Lunes Agosto 23 2010, 12:40:45 PM | Añadido por FaniaDigital

Como la mayoría de las colaboraciones entre el trombonista, compositor y director musical Willie Colón y el carismático cantante puertorriqueño Héctor Lavoe, este album trasciende los límites de la salsa.  Lanzado al mercado en 1970, "The Big Break" es una obra maestra de la música latina, el tipo de manifiesto artístico que estableció a la Fania como un ícono cultural- yendo más allá de los parámetros de una compañía especializada en discos para bailar.

"The Big Break" contiene clásicos bailables del calibre de “Barrunto” y “Abuelita”.  Pero también cristaliza la estética que Colón y Lavoe habían desarrollado en sus discos anteriores (ésta es la sexta producción de Colón para la Fania). 

Pese a que todavía estaban lejos de alcanzar la plenitud artística de grabaciones épicas como El Cantante y Periódico de Ayer, los temas de esta colección expresan los talentos combinados de estos dos artistas:  la debilidad de Colón hacia un sonido áspero basado en la textura de los trombones.  Su eclecticismo musical que lo llevó a matizar el tema de seis minutos “Panameña” con fragmentos de folklore puertorriqueño.  Y el irresistible sentido del humor de Lavoe, que hace de las suyas en un nostálgico recuerdo de su “Abuelita” y sus desopilantes dichos populares. 

A su vez, el repertorio de "The Big Break" evoca la cosmovisión del dúo, que encara la vida como una combinación de alegría y tragedia.  Desde la inocencia casi infantil de “Ghana'E” y la burla grotesca de “Canción Para Mi Suegra”, pasando por el swing devastador de “Barrunto” y la tristeza mórbida de “No Cambiaré”, tenemos aquí una montaña rusa de intensidad-  una sinfonía de colores, sabores y sentimientos contrastados.

Haga clic en la portada para comprar este album en cd o digital:

El arte de portada explotó la imagen de malo que promovía Colón (inicialmente fueron los músicos de mayor experiencia que lo llamaron el malo por su bajo nivel en el trombón, pero después Willie decidió usar ese apelativo como un elemento comercial).  En esta oportunidad, Sanabria diseñó una portada que replicaba los afiches de Buscado Por El FBI.  Sólo que en este caso el FBI era Freaks of Bureau Investigation (Oficina de Investigación de Locos), Colón andaba armado con un trombón y era buscado por la ley por matar a gente... con su excitante ritmo.

Utilizando el limitado presupuesto a su favor, el diseñador utilizó una foto barata de Colón y huellas digitales encontradas al azar para crear un afiche extremadamente realista.  Cuando salió al mercado, la disquera fue contactada por el verdadero FBI, que exigió que el rótulo Buscado Por El FBI fuera quitado de la portada.

Al escuchar estos temas más de tres décadas luego de su lanzamiento original, es imposible no preguntarse:  ¿Cómo pudieron dos jóvenes de veinte y tanto años tener tanto para decir?  ¿Cómo lograron grabar un disco de semejante profundidad y belleza?

A veces, es preferible dejar esas preguntas de lado y disfrutar la música.  Se los recomiendo.

Escrito por Ernesto Lechner

Ghana'E / Willie Colón

You are missing some Flash content that should appear here! Perhaps your browser cannot display it, or maybe it did not initialize correctly.


Viernes Agosto 20 2010, 01:16:14 PM | Añadido por FaniaDigital

Para más información acerca de estos artistas incluyendo lanzamientos, retratos, biografía y más haz clic en sus nombres. Celia Cruz, Tito Puente


Miercoles Agosto 18 2010, 05:15:33 PM | Añadido por FaniaDigital

Aqui veran algunas fotos de la presentacion de Larry Harlow en la tienda Borders para firmar autografos del nuevo CD remasterizado de “La Raza Latina".


Martes Agosto 17 2010, 01:47:58 PM | Añadido por FaniaDigital

Aquí algunas fotos extraordinarias de el gran espectáculo de La Raza Latina - A Salsa Suite de Larry Harlow. El sábado pasado, miles

de personas se reunieron para escuchar y ver a Larry Harlow, Rubén Blades y la orquesta de La Raza Latina en el Lincoln Center (Nueva York).

Gracias a Joe Conzo Jr. por enviarnos estas fotos.

