Hay tanto que decir sobre Adalberto Santiago. Indudablemente, una de las mejores voces en la historia del género musical que conocemos como la salsa, el boricua se ha lucido en todas las tarimas y en todos lo géneros musicales donde ha entonado en su prominente voz.
Nacido en el barrio Pozas en Ciales, el cantante comenzó a desarrollarse con los tríos boricuas destacándose también como bajista y guitarrista. Participó con algún éxito con las agrupaciones dirigidas por Chuito Vélez, Willie Rodríguez y Willie Rosario, pero fue su unión a Ray Barretto en la ciudad de Nueva York en el año 1966, la que le lanzó al estrellato.
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Hay tanto que decir sobre Adalberto Santiago. Indudablemente, una de las mejores voces en la historia del género musical que conocemos como la salsa, el boricua se ha lucido en todas las tarimas y en todos lo géneros musicales donde ha entonado en su prominente voz.
Nacido en el barrio Pozas en Ciales, el cantante comenzó a desarrollarse con los tríos boricuas destacándose también como bajista y guitarrista. Participó con algún éxito con las agrupaciones dirigidas por Chuito Vélez, Willie Rodríguez y Willie Rosario, pero fue su unión a Ray Barretto en la ciudad de Nueva York en el año 1966, la que le lanzó al estrellato.
A su llegada a Nueva York, Adalberto encontró en Barretto y su orquesta, la perfecta combinación. Con Barretto el cantante comenzó a hilvanar una larga cadena de éxitos que incluyen muchos de los clásicos más populares en la historia de la Salsa. Con un registro imponente y una voz inconfundible, Adalberto se convirtió en un favorito de la afición desde sus comienzos.
“Salsa y dulzura”, “Bilongo”, “Fuego y pa’lante”, “Son con cuero”, “Mírame de frente”, “Adivíname y olvídate”, “ Hipocresía y falsedad”, “Tin tin deo”, “Al ver sus campos lloró”, “Sola te dejaré”, “La flor de los lindos campos”, “Cocinando”, y el Bolero clásico, “Alma con alma”… en fin, una interminable lista de exitosas interpretaciones las cuales le ganaron un sitial de honor en el corazón de todos los salseros y un lugar prominente dentro de las Estrellas de la Fania.
Pero nada en la vida se mantiene estable, Ray Barretto encontró la necesidad de explorar sus fronteras musicales en el mercado del jazz y sus músicos, incluyendo a Santiago tuvieron que forzosamente encontrar nuevas alternativas. Adalberto no se amilanó y continúo sus faenas en el mercado de la salsa junto a la Típica 73 y luego con Adalberto y los Kimbos, continuando con su cosecha de éxitos, tanto en la radio, como para los bailadores neoyorquinos. Con los Kimbos, Adalberto revivió el clásico “Lágrimas negras” en su inigualable estilo en adición a pegar temas como “Persistiré” con un acertado arreglo de Jorge Millet, además de “Probando” y “Yo sé que un día”.
Adalberto también se unió a varios integrantes de la afamada Sonora Matancera en un proyecto de exploración de las raíces cubanas creando una de sus mejores manifestaciones musicales. En ésta Adalberto Santiago resalta su imponente calidad interpretativa con la picante “Mi guajiro/Se va mi querer”, la tradicional “Sarandonga” y la cadenciosa “Fuego y candela”.
Con esta serie de interpretaciones, el talentoso cantante demostró que había mucha tela que cortar aún sin el respaldo de Ray Barretto. Durante ese tiempo Jerry Masucci, presidente del sello Fania se encontraba en otro de sus afamados procesos de “mercadeo transitorio” y uno de los proyectos en su agenda era el de comenzar a grabar a los cantantes del sello como solistas.
El turno le llegó a Adalberto Santiago y el resultado es la producción que ahora tiene en sus manos; un proyecto que el cantante tomó muy en serio y al que le puso todo su esfuerzo. Esta producción es, tal vez, la más completa en la carrera artística de este gran cantante puertorriqueño.
En esta producción, la cuál marca el debut de Adalberto como solista, el cantante resalta a capacidad su habilidad innata de lucir en la amplia variedad de la rítmica afrocaribeña al interpretar emotivamente los géneros de la guaracha, el guaguancó, y el tradicional Son Montuno
El excelente tema de Catalino “Tite” Curet Alonso, “Imposible ha de ser”, fue el tema principal de esta producción y alcanzó la mayor difusión radial. Sin embargo, el resto de los temas que la completan, aunque por alguna razón no recibieron el respaldo esperado por el cantante y sus fanáticos en lo que a la radio se refiere, resaltan la calidad interpretativa de Adalberto y son de marcada excelencia musical.
Temas como “La caña”, “Llévale a mi amor”, “Las puertas de mi casa”, “Tú me desesperas”, “Luces de Nueva York”, “Tirita”, y “Llévame” son la única respuesta que la amplia gama de admiradores de este gran cantante necesita para apreciar la calidad que Adalberto, indudablemente, expone en sus interpretaciones.
Este debut como solista de Adalberto Santiago, ejemplifica el viejo adagio, “el que sabe, sabe” y no hay duda que en la interpretación de la rítmica afroantillana, Adalberto, sabe.
Musicos:
Salvador Cuevas – Bajo
Pablo Dominguez – Trompeta
Robert Rodriguez – Trompeta
Joe Mannozzi – Piano
Eddie Montalvo – Conga
Charlie Santiago – Bongo
Adalberto Santiago – Guiro & Maracas
Orestes Vilato – Timbales
Invitados especiales
Kako - Quinto & Caja en Llevale A Mi Amor
Demetrio Gonzalez (Mollejita) – Saxo en Tirita
Bienvenido Gonzalez (Pito) – Tambora en Tirita
Calos Lalane - Piano en Tirita
Santiago Ceron – Guiro en Tirita
Coro:
Nancy O’Neil en Llevale A Mi Amor and Tirita; Nestor Sanchez, Menique Y Adalberto Santiago.
Producido por: Ray Barretto
Written by Juan A. Moreno-Velázquez
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