interés parecido, Al abrió en 1951 una disquería llamada Casa Latina Del Bronx en la avenida Brook. En 1955, Al había trasladado su negocio a la esquina de las avenidas Westchester, Prospect y Longwood - bajo el nombre de Casa Alegre.
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Antes de Jerry Masucci y la Fania, estaban Al Santiago y Alegre. Albert Santiago Alvarez (23 de febrero, 1932 – 9 de diciembre, 1996) era un adolescente precoz que tocaba el saxo tenor en la orquesta de su padre Alfredo, y también con la Bartolo Alvarez Orchestra. Este último era un tío que además tenía la famosa disquería Casa Latina en la zona del este de Harlem en Nueva York.
Motivado por un interés parecido, Al abrió en 1951 una disquería llamada Casa Latina Del Bronx en la avenida Brook. En 1955, Al había trasladado su negocio a la esquina de las avenidas Westchester, Prospect y Longwood - bajo el nombre de Casa Alegre.
"Yo trabajé con Al", recuerda el legendario compositor y dueño de disquería Mike Amadeo. "Tenía un sentido del humor increíble y era el tipo de persona que se quitaba la camisa para dártela. Los músicos lo adoraban. Al tenía muchas ideas sobre cómo promover la disquería, y eventualmente fue más popular que el negocio de su tío". También ayudaba el hecho de que una nueva generación de músicos como Johnny Pacheco, Ray Barretto, Orlando Marín, Manny Oquendo y Charlie y Eddie Palmieri vivían cerca del local y lo frecuentaban.
Al formó una sociedad con Ben Perlman, un judío que era dueño de una tienda de ropa ubicada al lado de la disquería. Con $750, fundaron Alegre Records en 1956. Los primeros lanzamientos incluyeron grabaciones del timbalero Kako y Joe Cotto. En 1960, Al lanzó el primer disco de charanga de Johnny Pacheco. Vendió 100,000 copias en seis meses, dándole notoriedad a la disquera.
A través de la popularidad de su tienda, Al tenía acceso a un impresionante caudal de músicos. Inspirado por los discos de descargas cubanas que había lanzado la compañía Panart en los años '50, Al decidió lanzar su propia versión de este concepto. En una entrevista con el Dr. Vernon Boggs para el libro Salsiology, Al comentó: "Conocía los discos de Panart, y me pareció que eran las grabaciones de jazz latino más brillantes que había oído en toda mi vida. Se me ocurrió la idea de juntar a todos mis directores de orquesta, formar una agrupación y llenar los puestos vacantes con los mejores músicos de las bandas que habían firmado contrato conmigo".
El resultado fue una de las series de grabaciones más importantes en la historia de la música afrocubana.
Por primera vez, uno tenía la oportunidad de escuchar la magia de los trombonistas Barry Rogers y Mark Weinstein; los timbaleros Kako, Willie Rosario y Orlando Marín; el saxo tenor de José ‘Chombo’ Silva; el bajista Bobby Rodríguez y su tocayo, el clarinetista Bobby Rodríguez; el conguero Frankie Malabe; los trompetistas Pedro ‘Puchi’ Boulong, Ray Maldonado y Roy Román; los cantantes Cheo Feliciano, Willie Torres, Rudy Calzado, Chivirico Dávila y Víctor Velázquez; el vibrafonista Louis Ramírez; el director musical Charlie Palmieri en el piano; y otros músicos como solistas - en el espíritu clásico de la verdadera descarga.
Número bailables como “El Manicero” de Moisés Simón, “Perdido” de Juan Tizol y “Kako Y Palmieri” de Henry Alavarez recibieron el tratamiento libre de la Alegre - con solos descollantes que se convirtieron en modelos de creatividad para futuras generaciones de músicos.
El sentido del humor de Al se manifestó al decidir que las charlas entre los músicos fueran grabadas y usadas como introducciones en los diversos temas. Ese sentimiento bonachón fue transmitido al público que Al invitaba al estudio de grabación para inspirar a los músicos. Se puede escuchar en temas como “Para Ti”, “Ay Camina y Ven”, “Bobby Bajo y Clarinete” y el gran trabajo de los soneros en “El Sopón”, “Yumbambe” y el bolero “Lágrimas y Tristezas” - con una magistral interpretación de Willie Torres.
La colección termina con un tema clásico - la versión de la All Stars del mambo-jazz "Manteca" de Chano Pozo.
Al vendió Alegre en 1966, pero continuó trabajando en la industria como productor, hasta su muerte. Las grabaciones de la Alegre All Stars son su contribución más duradera a la historia de la música latina - testimonio de su genio creativo. Desde el paraíso, Al debe seguir diciendo con una sonrisa las palabras inmortales de la Alegre - "estoy buscando a Kako".
Comentarios discográficos por Bobby Sanabria
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