Haga click aqui para ver mas fotos!


Lunes Agosto 16 2010, 11:44:34 AM | Añadido por FaniaDigital

Orlando Marín, timbalero y líder de banda nacido en el Bronx, ha estado involucrado en el ambiente de la música latina de Nueva York desde su adolescencia, cuando formó su primera banda con el cantante Joe Quijano y el pianista Eddie Palmieri. A los 18 años, Marín ya dirigía su propia orquesta y tocaba en locales de baile como el Tropicana, el Stardust y Hunts Point Palace. En una época en que la competencia era fuerte y los directores de orquestas latinas se peleaban el título de “Rey del Mambo”, Marín y su grupo adquirieron una reputación como una de las bandas más acopladas de la ciudad. Marín describe su mentalidad en este entorno competitivo: “Mi mentalidad es que voy a subir al escenario antes o después de cualquiera, y voy a dejar el escenario en llamas. Y el que lo queme mejor, ese es el rey esa noche”.

Orlando Marín firmó su primer gran contrato discográfico en 1956 con Fiesta Records, para la cual grabó dos álbumes (compartidos) y varios sencillos antes de ser reclutado para servir en Corea. “Tenía la banda más caliente de Nueva York cuando me fui al ejército en 1958”, explica Marín. “Los mejores músicos jóvenes de Nueva York de esa época estaban conmigo. Tenía a [el bongosero] Luis ‘Chicky’ Pérez, a quien Tito Puente se llevó cuando me fui”. Es posible que el ser reclutado haya alterado el curso de la carrera musical profesional de Orlando Marín, pero su conexión con la música se mantuvo sólida aun mientras estuvo en el ejército. “Me reclutaron durante el comienzo del verano, en abril o mayo, y al llegar la Navidad me sentía como si tuviera el corazón partido. Mi banda se había separado, estaba en la lomas de Corea—no había duchas, nada”, explica Marín. “Vivíamos en cabañas Quonset—tu sabes, con lámparas de aceite y eso. Y una noche dice alguien, ‘Van a tocar música en vivo en el show del USO; deberías ir’. Me vestí y me fui para allá, y puedes creer que Noro Morales, el gran pianista puertorriqueño, estaba tocando. Tras la batería estaba un muchacho llamado Mikey Collazo, el baterista de mi escuela [superior]. Yo conocía a la banda entera—fue como un milagro. Pero lo más grande es que más adelante me inscribí en un concurso de música que el ejército realizaba todos los años, y gané en el comando del Pacífico. Me fui de gira por el Pacífico y toqué en diferentes lugares como el Japón, Corea, Hawai, y luego en Washington, D.C. para las finales. Los finalistas fuimos todos a El Show de Ed Sullivan en 1959”.

Tras su regreso del servicio militar a principios de 1960, Orlando Marín reorganizó su orquesta y volvió una vez más a tocar en clubes, eventualmente llamando la atención de Alegre Records, una de las más prestigiosas disqueras durante los años 60. Marín explica en detalle cómo fue que terminó grabando para Alegre: “Mike Amadeo trabajaba para Alegre Records y Al Santiago en la tienda de discos de Alegre [Casalegre], localizada en Westchester y la Avenida Prospect. Me oyó tocar junto a [Johnny] Pacheco con mi banda de trompetas aquí en 1960, y mi banda estaba guisando, ¿sabes? Así es que me dice, ‘Oye, ustedes son buenísimos, y los vamos a recomendar a Al Santiago’. Y efectivamente, Santiago dijo, “Sí, queremos grabarlos’—sólo confiando en la palabra de Mike Amadeo. Además, Harold, el hermano de Mikey Collazo, trabajaba [en la tienda de discos], y nos recomendó también. Y fue como algo que bajó del cielo, ¿sabes? Todo encajó en su lugar. Pero ocurrió algo bien raro, porque Chivirico Dávila acababa de llegar a Nueva York—había dejado a la orquesta de Pérez Prado, en donde había sustituido a Beny Moré luego de que éste renunciara y regresara a Cuba a formar su banda. Así es que Chivirico Dávila llegó a Nueva York en 1960, y estaba en la tienda de discos con Al Santiago cuando yo entré a decirle a Al, ‘Mira, no puedo grabar la sesión ahora porque no tengo cantante’. Y me dice, ‘No te preocupes. ¿Tú ves a ese tipo ahí? Es el mejor cantante del mundo’. Y, casualmente, era Chivirico Dávila. Esas cosas no se planean. ¿Tú me entiendes? Es increíble. Usé al tipo, le enseñé el estilo que quería, y cayó como... la leche en el café. Absolutamente. Era uno de los mejores cantantes en el mundo de lo que ahora se llama salsa, pero entonces era mambo, bolero, cha-cha-chá—cantaba de todo. Y era muy buena persona también”.

