
Aquí en Fania, tenemos un lugar especial en nuestro corazón para la música de Tito Puente. Tito era único en su clase. El Rey. Su prodigiosa discografía, que abarca más de 100 álbumes grabados entre los años 40 y finales de los 90, actúa como un puente musical a este genero. Une a la era glamorosa del mambo de los años 50 con la explosión de la salsa de los años 70 y todo lo que siguió. Desde estridentes guarachas a sinuosos cha cha chas, sedosas bossa novas y embriagadores jazz latinos, Puente lo hizo todo. Tocaba los timbales, vibráfono y la marimba. Un talentoso compositor (recuerdan "Oye Como Va"?), también fue un astuto orquestador y un tenaz director de orquesta. Tenia 77 años de edad cuando dejó este planeta en el año 2000 - y sí, creemos que nos dejó demasiado pronto. Queríamos más, más de su música increíble.


Debido a que ha llegado el momento de poner la vida del Rey y su trabajo en perspectiva, acabamos de publicar una antología de dos CDs de su música: Tito Puente - El Rey, es lo último que hemos lanzadode nuestra prestigiosa serie "A Man and His Music". Hacer justicia a la asombrosa amplitud estilística de este hombre no fue fácil, pero creemos que los 45 temas en esta compilación ofrecen la perfecta introducción. Comenzamos con algunas de las grabaciones seminales de 78 rpm que hizo para el sello Tico a finales de los años 40 y principios de los 60 finales. Se incluyeron bastantes temas con las vocalizaciones del cantante favorito de Tito: el venerable Santitos Colón - también presentamos sus colaboraciones con las divas afro-cubanas más grandes de los de todos los tiempos, La Lupe y Celia Cruz. El último tema, una joya ardiente titulada "Guaguancó Arsenio," es tomado de su álbum de 1981 Ce 'Magnifique, grabado con el sonero panameño Azuquita.
Nuestra celebración de Tito Puente no se detiene aquí. También estamos reeditando los cuatro volúmenes de doble CD cada uno de la colección completa de los discos de 78 rpm que Tito grabo para Tico.




Este tesoro de la música ya olvidado, hará las delicias de los coleccionistas de Puente al igual que a los aficionados del mambo. A pesar de que la calidad de sonido en algunas de estas grabaciones no están al nivel de la era digital, la música en sí brilla con elegancia y pasión. Aquí, nos encontramos con un Tito Puente joven y como se convierte en un director de orquesta seguro de sí mismo, interpretando un repertorio de mambos picantes y cha cha chas respaldado por cantantes de gran calidad, como Vicentico Valdés y Gilberto Monroig.
El Rey ya no esta con nosotros, pero su legado sigue vivo.