Haga clic en la portada del álbum para comprar este lanzamiento en CD o Digital.

En 1961 Alegre Records lanzó el sencillo “La Casa” por Orlando Marín y Su Orquesta, y se convirtió rápidamente en un gran éxito en Nueva York y en el extranjero, particularmente en Colombia, donde la música de Marín era muy popular. Poco después del éxito de su primera canción con Alegre, Marín grabó su primer álbum para Alegre Records, Se Te Quemó la Casa. La popularidad del álbum ayudó a mantener a la banda de Marín muy ocupada, y en 1964 grabaron un segundo álbum para Alegre titulado Qué Chévere, Vol. II.

En Qué Chévere, Orlando Marín y Su Orquesta tocaron una mezcla de mambos movidos, guaguancós y sones montunos. Ausente estaba la pachanga, un estilo que se destacó de manera especial en el álbum anterior de Marín pero que estaba perdiendo popularidad en ese momento. Según Marín, el grupo de Que Chévere era “muy similar pero no exactamente el mismo” que el grupo de Se Te Quemó la Casa, y éste incluía a Francisco “Paquito” Pastor (piano), Julio Andino (bajo), Tito Jiménez (percusión), Pedro Chaparro (trompeta), y “Chicky” Pérez (percusión), entre otros. Al igual que su primer álbum para Alegre, Qué Chévere vendió bien y contribuyó a la popularidad de la orquesta de Marín, y en el verano de 1965 fueron contratados para tocar por dos semanas en el Club Virginia en Los Ángeles, junto a Tito Puente y su orquesta—una de las experiencias más importantes en la carrera de Marín.

Después de separarse de Alegre a mediados de los años 60, Marín grabó otro álbum de mambo con el sello Fiesta, seguido por un álbum de boogaloo con la disquera Brunswick, y, finalmente, un álbum de jazz latino con Mañana, un sello pequeño a cargo de Al Santiago, un hombre por quien Orlando Marín siente gran admiración debido a sus contribuciones a la música latina. “Una persona que merece gran reconocimiento es Al Santiago, quien era un gran pensador, ¿sabes? De ideas muy progresistas y de mentalidad abierta a muchas cosas. Le abrió las puertas a Pacheco, a Charlie Palmieri, a Eddie Palmieri, y a muchos más—no tanto para mí porque ya yo había grabado álbumes antes [de Alegre], pero sí me dio la oportunidad de regresar y hacer lo mío”.

Aunque Orlando Marín no ha grabado un álbum desde 1970, su banda continúa tocando y rindiendo tributo a la era del mambo y las innumerables bandas y músicos que nunca recibieron su debido reconocimiento en su época. “Todos son reyes”, dijo Marín refiriéndose a sus compañeros de la música latina, muchos de los cuales ya han fallecido. “Cada banda tenía sus seguidores, y para tus seguidores, tú eras el rey”.

Notas de portada por Jonathan Reynaldo Bailey

El Timbalero / Orlando Marín

You are missing some Flash content that should appear here! Perhaps your browser cannot display it, or maybe it did not initialize correctly.


Viernes Agosto 13 2010, 10:17:36 AM | Añadido por FaniaDigital

En los créditos de su innovador disco de 1977 La Raza Latina, el productor y pianista Larry Harlow nos regala una pista en cuanto a la fuente de inspiración para su suite de salsa sinfónica. Agradece a un grupo identificado como Música Moderna de Cuba – que en esa época era desconocido por todos menos los seguidores más acérrimos de la música afrocubana. Su nombre completo era Orquesta Cubana de Música Moderna, un importante conjunto que contaba con algunos de los músicos cubanos más vanguardistas del momento, incluyendo a la base de lo que sería Irakere – el legendario grupo cubano de salsa-jazz.

En una época durante la cual el resto del mundo estaba aislado de los movimientos creativos detrás de la cortina de la caña de azúcar, Harlow se había interesado en la vanguardia de un movimiento progresivo que influenció a la música cubana bailable posteriormente a la revolución. En Nueva York, mientras muchos latinos caían bajo la seducción del olvidable movimiento de la música disco, Harlow sintonizaba la radio de onda corta para escuchar los sonidos del under- ground que influenciarían a la salsa durante muchas décadas.

El resultado es uno de los discos más extraordinarios y ambiciosos que salieron de la explosión salsosa de los años ‘70, un disco conceptual que narra la historia de la música latina de manera orquestal. La suite comienza con los orígenes del género en la percusión africana, y explora sus raíces caribeñas hasta el auge del mambo en Nueva York de los años ‘50. El experimental cuarto movimiento explora una visión del futuro de la salsa con percusiones frenéticas e improvisaciones jazzeras, para las cuales Harlow pidió prestados un par de riffs de aquel innovador grupo cubano.

El disco fusionó las dos tendencias musicales de la carrera de Harlow - su pasión por las raíces afrocubanas, y su deseo de modernizar el sonido de la salsa. Durante tres días en enero de 1977, juntó a un verdadero ejército de artistas (30 músicos y ocho cantantes) en el estudio La Tierra Sound Studios y grabó los cuatro movimientos de la suite, con la intención de que ésta fuera escuchada de principio a fin. Por momentos manejando una batuta para conducir a la sección de cuerdas, Harlow luchó con complejos cambios de tiempos para dominar los arreglos majestuosos de Luis ‘Perico’ Ortíz y Marty Sheller, que escribieron sus orquestaciones con lápiz. “Marty es un genio”, explica Harlow. “Le dices lo que quieres, y él simplemente lo escribe”.

Las voces fueron agregadas posteriormente, pero habían sido planeadas de antemano. Néstor Sánchez, ‘El Albino Divino,’ canta el tema que le da su nombre al disco - la única verdadera canción del LP. Rubén Blades interpreta gran parte de la suite, demostrando su pasión por este concepto, diligencia en la investigación y, en las palabras de Harlow, sus “magníficas inspiraciones”. El cantante Frankie Rodríguez contribuye la narrativa dramática de un auténtico santero, mientras que ciertos tonos angelicales son aportados por un trío de cantantes de Latin Fever, el grupo de salsa femenino que Harlow co-produciría el año siguiente.

En la víspera del 32o. aniversario de La Raza Latina, Harlow declaró que el disco estaba “adelantado a su época”. Lo coloca entre los cinco mejores trabajos de su carrera, junto con Hommy: A Latin Opera (1973), Tribute to Arsenio Rodríguez (1972) y Salsa (1974). El futuro no resultó ser como se había imaginado en la suite, pero las letras en inglés que Harlow escribió para el final captaron el idealismo y la universalidad del movimiento salsero: “Ven a nuestro sueño/Recorreremos nuestra música una vez más/Ama, baila y canta/Porque lo nuestro es para toda la humanidad”.

Haga clic en el album para comprar este lanzamiento.

Orquesta Harlow / Salsa Suite New York

You are missing some Flash content that should appear here! Perhaps your browser cannot display it, or maybe it did not initialize correctly.


Jueves Agosto 12 2010, 12:10:17 PM | Añadido por FaniaDigital

Larry Harlow cuenta sus experiencias con Fania Records, la salsa y mas en esta interesante entrevista.


Martes Agosto 10 2010, 02:20:47 PM | Añadido por FaniaDigital

Chequea Fania en iTunes para aprovechar de estos precios especiales por tiempo limitado. Maravillosos lanzamientos como Siembra (Special Edition), Willie Colón - Greatest Hits, Héctor Lavoe - El Cantante y las mejores compilaciones exclusivas de Salsa, Bachata y Merengue por sólo $ 7.99. También encontrara nuevos lanzamientos de artistas como Johnny Pacheco, Bobby Valentín, Puerto Rico All Stars, Sexteto La Playa y más.

Lo mejor de la música tropical esta a un clic de distancia. Haga clic aquí para que vea y compre todo lo que iTunes tiene que ofrecer de Fania Records a gran precio por tiempo limitado.


ARCHIVOS
CATEGORÍAS
ENLACES